Nacional

Indignación de los trabajadores despedidos

Polémicos dichos de Carrió, que aseguró que La Cámpora se armaba en Fanazul

01|08|19 20:42 hs.

La diputada nacional Elisa Carrió aseguró hoy que La Cámpora utilizaba las instalaciones de Fabricaciones Militares de Azul (Fanazul) para "armarse" y vender material que luego terminaba "en la Triple Frontera". 


Carrió visitó Azul para apuntalar a Omar Duclós, un ex "margarito" que compite la interna del oficialismo contra el intendente Hernán Bertellys para intentar volver a la comuna.

En ese contexto, consultada sobre el cierre de Fanazul ocurrido a principios del año pasado, la diputada sostuvo que la fábrica "era el grupo donde la Cámpora se armaba y se vendía pólvora y armas junto con el RENAR".

Carrió dijo que respalda "a la gente que se quedó sin trabajo y trabajaba hace 20 años. Estamos haciendo una ley y yo tengo el compromiso, aún en la reconversión". 

Sin embargo, aseguró que "hasta hace cuatro años, fabricaciones militares era el grupo donde La Cámpora se armaba. Y se vendía pólvora, se vendían armas, junto con el RENAR. Ya no era fabricar militarmente, muchísimas de esas armas están en Brasil y en la Triple Frontera".


El testimonio de Carrió


Enojo de los trabajadores 
La secretaria general de ATE Azul, Vanina Zurita, salió al cruce de las declaraciones de Carrió, a quien acusó de tener "odio y desprecio hacia los trabajadores". 

Además, aclaró que la fábrica no producía armas, sino explosivos civiles para canteras, el llenado de proyectiles para el ejército y TNT. "Quieren instalar que la fábrica era de una organización política cuando había gente que trabajaba hace 20 o 30 años ahí, y que no nació con el kirchnerismo. Es muy fuerte el nivel de desprecio hacia la fábrica por parte del gobierno", manifestó. 

"Son absolutamente repudiables los dichos de Carrió, una señora que tiene un desconocimiento sobre lo que realmente era Fanazul, una fábrica que tenía 70 años", aseguró la dirigente gremial, quien indicó que detrás de los dichos de Carrió "hay un odio y desprecio por los trabajadores, esto de asociarlos a una militancia, y a esta idea de que el trabajador del Estado es un ñoqui que no tiene ninguna tarea". 

Zurita aseguró que tras el cierre de Fanazul "se perdieron 220 fuentes de trabajo que perjudicaron no solo a los trabajadores sino a la economía de esta ciudad". 

"Nos hartamos de llevar proyectos a nivel nacional y provincial, y al ministerio de Trabajo. La fábrica está cerrada, pero se hizo todo lo humanamente posible para rehabilitarla, porque los trabajadores presentaron proyectos, y diseños acerca de lo que se podía hacer y a qué posible futuro mercado podíamos entrar. Pero el Gobierno fue vaciando de políticas públicas a cada una de las áreas, o diciendo que esa área funcionaba mal para justificar los miles y miles de despidos que hubo", fustigó. (DIB)