Integrantes del equipo de Medicina Preventiva

Interés General

La prevención, los cuidados y la vacunación

Las hepatitis: causas y consecuencias en la vida cotidiana

03|08|19 11:47 hs.

El hígado es un órgano clave en el organismo ya que colabora con la digestión de los alimentos, el almacenamiento de energía y la eliminación de las toxinas. 


Así lo indica el doctor Héctor Luppino, en una charla con los integrantes del equipo de Medicina Preventiva. 

Resaltan la importancia de la prevención y los cuidados que deben tenerse en relación a la hepatitis, que es una enfermedad que causa inflamación del hígado, por lo cual, no permite que pueda continuar realizando adecuadamente sus funciones. La hepatitis puede ser transmitida por tóxicos como el alcohol o las drogas o por enfermedades virales. 

Entre los tipos, se cuentan cinco, con diferente impacto en la salud: 

 -Afecta a los niños principalmente pero no conduce a una enfermedad crónica. Su forma de transmisión puede ser contacto con materia fecal, contacto con personas infectadas o ingesta de alimentos o aguas y bebidas contaminadas.

-Hepatitis B: puede variar desde una forma leve, que dura unas pocas semanas (agudo), a una enfermedad seria a largo plazo (crónica) que puede conducir a enfermedad del hígado o cáncer de hígado. Su forma de transmisión es el contacto con sangre infectada, semen y otros fluidos corporales, resultado de tener relaciones sexuales con una persona infectada, compartir agujas contaminadas, o de una madre infectada a su hijo recién nacido. El virus no se transmite por leche materna, por lo que una madre puede alimentar naturalmente a su bebé. Por lo cual esta aconsejada la lactancia materna. La importancia de los cuidados para con la hepatitis B es que es 100 veces más transmisible que el HIV. 

-Hepatitis C: en ocasiones puede dar lugar a una enfermedad aguda, pero más a menudo se convierte en una enfermedad crónica que puede conducir a cirrosis hepática y cáncer de hígado. Transmisión: El contacto con sangre de una persona infectada, compartir agujas contaminadas. Vacunas: No hay vacuna para este tipo de hepatitis. 

-Hepatitis D: ocurre exclusivamente en personas infectadas por el virus de la hepatitis B. 

-Hepatitis E: se transmite de la misma forma que la hepatitis A. Es menos frecuente y puede provocar enfermedades severas en las embarazadas.  

Síntomas: 
Algunas personas que tienen hepatitis no presentan síntomas, otras pueden tener: pérdida del apetito, náuseas y vómitos, diarrea, orina de color oscuro y heces pálidas, dolor de estómago, coloración amarillenta de la piel y los ojos. 

Las estrategias de prevención para reducir el riesgo de contagio de Hepatitis A (ocasionadas por virus) son: 

-Lavarse muy bien las manos. Utilizar agua potable para beber, preparar o lavar alimentos. Si no hubiera disponibilidad de agua potable, hervirla durante tres minutos. No consumir alimentos de procedencia dudosa. 

-Lavar bien las frutas y verduras. Se deben pelar todas las frutas y verduras frescas o bien consumirlas cocidas. Cocinar completamente los alimentos. No se deben consumir alimentos recalentados a temperaturas inferiores de 70°C. 

En tanto, las medidas de prevención de la hepatitis B y C son: 
Utilizar preservativo. Evitar compartir elementos personales, como máquinas de afeitar o cepillos de dientes. No compartir agujas para inyectarse drogas ni otro equipo para el consumo de estas y vacunarse: las personas que están en alto riesgo, incluyendo los trabajadores de la salud y aquellos que conviven con alguien con hepatitis B, o viajeros deben hacerse aplicar la vacuna contra la hepatitis B. 

Recomendaciones generales para quienes viven con hepatitis:
Las personas con hepatitis aguda deben evitar el consumo de alcohol y cualquier sustancia que sea tóxica para el hígado, incluyendo el paracetamol. 

La alimentación debe ser inocua y se deben extremar los cuidados de higiene personal y de los manipuladores de alimentos, evitando la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos. Además debe realizarse un plan alimentario individualizado bajo en grasas (evitando frituras y grasas saturadas) y sin estímulos hepáticos (cafeína, fibras, picantes) que debe estar diseñado por un profesional de la nutrición. 

¿Cuándo y dónde consultar?
Ante cualquier duda consulte a su médico de cabecera, en el CAPS más cercano a su domicilio o en el servicio de Medicina Preventiva, de lunes a viernes de 8.30 a 11.30 sin turno previo.