116 años junto a cada tresarroyense

ST 12. 2°
Nubes dispersas

Sociales

Emiliano Videla

1000 Palabras

09|06|19 11:58 hs.

Las palabras de la mesa, incluso las discusiones o los enojos, parecen ya reemplazadas por la visión hipnótica. La televisión nos tantaliza, quedamos como prendados de ella. Este efecto entre mágico y maléfico es obra, creo, del exceso de la luz que con su intensidad nos toma. No puedo menos que recordar ese mismo efecto que produce en los insectos, y aun en los grandes animales. Y entonces, no sólo nos cuesta abandonarla, sino que también perdemos la capacidad para mirar y ver lo cotidiano. 

Ernesto Sabato -del libro: La Resistencia 

LA ÚLTIMA SOBREMESA
-Caen dos gotas y se ensucian los vidrios y a mi me gusta tener todo limpio por si cae visita vio... 

Ilda es una amiga de otro tiempo, un tiempo no tan lejano, en realidad, pero que dice extrañar mucho. 

-En esta casa vivimos con mi marido, criamos a nuestra familia y siempre, pero siempre nos juntábamos a comer los Domingos. Todavía recuerdo las charlas que teníamos, el olor de los pastelitos, los días de lluvia, la lotería. Mi marido trabajaba todo el día, así que la mesa era para compartir, cambió tanto todo. 

Se hace un silencio molesto y triste, miro sus ojos que dan la sensación de mirar a lo lejos, aunque estoy seguro que miran hacia adentro de ella, buscando traer algo. 

En las paredes de la cocina cuelga un San Cayetano y algunos platos con dibujos orientales, el olor a salsa me transporta a la casa de mis abuelos; Es increíble como los sentidos pueden traer momentos que casi no recordaba con la nitidez de lo inmediato. 

Parece haber pasado un gran tiempo entre recuerdos, cuando Ilda regresa del patio con unas hojitas de laurel. 

-siéntese, o piensa comer parado. 

Ahora me habla como dándome una orden, pero con la mirada llena de dulzura que paradójicamente le quita autoridad. 

-Sinceramente no la quiero molestar, solo vengo a hacerle una entrevista y cuando terminemos la dejo tranquila. 

-...cuando terminemos come conmigo. hace tiempo que no converso con nadie en los almuerzos. 

- ¿Qué fue lo que cambió tanto, qué extraña de los tiempos que pasaron? 


Academia El Caldén y Norma Beatriz Massa


-acá siguen viniendo los hijos y los nietos siempre, pero cada uno está en lo suyo. Estamos agrupados en la mesa y no se habla, todos mirando hacia abajo sus teléfonos. Ojo, yo también tengo celular, pero solo lo uso para invitarlos a comer. No sé qué va a pasar con las familias más adelante, los padres trabajan de Lunes a Viernes todo el día y cuando están juntos el fin de semana no se miran, ni se comunican. Todo es a través del teléfono. 

-bueno todo cambió, imagínese que fácil es hoy comunicarse con gente que está a kilómetros de distancia. 

-Y usted imagínese lo difícil que es para mi comunicarme con los que quiero...sabe, yo me recuerdo en la mesa de la cocina de mis padres, recuerdo el color de las paredes, el sonido de las pantuflas que hacía mi abuelo al caminar, las conversaciones que tenían en la mesa, el condimento que usaba mi mamá para cocinar; todo lo recuerdo, porque todos los sentidos me sirvieron para formarse de acuerdo a lo que me transmitieron esos días. Los chicos de hoy no van a tener el registro de compartir conmigo y mis hijos creo que tampoco. 

Confieso que se me hizo un nudo en la garganta al escuchar esto. 

Fue -incluso para mi-, como un reclamo a despertar, parecía que era mi abuela quien hablaba, y yo solo era un extraño en este hogar, pero tan culpable de las costumbres actuales como sus comensales de siempre. 

-Me permite pasar al baño, quiero lavarme las manos para comer. 

Se sonrió y me acompañó señalando una puerta al final del pasillo. 

Antes de lavarme las manos apagué mi celular. Confieso que fue un día atípico para mi, muchas cosas pasaron por mi corazón en su compañía, tenía tantos recuerdos dentro sus cultura cotidiana, en las cosas sencillas, en sus manos, en sus ojos...sobre todo en sus ojos.

-Bueno la comida ya está, espero le guste. No me hizo la entrevista al final. ¿Ahora qué va a escribir? 

-quédese tranquila, tengo más de mil palabras hoy.  


El backstage de la foto


* Emiliano Videla es el autor de la fotografía, del texto que la acompaña y del video