La Ciudad

Séptima cascada de Claromecó

Por un turismo amigable

14|07|19 10:37 hs.

Desde hace un tiempo ya, se está trabajando en la construcción de miradores y escaleras para un acceso peatonal seguro al arroyo Claromecó, así como también en la definición de zonas de descanso y estacionamiento. Estas tareas forman parte de las mejoras en la quinta y séptima cascada, que de esta forma incorporan estructuras importantes para las actividades turísticas. 


Todo el trabajo de madera se está llevando a cabo con la intervención del misionero Reinaldo Frischeisen, quien hace diez años vive en la localidad y trabaja como carpintero para la Estación Forestal. 

Según manifestó Néstor Zoquini, guía y asistente turístico de Claromecó, las intervenciones que se están realizando tienen la intención de introducir modificaciones de manera amigable con el medio ambiente, teniendo en cuenta las características propias de Claromecó y sus atractivos. 


Reinaldo Frischeisen está realizando el trabajo en madera. Es misionero y vive desde hace una década en la localidad


Asesoramiento 
“Mi rol, desde el comienzo, fue decirle a Carlos (Ávila) que invitemos a la gente del COA para que realicen carteles, e invitemos a la gente de la Escuela Agrícola para que nos asesore sobre plantas, y así empezar a conectar y a invitar a los actores principales relacionados al entorno que nos puedan ayudar. Ellos tienen muy bien visto el lugar, y a nosotros como delegación nos ayuda muchísimo trabajar en conjunto”, expresó. 

También hizo referencia a que la intención a mediano y largo plazo es acondicionar todo el camino del arroyo, o Camino Claromecó, que incluye la llegada a la Escuela Agrícola, como un recorrido con mucho valor natural e histórico. 

Desde el punto de vista turístico, por otro lado, cada parada y cada cascada ofrece paisajes y oportunidades diferentes, ya que se pueden observar aves, identificar plantas, sacar fotografías, realizar distintos tipo de paseos, practicar trekking, y descansar en espacios abiertos, entre otras alternativas. 

Néstor, además de trabajar en el área de turismo de la localidad, es diplomado en Educación para la Conservación del Territorio, y actualmente estudia Eco-Turismo. Su posición, en ese sentido, es clara: “Creo que tenemos que trabajar con los recursos que tenemos y potenciarlos de manera que el turista los vea de otro modo, amigable, para disfrute pero también para conservación. El mundo entero habla de ecoturismo. Y nosotros en Claromecó apostamos a que el futuro sea ése, conocernos como un destino amigable con el entorno”.