Sociales

Julio Chavez

"Construí al Tigre Verón apelando a la identidad argentina"

10|07|19 19:00 hs.

El actor Julio Chávez encabeza hoy el estreno de la serie de “El Tigre Verón”, que en 12 capítulos contará la vida de un experimentado sindicalista, un personaje al que, confió, “construí apelando a lo que para mí es la identidad argentina”. 


“Seguimos en unitarios y federales, en civilización o barbarie, en esa pulsión, en ese país que querían construir a la manera francesa dominando a las tribus con las que no se tenía ninguna religión y llevar a la civilización. ¿Qué civilización? Estamos ahí. Me doy cuenta que lo cuento y me da un gusto porque lo siento en la identidad, la misma desde la que construí al Tigre Verón”, reflexionó Chávez durante una charla con Télam. 

La ficción, escrita por Germán Maggiori y Marcos Osorio Vidal y dirigida por Daniel Barone, cuenta la vida de Miguel “El Tigre” Verón, un experimentado sindicalista, al frente de la UTCA (Unión de Trabajadores de la Carne), un gremio fuerte que ha consolidado su personería gracias a la capacidad de negociación de su líder. 

Se emitirá desde hoy a las 22.45 por El Trece y también podrá verse completa en Cablevisión Flow (desde el jueves 11 de julio) y por TNT a partir del sábado 13 a las 23.00. 

Entre los fieles laderos de Verón aparecen su hijo Fabito (Marco Antonio Caponi), su actual mujer, Marina Paniguini (Andrea Pietra), su hija Justina (Sofía Gala) y su segundo hijo Juando Verón (Esteban Masturini). 

Chávez charló con Télam sobre su personaje y la polémica que la serie puede generar en un año electoral: 

T:- ¿Te interesa como personaje? 
JCH:- A mí sí, porque el cuentito da para más. El Tigre Verón es una suerte de saga que finalmente tiene los ingredientes de un western, del aparente malo que al final no es malo o que lo ves bien y te preguntás si está tan bien. Se intenta construir un pequeño caudillo, del hombre que no es domesticado finalmente.

T:- Eso te iba a preguntar, el Tigre Verón tiene mucho de ese espíritu de caudillismo que repercute en la historia política argentina y este año justo hay elecciones. 
JCH:- Siempre. Si vos leés "El Matadero" y leés el "Facundo" y sus críticas… Señores, seguimos en unitarios y federales, seguimos en civilización o barbarie, seguimos en la manera de Sarmiento iniciando cada uno de sus ensayos con una frase en francés para ser legitimado. Yo leí el "Facundo" y me da un gusto enorme. Todo me da gusto, Sarmiento y Facundo. Esa pulsión, la generación del 37, ese país que querían construir a la manera francesa dominando a las tribus con las que no se tenía ninguna religión. Llevar a la civilización, ¿qué civilización? Estamos ahí. Me doy cuenta que lo cuento y me da un gusto porque lo siento en la identidad, para mí es identidad. Así lo construí al Tigre. 

T:-Dijiste que hay momentos en los que no importa que sos sindicalista. A la hora de resolver esas escenas, ¿en qué te inspiraste? 
JCH:- En que es un hombre, que es un ser humano, que es un hombre de mi edad y yo puedo comprender ciertas cosas de las que está hablando. Sigue siendo humano y si se muere la madre yo lo entiendo, es un hermoso momento para contar porque este tipo es un nene que se le muere la madre. Un hombre mataría antes que le toquen a la madre, cosa que hemos escuchado todos. ¿Este sindicalista cómo se formó, además? Mirando Luis Sandrini, que era un buen hijo y que la madre era vieja. Tal vez vio "La Guerra Gaucha" y así se formó, con esos modelos. Después podés decir lo que quieras, pero son modelos. Recurro a esas cuestiones. 

Yo me resisto a pensar “reacciona así porque es un sindicalista”, porque hay que ver qué sindicalista es. Además estoy construyendo uno. Yo que tengo que liderar a todos los sindicalistas y suponer que soy yo. Estamos construyendo una naturaleza que espero que más allá de todo puedas ver que es una historia de un ser humano. El espectador también busca su mundo como le gusta que se lo cuenten.