La Ciudad

Un tresarroyense en la primera linea de fuego

Malvinas: “Tenía que ‘tenerlas bien puestas’, sabiendo que vas a matar”

10|07|19 08:53 hs.

Carlos Muelas tenía sólo 18 años de edad cuando en la guerra de Malvinas debió ir al frente de batalla en el Monte Tumbledown y fue así como conoció hasta el extremo lo que representa empuñar un arma de fuego en pleno encuentro bélico. 


El tresarroyense que luego se fue a vivir a Formosa, vive hoy con expectativas el fenómeno de la “malvinización” para sacar hacia afuera todo lo que durante años llevó consigo en silencio. 

En el marco de la celebración de un nuevo aniversario de la independencia de nuestro país, Muelas llegó a la ciudad y orientó un conversatorio en el Centro Cultural La Estación, donde además de contar su experiencia mostró su propia colección de testimonios de guerra obtenidos en un viaje posterior a las islas. 

Convocado 
A los 18 años fue convocado al servicio militar, mientras vivía en Tres Arroyos. Le tocó hacerlo en Pereyra Iraola con varios tresarroyenses más en el Centro de Formación e Incorporación de Conscriptos de Infantería Marina, cerca de la ciudad de La Plata. 

Después de una instrucción de dos meses fueron enviados a la base naval Puerto Belgrano. Con diez meses de cumplimiento del servicio militar, le tocó ir a Malvinas con un destino “incierto” –confesó- porque por esa altura “no se sabía si se iba a declarar el conflicto, o no”. 

“Hoy lo agradezco” 
Transitaron de esa manera ese trayecto hasta el 1 de mayo, cuando ocurrió el primer ataque de los ingleses. Entonces él y sus compañeros fueron reubicados en distintos sectores. “A mí me tocaba estar en Puerto Argentino, en el pueblo. Pero debido a una falta de disciplina de mí parte me enviaron a la primera línea (de fuego) de Monte Tumbledown. Hoy lo agradezco porque de lo contrario, no hubiese entrado en combate”, dijo en tono sereno pero firme remarcando la salvedad que representó que en Puerto Argentino no sucedieran los encuentros bélicos. 

“Debido a una falta de disciplina de mí parte me enviaron a la primera línea (de fuego) de Monte Tumbledown. Hoy lo agradezco porque de lo contrario, no hubiese entrado en combate”, confesó Muelas


Contó que en Monte Tumbledown cumplió la función de observador adelantado. Estuvo situado un poco más arriba que sus propios compañeros. “Uno empezaba a darse cuenta que los combates estaban más cerca, los disparos se escuchaban más cerca y empezaba a ver que los vehículos de los ingleses estaban más cerca. Preveía que en cualquier momento nos tocaba a nosotros”, recordó.

Sin pausa explicó que al primero que le tocó entrar en combate fue a él. “Me ponen como observador adelantado y entro en combate. Muchos piensan que sólo es ver al enemigo y disparar. Pero no es así. Uno tiene que esperar la orden de cada jefe, nosotros éramos conscriptos, no teníamos ningún poder de decisión”, dijo para describir el contexto en el que participaban los más jóvenes de aquella guerra. 

“Me tocó hacerlo” 
“Los teníamos que enfrentar, y yo los tenía a 50 ó 60 metros de mi posición, y mi jefe no me dejaba disparar. Yo le decía que si no me dejaba hacerlo me bajaba de ese lugar. Y cuando me dio la orden tenía que ‘tenerlas bien puestas’ como para apretar el gatillo sabiendo que vas a matar a una persona”, sostuvo para dar a entender cómo fue su sensación de estar -de verdad- en la guerra. 

“Cuando me dio la orden venían entre 14 y 15 escoceses de la Guardia de la Corona y ahí empiezo a entrar en combate”, comentó momentos antes de ingresar a iniciar el conversatorio.


Y añadió: “No estábamos preparados psicológicamente -ni de ninguna manera- para matar a una persona. Con el arma que teníamos, que era un fusil, a 50 o 60 metros, uno mata a la otra persona. Y me tocó hacerlo. Cuando me dio la orden venían entre 14 y 15 escoceses de la Guardia de la Corona y ahí empiezo a entrar en combate”, comentó momentos antes de ingresar a iniciar el conversatorio. 

Malvinizar 
Treinta y siete años después de la Guerra que sirvió de bisagra entre el gobierno de facto y el primer gobierno del actual proceso democrático que atraviesa nuestro país, Muelas mira en retrospectiva y valora poder compartir su experiencia con la gente que quiera escucharla. 


Un numeroso público fue al Centro Cultural La Estación para participar del Conversatorio, orientado por el ex combatiente tresarroyense Carlos Muelas


Ayer en el centro cultural, acompañado de amigos de toda su vida y de afectos, llevó adelante un encuentro que él mismo comprende como necesario para afianzar el camino hacia la malvinización, que significa darle visibilidad y respeto a los ex combatientes y a la historia que cada uno escribió en esa guerra.

“Gracias a Dios las notas y las charlas nos fortalecen. Uno necesita sacar todo lo que tenemos adentro. Yo vivo en Formosa hace 32 años, y a esto lo hago continuamente. He estado en ‘Animales sueltos’, con Andrea Politti, estas cosas las voy a seguir haciendo siempre y cuando tenga vida”, afirmó para dar cuenta de su compromiso con la causa que él también lleva adelante para que no se deje de hablar de lo que fue Malvinas, sobre todo para los ex combatientes. 

“Esto es malvinizar, que la Guerra de Malvinas no haya sido en vano, o sólo una guerra donde murieron mis compañeros que hoy no pueden estar haciendo -o contando- lo que estoy contando yo”, expresó al concluir sus manifestaciones para LA VOZ DEL PUEBLO antes de ingresar a la sala donde se encontró con un numeroso público.