La Ciudad

Seminario web de Mutual Dan

Joan Melé: “Necesitamos una nueva economía basada en el ser humano”

28|07|19 10:36 hs.

Una charla virtual de una hora y cuarto de duración que se voló, dejando la sensación que su extensión fue mucho menor. Las temáticas recorridas y la pasión con las que fueron abordadas por el ex banquero catalán Joan Melé, hicieron que se generara un gran magnetismo en la mayoría de los que estuvieron del otro lado del monitor en este nuevo capítulo del seminario web de la Mutual Dan. “Les voy a hablar desde el corazón, no de ideas teóricas sino desde lo que hace muchos años es mi vida. Voy a compartir con ustedes lo que es mi compromiso con la vida”, dijo al comenzar. Y así fue. 


A continuación un compendio de las frases y conceptos más relevantes de la disertación virtual que brindó Melé, quien es presidente de la Fundación Dinero y Conciencia, miembro del Consejo Asesor de Triodos Bank, Asesor de la Cámara de Emprendedores y Empresarios de Cataluña, promotor de la banca ética en España y Latinoamérica y autor de los libros Dinero y conciencia y La Economía explicada a los jóvenes.  

La gran herida del mundo 
“El problema que tiene hoy la humanidad es lo que yo llamo la gran herida del mundo. Es la herida que ha provocado el ser humano con su manera de percibir el mundo, al separar el mundo material o físico del mundo espiritual o suprasensorial. Todo ser humano, lo diga o no en voz alta, se hace dos preguntas: ¿qué va a suceder después de la muerte? y la otra, ¿A qué venimos a este mundo?”. 

“Hemos establecido un modelo egoísta: durante mi vida me preocupo de lo mío y, a lo sumo, de mi familia, en un acto de generosidad, y los demás que se fastidien. Es el modelo que hemos creado y con esas ideas materialistas y reduccionistas hemos arrebatado la dignidad humana”. 

“La gran herida del mundo, que es esta separación que no es real sino que es nuestra manera actual de percibir el mundo, está provocando el dolor y el sufrimiento”. 

“En el modelo social económico que tenemos hoy, ¿cuál es el sentido de la vida? Estudiar para encontrar un trabajo, para poder vivir, y después ya te puedes casar y tener hijos y decirles que estudien para que el día de mañana puedan encontrar un trabajo… Y sólo es trabajar y consumir, y trabajar y consumir”.

“La pregunta entonces es ¿por qué la gente que tiene tanto dinero se suicida? Ocurre que están desesperados porque tienen millones y tienen de todo, pero su vida no tiene sentido. No tienen un propósito de vida, se han perdido a sí mismos”. 

“Mi propuesta es que investiguemos un poco más, que nos preguntemos qué es un ser humano, cuál sería la dignidad humana, qué sentido tendría la vida, qué hacemos aquí en la tierra adentro del cuerpo humano, qué relación hay entre lo material y lo suprasensorial. Intentemos curar la herida y desde ahí ver cuál sería un posible modelo social y económico basado en el ser humano, al servicio del ser humano. No producir por producir, para consumir, para ganar dinero, parar comprar más cosas que no necesitamos y que tampoco nos hacen felices”. 

La educación 
“Hoy educamos no para vivir con la dignidad humana, sino para sobrevivir. Ese es el problema. Hemos perdido de vista qué es el ser humano, qué es la vida y cómo podríamos vivir como seres humanos. Y sólo hablamos de sobrevivir, de supervivencia, de la lucha por la supervivencia. Y educamos a los jóvenes para sobrevivir. Para que cuando terminen sus estudios se adapten a la sociedad. Me parece una barbaridad, una sociedad que está profundamente enferma, que es destructiva con el ser humano y con la tierra…”. 

“No le podemos pedir a los jóvenes que se adapten a la sociedad porque acabarán igual de mal. Hay que decirles: ‘miren, esto es lo que hemos hecho nosotros. Está mal. Hagan lo que sea, menos esto’”. 

“Les pedimos que estudien, que saquen buenas notas, que sigan una carrera universitaria, así el día de mañana se ganan la vida. Les estamos diciendo que tener trabajo y ganar dinero es ganarse la vida. Y no es verdad. Ganarse la vida es otra cosa. Que uno tiene que trabajar y ganar dinero es una necesidad que no voy a discutir, pero no es el sentido de la vida. Ganarse la vida es darle un sentido a la vida, que cuando llegue el momento de morir, uno pueda decir, le he dado sentido a mi vida, he hecho esto, dejo esto en el mundo. Pero no, estamos educando igual que hace tres siglos cuando comienza la revolución industrial sin darnos cuenta que no ha funcionado”. 



El dinero 
“Hay que cambiar la relación con el dinero. Y cuando hablo de dinero hablo de toda la vida social. El dinero es relación entre seres humanos, puede curar la gran herida del mundo”. 

