Opinión

Por Alejandro Vis

Presagios de una diferencia contundente

12|08|19 10:42 hs.


Los resultados a nivel nacional y provincial que se iban develando ayer por la tarde en mesas de Tres Arroyos, comenzaban a reflejar lo que se daría a conocer alrededor de las 22.30 con los primeros datos oficiales de todo el país. La diferencia de Alberto Fernández-Cristina Fernández sobre Mauricio Macri-Miguel Angel Pichetto y de Axel Kicillof-Verónica Magario ante María Eugenia Vidal-Daniel Salvador, sería muy importante. 

Si en Tres Arroyos se configuraba una caída por varios puntos del presidente y la gobernadora, no quedaban dudas de que en sectores del Conurbano con fuerte favoritismo del Frente de Todos sufrirían una derrota contundente. Al cierre de nuestra edición, en la Tercera Sección Electoral -que incluye a La Matanza- la distancia a favor del Frente de Todos era de 58,04% a 23,37% para presidente; y de 56,68% a 25,42% para gobernador. 

Si bien en la Sexta Sección Electoral, se imponía Juntos por el Cambio, en Tres Arroyos ganaba Alberto Fernández por diez puntos y Kicillof por aproximadamente el seis por ciento. En el territorio bonaerense, Alberto Fernández superó los 50 puntos y se distanció por más de 20 de Mauricio Macri. Hubo un corte de boleta en apoyo a Vidal, pero fue muy leve ante semejante magnitud en los resultados; la gobernadora se ubicaba más de 16 puntos debajo del ex ministro de Economía. 

Es parcial concentrar la mirada únicamente en la provincia de Buenos Aires, si bien constituye un parámetro significativo debido a su incidencia en el país. El Frente de Todos mejoró en provincias adversas como -por citar un caso emblemático- Córdoba, donde Macri volvió a recibir apoyo mayoritario; ganó en Mendoza que es gobernada por el radicalismo, y tuvo un desempeño general muy bueno. El acercamiento con muchos gobernadores peronistas le rindió sus frutos. 

En términos comparativos con la elección legislativa de 2017, la expresión popular en las urnas con respecto a Juntos por el Cambio (o Cambiemos con anterioridad), tuvo un giro notorio. Se diluyó el espaldarazo que significó hace dos años un aval al Gobierno. Es evidente que el retroceso económico que percibe en su vida cotidiana una mayoría de las familias argentinas, tuvo un correlato notorio en las elecciones. 

Con eje en el justicialismo y Unidad Ciudadana, el Frente de Todos conformó una coalición amplia que incluyó a Sergio Massa, Victoria Donda y Fernando “Pino” Solanas, entre otros. La decisión de Cristina Fernández de dar un paso hacia atrás y consagrar como precandidato a presidente a Alberto Fernández fue considerada audaz y a su vez, surgieron coincidencias en definirla como un acierto al menos táctico; con los números de las PASO sobre la mesa, se debe agregar que se trató de un movimiento positivo también en términos estratégicos. 

A nivel local 
En nuestro distrito, el intendente Carlos Sánchez tuvo una elección bastante similar a las Primarias de 2015. Con una derrota legislativa hace dos años, representa un logro muy valorado en el vecinalismo. Quedó así cerca de acceder a un nuevo mandato. 

La victoria de Mercedes Moreno en la interna del Frente de Todos era previsible. Si se suman sus votos a los que obtuvo la lista encabezada por Alberto Ismael, como corresponde hacer en las Primarias, es la segunda fuerza a nivel local. Estaba muy cerca de los 30 puntos, lo que plantea el desafío de llegar lo más alto posible en las generales de octubre. 

Aunque Gustavo Oosterbaan fue el segundo candidato a intendente más votado, en Juntos por el Cambio esperaban una mejor elección en Tres Arroyos. Más de cinco mil votos lo separaron del vecinalismo en la jornada de ayer, seguramente un número que pensaban iba a ser mucho más estrecho. 

Donato Callá tenía mejores expectativas, de acuerdo a sus propias declaraciones; mientras que Matías Cirone con el Frente de Izquierda Unidad bajó un escalón, si se consideran elecciones pasadas. Ambos serán nuevamente parte de las propuestas el 27 de octubre.  

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