Carta de Lectores

Escribe Alicia Hurtado

La libertad de elegir

01|08|19 12:19 hs.

Señora directora: 


Quien haya pensado que el título tiene que ver con las próximas PASO, deseche las expectativas. Claro que el elegir a quienes nos vayan a gobernar tiene que ver con la libertad, pero hace mucho que decidí no meter mi narizota en estas cosas, no públicamente al menos. 

Pensaba en la libertad de elegir qué vestir, qué leer, qué comer o qué beber, entre tantísimas otras opciones por las que podemos inclinarnos. 

Por eso soy respetuosa de omnívoros, vegetarianos, ovo lacto vegetarianos, veganos y cuantas otras elecciones alimentarias aparezcan. Eso sí, respetuoso significa consideración hacia alguien o algo, nada más lejos de incluir en mi elección la presión sobre otro para que se vuelque a mi “bando”, ni tratar de erigirme en juez superior por encima de quienes han hecho una opción diferente. 

Tomando un té en un bonito lugar en Buenos Aires, había unas guapas jóvenes, portadoras de carteras de cuero de ésas que llevan monograma del fabricante, muy costosas y muy hermosas, la verdad sea dicha. 

Pues bien, las pibas volvieron loca a la moza preguntando los ingredientes de cada cosa pues eran veganas y no querían nada que hubiera implicado sufrimiento animal, ni miel siquiera. 

Me quedaron flotando las ganas de preguntarles si creían que el cuero con que estaban hechas sus carteras y botas no habría significado ningún sufrimiento al animal que lo proporcionó, o, por ventura, creerían que sólo se utiliza el cuero de animales que mueren de viejos, pacíficamente en un verde prado idílico. 

Claro que no estoy de acuerdo con que se reprima con violencia cualquier tipo de manifestación pacífica, pero jamás se me ocurriría irrumpir, bife de chorizo en mano, en una convención de veganos. Seguramente me echarían tirándome tomates y zanahorias y casi, casi les digo que yo lo tendría merecido... 

Me encanta el queso Brie, pero entiendo a quienes prefieren el tofu. Me gusta el pastel de papas con carne picada, respeto a quienes reemplazan la carne por lentejas. No entiendo mucho esa necesidad que tienen los que no comen carne por lograr preparaciones que parezcan carne, quizás es porque soy burra, a mí no se me ocurriría pretender que una milanesa de lomo se pareciera a una de soja, pero en materia de gustos, nada hay escrito. 

Lo único real es que creo que podemos convivir armoniosamente carnívoros, vegetarianos y demás, sin agredirnos ni provocar situaciones innecesariamente enojosas. 

Como dijo don Perogrullo, la libertad es libre. 

Alicia Hurtado