La Ciudad

Continúa su recuperación

Victoria pudo salir al patio, después del retrasplante

30|05|19 09:20 hs.

Dos meses y medio después de haber recibido su segundo trasplante de hígado y de atravesar un duro posoperatorio, Victoria López pudo salir a tomar aire fresco por primera vez al patio del Hospital Italiano, de la ciudad de Buenos Aires. 


Acompañada de sus padres, Eduardo López y Claudia Mezzorotolo, la adolescente de 19 años pudo experimentar este martes de manera más clara los efectos de una recuperación que los médicos del centro de salud, siguen de cerca.

Alta intermedia 
“¡Fue nuestra primera salida al patio del hospital!”, contó su madre con un inocultable entusiasmo. Y agregó que se encuentran “a pocos días del alta para poder irnos a la Casa Ronald McDonald”. 

Si bien no se trata del alta definitiva, se trata de un paso intermedio que deben dar, aun permaneciendo cerca del nosocomio donde se encuentra el equipo de profesionales que atiende su caso. “Estamos muy felices por los progresos..., estamos con calma esperando el alta..., pudimos superar todo”, sostuvo Claudia que junto a su marido permanecen firmes al lado de su hija que a los tres años de vida recibió el trasplante por primera vez. 

“Una vez que nos den el alta para la casita haremos dos controles por semana durante tres semanas y si todo marcha bien... ¡volvemos!”, confió Claudia Mezzorotolo a La Voz del Pueblo


Comer y ejercitar 
De ahora en adelante, según explicó, Victoria “se tiene que concentrar en su alimentación y en el ejercicio como andar y caminar para lograr fuerza”. 


Junto a sus padres. Acompañada de Claudia Mezzorotolo y Eduardo López, Victoria no deja de dar pasos firmes que de a poco la regresen a Tres Arroyos


Contó también que su hija tiene una rutina por medio de la cual, comienza cada jornada desde las 8. “Desayuna, se baña y esperamos la pasada de todos los médicos, algo que es durante toda la mañana constantemente y de todas las especialidades. “Luego sigue el almuerzo y una siesta hasta las 15, tras lo cual vuelve a salir a caminar por el patio y los pasillos. Acto seguido regresan para la consumir la merienda y permanecen en la habitación”. 

Más cerca 
Las actividades que bien pueden no ser muy exigentes, representan un gran alivio después del proceso que debió pasar con asistencia respiratoria, drenajes, y sin poder salir de la cama durante un período que se extendió por más de dos largos meses. 

“Una vez que nos den el alta para la casita haremos dos controles por semana durante tres semanas y si todo marcha bien... ¡volvemos!”, dice en un tono expectante pero contenido y con el que no puede esconder su ansiedad. Aún con la eventual alta definitiva, Victoria, deberá continuar con controles periódicos mensuales.