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Indecisos, ausentes y candidatos "chicos": los "detalles" que definen la elección

26|07|19 13:35 hs.

 Indecisos, candidatos caídos o poco taquilleros y votantes ausentes. En un escenario híper polarizado, los dos principales competidores bonaerenses, María Eugenia Vidal y Axel Kicillof, buscan exprimir al máximo sus posibilidades electorales de cara a las PASO. Pero, ¿de qué estanques pueden "pescar" más votos? 


Según la mayoría de los sondeos, entre Vidal y Kicillof se reparten actualmente entre el 76% y el 83% de la intención de votos en la provincia, con una leve ventaja del postulante del Frente de Todos, que se amplía o achica dependiendo el estudio. 

Este fenómeno, pocas veces visto en la historia bonaerense, es denominado como "Balotización" por el consultor Lucas Romero, de Synopsis, por la preeminencia casi exclusiva de solo dos postulantes. En este escenario, los márgenes para buscar nuevos votantes parecen muy acotados, pero existen. 

En primer lugar, uno de los "estanques" más deseados es el de los indecisos, que oscilan según las encuestas entre los 5 y los 10 puntos. Hacia ellos se dirigen la mayoría de los esfuerzos discursivos de los contendientes. "Hay un discurso focalizado en los defectos del otro que apunta a provocar un voto más por el espanto que por la seducción", señala Romero, que ejemplifica con las declaraciones de Vidal sobre la pertenencia de Kicillof a La Cámpora y el proyecto "Máximo 2023", y la insistencia del exministro de Economía en machacar sobre la crisis. 

La estrategia del miedo también se aplica sobre un segundo nicho que se disputarán los candidatos de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos: el de los postulantes poco taquilleros o "caídos" por decisión de la Junta Electoral de no habilitarlos para las PASO. 

En el segundo caso se destaca la ausencia del ex "lilito" Guillermo Castello, quien se presentó por el frente Unite de José Luis Espert, con una intención de votos que oscilaba entre los 2 y los 3 puntos, que podría capitalizar Vidal. 

Del otro lado, el kirchnerismo podría buscar votos en otros candidatos del espectro peronista, como Eduardo "Bali" Bucca, que acompaña a Roberto Lavagna, y el periodista Santiago Cúneo. 

Ambos oscilan una intención de votos de 5 puntos, según los sondeos. "Cúneo es un outsider que le resta votos a Kicillof, porque coquetea con los Barones del Conurbano que se siente desplazados por alguien de La Cámpora", evaluó Federico González, de González y Asociados.

La pelea por los ausentes 
Finalmente, un tercer polo de búsqueda es el de los votantes ausentes, que todas las elecciones oscilan entre el 20 y el 25% del padrón electoral. Para Romero existen tres grandes sectores: los jóvenes entre 16 y 18 años, los mayores de 70 (ambos grupos no obligados a participar de las elecciones), y los electores más apáticos. 

Entre el grupo de los no obligados, los jóvenes tuvieron en los últimos comicios una participación del 50%. Se trata, según coinciden todos los analistas, en un electorado mayormente favorable al kirchnerismo. En tanto, entre los mayores de 70, que representan aproximadamente el 10% del padrón, hay una abrumadora mayoría a favor de Cambiemos. "Existe una relación del 60 al 20% entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos en este segmento. Es decir que por cada punto que el Gobierno logre de presentismo, son 0,6 puntos para Vidal y 0,2 para Kicillof", calcula Romero. 

En un escenario ajustado, se trata de un aporte muy valioso. Los movimientos de los candidatos en las últimas horas dan cuenta de esa lógica: Vidal encabezó, junto al precandidato porteño Martín Lousteau, un encuentro con jóvenes universitarios en Lomas de Zamora, mientras que Kicillof acompañó a Alberto Fernández a un encuentro con jubilados, donde el precandidato presidencial prometió subsidiar los gastos en medicamentos. 

El tercer sector, de los denominados "apáticos", es una incógnita, porque en principio son difíciles de medir en una encuesta y podrían no participar de las PASO. Sin embargo, para los analistas podría ser un voto más favorable al oficialismo, ya que se trataría de un voto "desidiologizado" y desmovilizado, que el Gobierno cree más cercano. 

En las elecciones de 2015, por caso, Vidal se vio muy favorecida por los votos de personas que no participaron de las PASO pero sí concurrieron en octubre. Gustavo Marangoni, de M&R Asociados, recordó que entonces hubo 2,7 millones de nuevos votos. "El Gobierno cree que mientras más votantes vayan, más se beneficien", sostuvo. (DIB) JG