Interés General

A los 86 años

Murió Guillermo Mordillo, una figura del arte gráfico sin fronteras

30|06|19 18:36 hs.

El humorista gráfico Guillermo Mordillo, un ícono del género por el sesgo lúdico y reflexivo de sus viñetas mudas que abarcan desde indagaciones sobre la soledad o el amor hasta su fascinación por los deportes y los animales, murió en España a los 86 años. 


La comedia muda de Mordillo y su enorme estela como autor fue reconocida en todo el planeta. Y eso queda en claro cuando se piensa que ha sido hasta siete veces publicado en China y lo fue incluso cuando su creación casi más famosa es una viñeta que ha sido leída y definida como una sátira contra el comunismo -y esa era la portada de uno de esos libros-. 

Con un trazo tan elocuente que le permitió prescindir de las palabras, Mordillo fue tal vez el humorista argentino más universal: lo logró gracias sus temáticas despojadas de una pertenencia territorial o temporal, pero también a partir del descubrimiento de un estilo moldeado por la intuición y el azar. 

El ilustrador, que murió mientras cenaba en un restaurante próximo a su residencia en la isla mediterránea de Mallorca, comenzó a dedicarse de manera profesional al cómic a los 34 años, precisamente cuando se instaló en París y, tras permanecer varios meses desempleado, empezó a realizar dibujos para ganarse la vida.

Sus ilustraciones en la afamada revista París Match fueron el disparador de una carrera mundial. Sus viñetas fueron luego reproducidas por la revista alemana Stern y de allí a publicaciones de todo el mundo. Ya consagrado, repartió su vida entre París y Mallorca. 

Estaba casado con Amparo Camarasa y tenía dos hijos, Sebastién y Cécile. En su obra aparecen con frecuencia temáticas como la soledad, el amor, el fútbol y los animales, diseminadas en secuencias gráficas donde se recortan sus arquetípicos personajes blancos sobre fondos de colores vibrantes. 

La producción de Mordillo, que llegó a hacer más de 2.000 dibujos con un promedio de 60 anuales, se destaca por su potencia visual que se cuela en los detalles técnicos que deparan al lector una contemplación minuciosa en la que los aspectos minúsculos terminan siendo reveladores de una trama reflexiva de alcances universales. 

Entre los galardones recibidos a lo largo de su extensa carrera figuran el Premio Phoenix de Humor (1973), el Premio Yellow Kid (1974), el Premio Nakanoki (1977), el Cartoonist of the Year del Montreal International Salon of Cartoons (1977) y la Palma de Oro de San Remo. (DIB) FD