Opinión

Por Esteban Ernesto Marranghello

El peronismo no le teme a la influencia de Pichetto

15|06|19 19:24 hs.

Como si de repente se “despertara” a la realidad política del país que preside, el ingeniero Macri da un golpe de timón, sorpresivo y eficaz, en el presente, para intentar retomar la escena central en la campaña por su reelección, muy opacada, hasta ahora, por los resultados electorales adversos a favor del peronismo en casi todas las provincias, con la excepción de Jujuy y Mendoza.


A ello debe sumarse la opinión del presidente de la Convención Nacional Radical, Jorge Zappia, poco admirador del ingeniero presidente, que estima que la elección de la provincia de Córdoba arrojaría importante cantidad de cordobeses que no votarían a Macri. 

De cualquier manera, esta “movida” de Macri sacó del escenario principal, aunque sea momentáneamente, el accionar de la fórmula Fernández – Fernández. Automáticamente, los medios capitalinos del “círculo rojo” comenzaron a “descubrir” una serie de virtudes, antes nunca mencionadas, del rionegrino. 

También respondieron los “mercados”, adecuando “su habitual timba” a este “suceso” de la democracia. En realidad, solamente significa un intento estratégico válido del presidente de modificar el rumbo, no económico, pero sí adecuado, para sostener sus chances de futuro político. 

La decisión fue aceptada en los círculos de poder como acertada y necesaria. En el Pro, adhesión al presidente y “elogios” a Pichetto. “Quién te ha visto y quién te ve”… Escondan los archivos. El tema es diferente en Cambiemos, no se puede utilizar este nombre llevando a un candidato a vicepresidente de origen peronista. Tampoco lo podés llamar “todos unidos triunfaremos”, marca registrada del “inoxidable”. 

Al final Mauricio no es diferente de sus adversarios, tampoco tiene por qué serlo, en política cada cual hace su juego y se responsabiliza de los resultados. 

No la tiene fácil. Todos los gobernadores triunfantes del justicialismo no pertenecen al kirchnerismo y más aún, han derrotado a sus adversarios kirchneristas, finalizando con el apoyo de “Cristina” a todos ellos. La dama sabe cuándo “pierde” hegemonía.

En devolución de “gentilezas”, todos los ganadores, inclusive, los que faltan competir, han manifestado contundentemente su apoyo a la fórmula Fernández - Fernández. No se sorprendan los lectores, son peronistas. Son “incorregibles” expresaba Borges, el eximio escritor, también son implacables en la búsqueda de poder político. 

Al final Mauricio no es diferente de sus adversarios, tampoco tiene por qué serlo, en política cada cual hace su juego y se responsabiliza de los resultados


Los que suponen que Pichetto tendrá influencia en los gobernadores justicialistas después de la “panquequeada” macrista en las próximas elecciones, van a tener que reemplazar “la brújula” con la que observan la realidad. Pichetto, presidente del bloque justicialista del Senado, no poca cosa, era paralelamente “empleado” de los gobernadores que le suministraban las directivas, que la experiencia y la capacidad del rionegrino cumplimentaban. 

En la actualidad, renunció a la presidencia del bloque y deberá emigrar, supongo, al bloque Cambiemos. Pichetto no tiene ninguna influencia política que preocupe al peronismo, tal vez más preocupa su postulación a un importante sector macrista de Barrio Norte. Tendría influencia, eso sí, a futuro. Pero para esto tiene que mostrar el diploma de vicepresidente electo. 

Para esto falta y en política también, decían nuestros abuelos, “del dicho al hecho hay mucho trecho”. Claro que la cosa no es tan fácil. Una es pasar por arriba las recomendaciones de Durán Barba, por lo desacertadas, que es un empleado o vapulear la soberbia negativa en relaciones públicas, con también magros resultados políticos de Peña. 

Otra es el imprudente “cachetazo”, una vez más, a su principal aliado: el radicalismo, que se había preparado para designar el o la candidata a vicepresidente, con ternas incluidas. Una de ellas, por ejemplo: Sanz, Negri y Laura Montero. Nuevamente los radicales quedan en “Pampa y la vía”, apartados de decisiones por las que debían ser consultados. 

Es impropio de dirigentes políticos de alto nivel, actuar “groseramente” (Pro). Se equivocan los “Chicago Boys” y su jefe. El nivel no lo otorga el cargo, lo dignifica o no quien los ejerce. Cuidado, tarde o temprano, estos errores se pagan. Obviamente que los dirigentes comprometidos con la alianza salieron a “justificar” la designación de Pichetto, “de origen peronista”, no les quedaba otra por ser responsables de la alianza. 

