La Ciudad

#Elecciones2019

PASO: el valor del posicionamiento

30|06|19 09:44 hs.

Tal vez las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), a juzgar por los cuestionamientos desde sectores de la dirigencia política, se utilicen el 11 de agosto por última vez. Dependerá de la voluntad que expresen las autoridades nacionales que resulten electas, de impulsar cambios en el sistema de sufragio. Más allá de lo que suceda, es evidente que no cumplen el objetivo para el cual fueron incorporadas. 


Son muy pocos los partidos o frentes que definen su candidato mediante esta instancia. Por lo general, acuerdan con anterioridad una lista y en consecuencia, las PASO terminan constituyendo una gran encuesta. Cuyo costo es altísimo. 

En Tres Arroyos, el Frente de Todos es la única propuesta que determinará de esta manera su lista para las generales de octubre. No porque las distintas agrupaciones hayan decidido utilizar este sistema, debido a que lo valoran, sino ante la imposibilidad de lograr candidaturas de consenso. Mercedes Moreno y Alberto Ismael encabezan las dos opciones y uno de ellos resultará elegido para representar a nivel local a un espacio que además impulsa a Axel Kicillof-Verónica Magario como fórmula en la Provincia y Alberto Fernández-Cristina Fernández en el ámbito nacional. 

En cambio, los otros cuatro precandidatos a intendente surgieron de acuerdos. Carlos Sánchez, quien busca un nuevo mandato por el Movimiento Vecinal; Gustavo Oosterbaan, de Juntos por el Cambio; Donato Callá, del Partido Socialista; y Matías Cirone, del Frente de Izquierda Unidad.

 3 Las oportunidades en que el justicialismo debió recurrir a las PASO para definir su lista, incluyendo 2019 


 1 La oportunidad en que lo hicieron el MV y la UCR (como parte de un frente electoral) 


Desde 2011 
Será la quinta vez en que se realicen las PASO, cuyo estreno se produjo el 14 de agosto de 2011 con una sola interna a nivel local, pero de alto impacto: el vecinalismo dirimió sus diferencias con dos listas, cuyos precandidatos fueron Carlos Sánchez y Juan Manuel Furmento. 


El debut de las PASO tuvo lugar el 14 de agosto de 2011. En Tres Arroyos, hubo internas en el MV y Carlos Sánchez venció a Juan Manuel Furmento


En 2013, hubo dos coaliciones con internas. Augusto De Benedetto se impuso a Benicio Arias en el Frente para la Victoria; mientras que María Marta Naveyra venció a Alejandro Massa y Antonio Festa, en el Frente Progresista Cívico y Social. 

En 2015, Martín Goizueta fue ganador ante Ricardo Fernández en el FpV-PJ. 

En tanto, en los comicios legislativos de 2017, no hubo ningún partido o coalición que llevara más de una lista a las PASO. Incluyendo el actual período electoral, el justicialismo –con distintas denominaciones o frentes electorales- requirió de las Primarias para tener su candidato en tres oportunidades (2013, 2015 y 2019); la UCR, con otros partidos de un frente, en una (2013); y el vecinalismo, también en una ocasión (2011). 

La incidencia
Dentro de seis semanas, los ciudadanos concurrirán a votar. Si bien las PASO reciben críticas justificadas, cada partido y precandidato las toma muy en serio. 

En el caso del Frente de Todos, por supuesto, marcará la despedida de una de las listas. Pero para los restantes, el apoyo que reciban implicará un posicionamiento que tendrá incidencia en las elecciones generales previstas para el domingo 27 de octubre. Las fuerzas minoritas que no llegan al 1,5 por ciento quedan en el camino. 

En las cuatro experiencias anteriores en Tres Arroyos, no hubo modificaciones sustanciales en la ubicación de cada lista entre las Primarias y las generales. No se alteró el primer lugar, aunque también es cierto que en ningún caso se registró un desempeño muy parejo entre el ganador de las PASO y el segundo. Carlos Sánchez, en las elecciones para intendente de 2011 y 2015; Luis Aramberri, también del vecinalismo, como primer candidato a concejal en 2013; y Matías Meo Guzmán, de Cambiemos, en 2017; lograron imponerse con una diferencia de cierta importancia. 

Los comicios con mayor paridad desde el retorno de la democracia son de tiempos en que no existían las PASO: en 1987, Raúl Correa se impuso de manera muy ajustada a Alberto Dibbern; y en 1995, Carlos Aprile logró superar al entonces intendente Fernando Ricci por menos de mil votos.

El parámetro más cercano, de una elección similar, es de 2015. En las PASO, Carlos Sánchez (Movimiento Vecinal) tuvo 14.419 votos; Carlos Rodera (Cambiemos) 6961; el Frente para la Victoria (sumando los sufragios de los precandidatos Martín Goizueta y Ricardo Fernández) 6438; y Martín Garate (UNA) 5197. 

En las generales, Sánchez sumó 16.038; Rodera 8383; Martín Goizueta 5949; y Martín Garate 5746. 

Queda en evidencia aquí otro aspecto que se reitera. En las generales participan una mayor cantidad de votantes. 

El escenario 
El desafío, en consecuencia, para cada protagonista de las Primarias es quedar lo mejor parados posibles para la jornada decisiva del 27 de octubre. Ese día avanzada la tarde, se conocerá de manera indefectible el nombre del intendente para el próximo mandato y del gobernador, mientras que en el caso del presidente puede haber consagración o un balotaje en noviembre. 

Luego de las Primarias, se sabrá con certeza la porción del electorado que apoyó cada propuesta y sobre esta base, habrá un acercamiento a las posibilidades reales de los candidatos. Trazan un escenario, quien se encuentra primero, su adversario más fuerte y aquellos que quedan más relegados. Si en algún caso se observa una brecha amplia, suele ser muy difícil de remontar. 

Desvirtuadas, sin una relación en la práctica con las causas de su creación, el efecto de las PASO –no obstante- en el resultado final no es nada menor. Dentro de seis semanas, fijarán un horizonte político, sin especulaciones y con los datos sobre la mesa.