“Necesitamos una nueva economía o una nueva vida social basada en el ser humano, al servicio del ser humano, que tenga un sentido de verdad, un propósito, que quiera ser constructiva. Esta economía que planteo pasa por hacer un uso consiente del dinero”. 

“Consumimos tanto que hemos que hemos creado un nuevo verbo: shopping, ir de compras. Que significa que uno va a comprar, pero no sabe qué va a comprar. Y eso nos lleva a la pregunta, ¿por qué los seres humanos necesitan comprar tanto? Se piensa que comprando cosas se va a tapar el vacío interior y ser feliz. Eso es falso, porque el ser humano lo que necesita no es material. Y ahí invitaría a consumir menos cosas materiales y más cultura”. 

“Hay un problema en la economía que mucha gente no sabe, que es que sobra dinero en el mundo. Sobran billones, que no saben dónde ir. Por eso se crean productos financieros especulativos. Porque la gente que tiene dinero quiere ganar más, está obsesionada. He conocido muchos multimillonarios a los que les he preguntado para qué querían ganar más dinero y jamás me han contestado. ‘Pero Joan, qué pregunta es esa’, me dijeron”. 

“Si fuésemos capaces de donar dinero a muchísimos jóvenes con proyectos que quieren desarrollar, que para arrancar necesitan una donación. La gente acumula dinero cuando habría miles de proyectos que generarían puestos de trabajo, que ayudarían a acabar con las diferencias económicas”. 

“Los jóvenes tienen que estudiar, claro, pero no sólo eso, deben leer literatura, poesía, filosofía, religiones, deben dialogar, viajar, descubrir quiénes son y qué quieren hacer con sus vidas. Sacar todo lo que llevan dentro, porque eso les va a dar felicidad”. 

“Claro que tengo problemas, pero me da igual, los problemas son una circunstancia en la vida. Una vida sin problemas no es una vida feliz. Una vida cómoda no es una vida feliz”. 

“Para mí la felicidad no es un objetivo, es un efecto colateral. Yo soy feliz aunque tenga problemas. Soy feliz porque vivo una vida con sentido, con propósito”. 

“El crecimiento económico como objetivo es un enfermedad que se llama cáncer. Cuando en el cuerpo humano hay un grupo de células que quiere crecer más que las demás, se llama cáncer. Se olvidan que forman parte de un colectivo y acaban matando al organismo. Esto es lo mismo. En este organismo que formamos todos en la tierra, hay gente que no se da cuenta que sus decisiones afectan a los demás y quieren crecer más que los demás y están provocando un cáncer social, que hace este sufrimiento, esta enfermedad que provoca la muerte”. 

“El objetivo no es ganar dinero, es aportar cosas para que el mundo esté mejor”.  

Banca Etica* 
“Lo que busca la Banca Etica es que el dinero de la gente sirva para la gente. La idea es que el banco sea un agente positivo, que haga que el dinero circule, que cree empresas. Esto implica no sólo cambiar un banco, es el cambio de un modelo económico para crear una economía humanizada, al servicio de la humanidad, no al servicio de unos cuantos. Entonces, el banco es como un núcleo, el corazón de un sistema que lo que pretende cambiar es el sistema social y económico”. 

“Siempre la idea es: nuestros clientes confían en nosotros su dinero y quieren que lo invirtamos en proyectos que valen la pena. Al banco se le pone la etiqueta de ético cuando tiene criterios éticos a la hora de invertir y define cuáles serán los proyectos en los que invertirá y explicamos el por qué, qué aportan a la sociedad y en qué no invertiremos, con criterios muy claros, más allá de si da beneficios o no. Un sector puede dar muchos beneficios económicos pero lo que está haciendo no nos interesa”. 

“El segundo criterio de la banca ética es la transparencia radical. Es que esto a veces se olvida: un banco gestiona dinero que no es suyo. Un banco no tiene dinero, sólo lo administra. Por lo tanto, los clientes tienen el derecho y la responsabilidad de saber qué está haciendo el banco. Y si no le gusta, fuera. Y eso tiene el poder para cambiar el mundo”. 

“Nosotros estamos en contra de la especulación, sólo invertimos en economía real, y además economía real que sea responsable, sostenible, que respete a las personas y al medioambiente. Ganar dinero está bien, me parece bien tener utilidades, pero el orden es primero las personas, el planeta y luego las utilidades. Cuando comenzamos decían que esto era imposible, que no lo íbamos a conseguir, que no hay mercado, y que no es posible, y ahora ya está hecho, con un éxito espectacular”. 

* El primer banco de este tipo, Triodos Bank, se fundó en 1971 en Holanda. Actualmente existen 41 bancos de este tipo en todo el mundo, en países como España, Holanda, Bélgica, Reino Unido, Dinamarca, Noruega, Hungría, Suecia, Francia, Suiza, Suecia, Italia y Alemania, Estados Unidos, Canadá y Nueva Zelanda. Melé, es miembro del consejo asesor de Triodos Bank