Muchos radicales sin cargos, “muy enojados” creen llegado el momento de preparar “las valijas”. Piensan emigrar con otro rumbo, que no voy a mencionar, porque sería una “infidencia” de algo probable pero no confirmado.

Otro “probable” error estratégico oficialista, es pretender que la gente “crea” que la pelea es “kirchnerismo versus macrismo”, con la colaboración de medios y periodistas macristas. Esto conformaría una “avenida” informativa, no real, que podría “empujar” al oficialismo hacia el precipicio en la primera vuelta, con celebración del ducho y verdadero adversario: “el peronismo”, con el que no se pueden “descuidar”. 

Ya les pasó en las provincias y solamente recordar que recurrieron para vicepresidente a Miguel Angel Pichetto, al que podrían preguntarle. 

El desvaído Partido Federal, no pasó de un intento donde sus integrantes no pudieron superar sus premisas personales e ideológicas. Se proclamaron contra la grieta y no fueron capaces de superar su “propia” grieta. Massa terminó “arreglando” con Gioja, presidente del peronismo nacional, y al final, con participación de Unidad Ciudadana que fueron los que “empujaban” al tigrense. 

Finalmente, queriendo “aparecer” como fuerte políticamente con sus habituales discursos sin consistencia, a los que nadie hace caso, terminó aceptando “un café” con Alberto Fernández, que lo “convenció”. Barato el costo de la negociación. Un café y luego, como solía explicar el humorista Francella, “adentro”. Pichetto, que estaba “solo”, se colgó de la propuesta de Macri, que le posibilitó no irse a su casa y jugar un rol importante políticamente. 

Ahora cambió su “posición”: es capitalista, pro norteamericano y admirador de Bolsonaro. Parece real que la vida “cambia” la gente. Schiaretti pretende recomponer su imagen nacional después de las “vacaciones”. También preocupado por su provincia, donde las secuelas de la interna radical y el peronismo lugareño, que incluye muchos delasotistas, amenazan provocarle un disgusto a su relación con el presidente electoralmente. No lo proclaman, pero tampoco lo desmienten. Por las dudas, Schiaretti va con boleta corta, ni Macri, ni Cristina en las elecciones de octubre. 

Finalmente se “asociaron” Lavagna y Urtubey. Ya no es cuestión de principios, sino tratan de sumar, nada para criticar, todos hacen lo mismo. Con respecto a esta fórmula, parece que una “picardía” del economista ha revuelto el “avispero”. En su última visita a Santa Fe, no le comunicó a Lifschitz que su candidato a vice era Urtubey, el socialista se enteró por la TV. 

El actual gobernador de Santa Fe pensaba ser el candidato a vice del “viejito pícaro”, ahora políticamente, la nada. El candidato a gobernador en la provincia es Bonfatti. Falta la opinión de Stolbizer, que últimamente las únicas noticias buenas que recibe no provienen de la política sino de los merecidos elogios a su hijo Nicolás, por su brillante trayectoria deportiva.

Otro “probable” error estratégico oficialista, es pretender que la gente “crea” que la pelea es “kirchnerismo versus macrismo”, con la colaboración de medios y periodistas macristas


Uno puede imaginar la sonrisa de Perotti, candidato a gobernador por el peronismo. Un detalle, no menor, las fórmulas presidenciales: Macri – Pichetto; Lavagna – Urtubey, dos propuestas sólidamente “machistas” por no decir misóginas. La única que respeta la igual de género de las candidaturas “importantes” es el peronismo que incluye en su binomio una mujer, Cristina Fernández. 

Una vez más, el peronismo, aplica su tradición de respeto por las mujeres, lo aprendió de la mujer “emblema” de movimiento, la única, Eva Perón. La otra fórmula que postula una mujer en su contenido es la izquierda. Los Fernández “primerearon” la fórmula. Macri respondió acertadamente, con un golpe de efecto inesperado y eficaz. 

En Río Negro, la senadora nacional, García Larraburu, señaló que Pichetto se sumó a las políticas de hambre, desempleo y exclusión social de Macri, por ende tiene el “repudio” del peronismo provincial. La senadora es alidada del gobernador reelecto. 

El compromiso será para los que aspiran mantener la expectativa con decisión y estrategia política, sabiendo que no les será fácil convencer a la gente, frente a una realidad nacional, cada vez, más acuciante y excluyente de vastos sectores de la población. La “inventiva” será fundamental, sólo hay que acertar con la que corresponde. 

Las contiendas electorales son normales hasta que dejan de serlo. Un detalle que puede transformar cualquier resultado. El humor social. 

Por Esteban Ernesto Marranghello