La Ciudad

Precandidato a concejal de Mercedes Moreno

Un médico “más capacitado y motivado” decide mejor y economiza recursos

16|07|19 09:40 hs.

El neurólogo Juan Eduardo Gutiérrez nació en San Cayetano, se formó como médico en La Plata y en 2003 llegó a Tres Arroyos. Entre estas últimas dos ciudades –con su esposa platense Carolina Costa formaron una familia con cinco hijos: Anyelén, Josefina, Bernabé, Olivia y Guillermina. A continuación compartimos en forma completa la entrevista que concedió a LA VOZ DEL PUEBLO como precandidato a concejal en tercer lugar, por la lista que lleva como precandidata a intendenta a la médica Mercedes Moreno, en el Frente de Todos:


- ¿Qué especialidad de la medicina practica y dónde? 
- Soy neurólogo y neurocirujano de urgencias. Trabajo como neurólogo en el consultorio y en la clínica, y como neurocirujano de urgencias actualmente soy médico del Hospital Regional de Mar del Plata. Ahora estuve el sábado de guardia allá. Tengo 49 años y cinco hijos. 

- Como neurocirujano de emergencias, ¿con qué especialidad? 
- Básicamente con todo lo que tiene que ver con traumatismos de cráneo graves como accidentes viales, de auto, moto, heridas en la cabeza, de bala, agresiones graves, ACV, alguna infección. 

- ¿Cómo se acercó a la política? 
- En 2014, antes de las elecciones de 2015. Me acerqué a través de Norma Gaido, Liliana Cassataro y Daniel García que son colegas con quienes compartíamos trabajo en el hospital Pirovano. Luego a través de la liga de fútbol con Julio Garrido y Ricardo Fernández. 

- ¿Cómo es la precandidata a intendente del Frente de Todos, Mercedes Moreno, qué sabe de ella? 
- Es una candidata buenísima. Reúne un montón de cosas. Ha demostrado que como profesional es una mujer muy comprometida con la política y con sus ideas. Ha estado en gestiones en diferentes cargos y se ha desempeñado con total idoneidad, con mucho compromiso con el trabajo como cuando dirigió las salitas (CAPS) del hospital, cuando estuvo en el Seguro Municipal de Salud, o desde Tres Arroyos para Desarrollo Social de Nación, y ahora como concejal. La conozco porque sus hijos son amigos de los míos, así que también nos conocimos antes de la política a ese nivel. Es bárbara como profesional y como madre. 

- ¿Cuál es su aporte para fomentar un cambio en el municipio tresarroyense? 
- Más allá de la salud, lo que motoriza la inquietud mía hacia la política -te lo digo francamente, sin chicanas- es que un gobierno que lleva tantos años administrando un distrito como el vecinalismo en Tres Arroyos, no es bueno. Les sucede lo mismo que nos puede pasar a nosotros algún día también, cuando está la misma gente decidiendo lo que pasa en un distrito después de más de veinte años. 

“No hubo voluntad de detener problemas que hubo entre compañeros de trabajo que prestan el servicio dentro del hospital, y que repercuten en la calidad de la atención de la salud, como entre médicos y enfermeros”, afirmó Gutiérrez.


Por más que haya gente idónea y más allá que nadie es perfecto, sí creo que tiene que haber un cambio es porque veo que hay cosas que tienen que ser de otra manera. 

Por eso vamos a darnos, entre los que tiene experiencia valiosa en la función pública y los que no tenemos tanta trayectoria, la posibilidad de ofrecerles un cambio muy concreto. 

- ¿Qué temas requieren modificarse para mejorar el servicio de la Salud Pública? 
- Fui parte de la salud pública del hospital hasta 2013, lo conozco bien desde adentro. Claramente en lo que tiene que ver con el servicio de emergencias ha habido muchos problemas. Por lo menos no hubo voluntad de detener problemas que hubo entre compañeros de trabajo que prestan el servicio dentro del hospital, y que repercuten en la calidad de la atención de la salud, como entre médicos y enfermeros. 

Creo que la persona que administró el hospital, no ahora, sino gente que estuvo antes, que tenía el poder y la capacidad para mediar en eso, y no se llegara a mayores, no intervino. Me parece que fue muy grave y no es habitual en la medicina. 

“Las condiciones de trabajo que teníamos eran imposibles de sostener. Estuve 10 años haciendo cirugías sólo en el hospital, y para hacer ese trabajo tenés que tener un respaldo muy grande de la dirección”, sostuvo el neurocirujano


También creo que la tasa de la Salud es algo que no está muy claro el objetivo que tiene. Tiene falencias y no creo que vaya todo ese financiamiento al área. 

Y por supuesto que como profesional de la Carrera Profesional Hospitalaria me parece muy importante su cumplimiento. Aunque parece que no tiene nada que ver con la gente que va al hospital, el hecho de que los médicos del centro de salud pública estén debidamente reconocidos, con las condiciones laborales que puede tener cualquier trabajador y con la posibilidad de capacitarse y actualizarse, que haya comunicación fluida entre los colegas y la innovación todo eso -en definitiva- termina ahorrándole dinero al Estado, en este caso a la municipalidad. Porque cuando un médico más capacitado y más motivado está, toma mejores decisiones y hace economía de los recursos que tiene. Y es una mejor oferta con su servicio como médico hacia la población. 

- ¿Por qué se fue del hospital? 
- Me fui en enero de 2013. No quiero victimizarme pero fui empujado a irme del hospital Pirovano, como varios de mis colegas de ese momento. Fue porque las condiciones de trabajo que teníamos eran imposibles de sostener. Estuve 10 años haciendo cirugías sólo en el hospital, y para hacer ese trabajo tenés que tener un respaldo muy grande de la dirección, y una comunicación muy fluida con quienes lo manejan porque siendo una única persona es mucha responsabilidad. Tiene que haber un apoyo que no existía de parte de las autoridades de salud.