La Ciudad

Donato Callá (Partido Socialista)

“Soy el único que no pacta con nadie”

04|08|19 13:23 hs.




- ¿Qué mejoraría en el sistema de salud de Tres Arroyos?
 
- En caso de ser electo, llevaría a cabo una extensa auditoría de todas las áreas municipales, y entre ellas, por supuesto figuraría el sistema de salud existente. 

Mal puedo gobernar si no sé qué se necesita o qué se consume en el Hospital Pirovano, lógicamente ajustando el accionar de manera rigurosa a la ley. Considero que el Centro de Salud Municipal debe ser comandado por un médico sanitarista. Se hará un concurso público para cubrir el puesto y elegiremos al mejor, sin amiguismo político. 

Sin entrar en detalles, la dirección del Hospital en los últimos tiempos ha estado plagada de conflictos, y creo que su manejo debe ser profesional, porque de otra manera no funciona. 

- ¿Cómo encararía la solución al problema del tránsito en la ciudad cabecera? 
- El tránsito no es una cuestión sencilla como para que la maneje alguien que no entiende del tema, y en Tres Arroyos hace falta un ordenamiento que responda a las necesidades de la gente. Creo que debe encararse un estudio integral de la distribución de la población en la ciudad. 

Si hace 60 años existían los colectivos, y todo el mundo los usaba, no puede ser que ahora carezcamos de esta oportunidad. Hay muestreos confeccionados por universidades que indican que es factible programar los horarios de circulación del transporte público en función de las actividades laborales o escolares, combinar los recorridos para enlazar los puntos más remotos de la ciudad. Resulta imprescindible su implementación. 

Mucha gente se compra una moto para llegar al trabajo, pero después de hacer esa inversión no le alcanza para pagar el mantenimiento. Ni hablar de afrontar los gastos del casco, el seguro, las patentes o mucho menos una eventual multa. 

- ¿Nota disparidad entre los servicios públicos que se ofrecen a los contribuyentes de los barrios periféricos en relación a la zona ubicada dentro de las cuatro avenidas? ¿Cómo lo equilibraría? 
- Se le hace creer a la gente de los barrios que por el solo hecho de contar con el cordón cuneta ya están urbanizados. Sin embargo en muchos sectores de la ciudad faltan las cloacas, sobre todo en los nuevos asentamientos. 

El centro tampoco está bien, basta mirar el estado de las veredas o advertir las complicaciones de la circulación, en donde aparecen lomos de burro a cada rato. El pavimento de las calles atraviesa una situación de remiendo constante, con algunas de ellas inundadas por la rotura de caños. El famoso “disculpe las molestias, estamos trabajando” es algo de todos los días, los obstáculos son permanentes para los transeúntes. 

En este aspecto, también se impone la urgencia de realizar un estudio detallado de las necesidades. Hablando del ordenamiento, otra de las cosas a llevar a cabo es el soterramiento de la gran cantidad de cables que dificultan el espacio aéreo de la ciudad. Falta desarrollar un concepto genuino de urbanización en todos los sectores de Tres Arroyos, en donde se advierte un paisaje muy heterogéneo y desprolijo. 

Un ejemplo de ello es Villa Italia, en donde conviven algunas cuadras con un buen nivel de servicios y otros sectores con evidentes carencias en ese sentido. 



- ¿Cómo sería la estructura del Ejecutivo municipal en caso de ganar las elecciones? ¿Fusionaría, eliminaría o agregaría reparticiones? 
- Apelando a la ironía, el organigrama municipal actual se parece al de la estructura de gobierno de Donald Trump. Hay secretarías por todos lados (creo que sobran muchas) y en varias de ellas se advierte un funcionamiento que no se relaciona con la eficiencia. 

La Oficina de Industria y Comercio, por ejemplo, tarda años en conceder habilitaciones a quienes las solicitan, y los vecinos me han expresado sus quejas. La Oficina de Empleo contesta “vamos a ver qué se puede hacer” en lugar de propiciar contactos con las empresas para aquellos que buscan trabajo. 

Por otra parte, no me parece necesaria para una ciudad del tamaño de Tres Arroyos la Jefatura de Gabinete. 

Además, creo que el Ejecutivo municipal debería trabajar en red con otras intendencias cercanas para gestionar nuevos servicios, como por ejemplo la reactivación del ferrocarril. 

- ¿Cuáles serían sus medidas de gobierno prioritarias para las localidades? 
- Yo creo que los vecinos de las localidades tienen la capacidad para autogobernarse, sin depender tanto de un eje central como el municipio de Tres Arroyos. 

Nadie mejor que ellos sabe lo que necesitan, por eso me parece importante la figura de un delegado más autónomo en cuanto a la toma de decisiones, sin que deba rendir tantas cuentas ante el intendente, sobre todo desde lo financiero y desde la gestión. 

Para que esto se logre, hace falta generar producción, trabajo (pidiendo colaboración a las empresas locales), que se instalen sucursales de los bancos en las localidades, para que la riqueza no se concentre en un solo lugar. Hay que propiciar que sean autosustentables. 

- ¿Qué importancia tendría en la agenda de su gestión la discapacidad y la inclusión? ¿Hay que otorgar más recursos para trabajar en el tema? 
- Para lograr una ciudad accesible, hay que hacerla prácticamente de nuevo en materia de infraestructura. Es necesario alcanzar un Tres Arroyos vivible para todos los vecinos. No vemos a los discapacitados por la calle simplemente porque se les hace imposible transitar. Resulta imprescindible construir veredas nuevas, uniformarlas, para que todos circulen sin inconvenientes. 

- ¿Por qué piensa que los tresarroyenses deberían votarlo? 
- Los candidatos que hay son todos lo mismo. Pienso que soy el único que conoce y habitó una “ciudad maravilla”(N de la R: Callá se radicó durante un tiempo en Alemania, vivió en Münich y Frankfurt, entre otros lugares), y por eso sé cómo hacerla. 

También creo que soy el único que no pacta con nadie, con ninguna de las cofradías de profesionales que existen en Tres Arroyos, por eso tengo el mote de persona que hace lío. Se tiene que terminar el castigo sólo para los humildes, el círculo cerrado de poder que no permite avanzar.