Opinión

Arlequines presentó su primer disco

Ansiedades de rock

17|06|19 18:32 hs.

Por Jorge Enrique Mendiberri


Arlequines dio otro paso en su carrera rockera y, en la noche del viernes, presentó su primer disco “Ansiedades” en una sala colmada de público en La Casona. 

La banda tresarroyense, que viene de lanzar con buenas críticas y miles de reproducciones en Spotify y You Tube su ambicioso disco debut, dejó claro que su vara está alta y compartió ante el público local su tesoro: la posibilidad de haber creado un sonido propio. 

Rock alternativo, bien tocado y con ideas claras pudo escucharse desde el primer acorde en Disfraces, un tema nuevo que ejecutaron de movida y sin presentaciones. 

Tras él, llegó pegado “Vértigo”, donde Ema Fredes y Santi Echeverría generaron con sus guitarras la primera sacudida de la noche. 


Ema Fredes y Enzo Acosta. El 7 y el 9 de un banda lista para jugar en cualquier cancha


Sólidos desde el arranque, se nota que hay ensayo. Es que la banda está compuesta por pibes locales, sanos y con horas de libros encima. Así encontramos a Ema Fredes que, a pesar de la pasión por el rock que desde niño canalizó con No Pidas Más y Nautilus, supo incursionar en el folclore y hasta se dio el gusto de estar en las ediciones 2012 y 2013 de Cosquín. Conocer el Woodstock de esa música en Argentina, no alcanzó para sacarle su gustó por el overdrive y los cuatro acordes. 

Así llegaron otras bandas como Apex y Falta Envido. Esta última, un banda de rock barrial que no llenaba las ambiciosas mentes de la mayoría de sus miembros, entre los que se destaca Enzo Acosta. El bajista de 19 años que sostiene a la banda con sus cuatro cuerdas, es un músico completo que llena cualquier vacío que se presente. De hecho, empezó siendo baterista hasta la llegada de Matías Elcuaz y hoy no es exagerado ver en él al alma del grupo. 

El show siguió con el crudo “Sin Telón”. La atmosfera al mejor estilo Pearl Jam parecía ocupar todos los rincones, con arreglos y psicodelia aplicados con discreción a cargo de Gastón Duvancel, el tecladista que en quince días aceptó ocupar el espacio que dejó el miembro original, Alan Nielsen, quien eligió otro camino semanas antes de este compromiso. Tras el show, las conversaciones para incorporarlo no tardaron en surgir. 

Atrás llegó “Dime Qué”. El primer corte de la banda, cuando el disco era objetivo lejano. Entró con mucha fuerza. Es el tema más viejo del joven grupo de casi tres años de vida y, como tal, encierra experiencias y recuerdos comunes en este camino que recién empieza. 


Ansiedades, el primer disco de Arlequines


Mirá quien vino 
El reggae llegó con Bar de Depresión y tras él, los amigos. 

En “Trip”, un tema que la banda no grabó en Ansiedades pero ejecuta en todas sus presentaciones, le dieron lugar a Ezequiel Coronel y los chicos de Combo Afro, un grupo de samba reggae, al que también pertenece Enzo Acosta, para que la percusión haga lo suyo en los corazones presentes. 

Esa fue la antesala de otro tema nuevo, El Sello, un gesto que afirma el armado de su segundo disco, si es que antes el material recopilado para el DVD no gusta demasiado y se animan a un álbum en vivo. 

Es que las condiciones técnicas de La Casona serían súper apropiadas para aprovechar el material que, no se descarta, dejará satisfechos a todos cuando se sienten a analizarlo con oído profesional. 


Invitado. El Meija le toca la guitarra a Santi Echeverría mientras suena Colombina


No es un secreto que los covers son un vicio en los Arlequines. Así lo demuestran sus constantes participaciones en los tributos a Sumo y las representaciones que hubo en el show del viernes de temas de Cerati (“Caravana”), Los Beatles (“Come Together”), Charly García (“No llores por mí Argentina”) y el cierre con la banda de Luca Prodan (“Estallando desde el Océano”), donde dejan claro cómo les hubiera gustado sonar de no ser Arlequines. 

Los amigos siguieron apareciendo en “Colombina”, donde el Meija llevó su histrionismo junto a los músicos y, entre bises, “El Éxito de Hoy” fue la última apuesta de producción propia. El primer tema del disco sonó con el objetivo de sacudir en el cierre a un público testigo de una banda ansiosa por el arribo de esas etapas de consolidación y reconocimiento que, ellos mismos saben de manera inequívoca, tardarán poco en llegar.