Carta de Lectores

Carta de lectores

Y el celular se rió de mí…

19|08|19 09:59 hs.

Señora directora:

Sí, yo me consideraba usuario del celular, no adicto, lo consulto y lo uso con cierta frecuencia, pero nunca consideré que se iba a reír de mí. 

Parece tonto lo que escribo pero paso a contar lo que me pasó el lunes 5 de agosto pasado, en la intersección de calle Quintana y avenida Belgrano. 

Paso por la esquina en mi vehículo y me detengo al ver a mi amigo que hacía un rato le habían chocado el suyo, paro, me bajo, hablo con él unos minutos y sigo, a los 10 minutos me doy cuenta que el teléfono se me había caído al bajarme del vehículo. 

Regresé al lugar, por supuesto, el aparato no estaba, seguro que el que lo encontró no dudo en llevárselo, es cosa de todos los días que se pierden o te lo roban y no los devuelven. 

Es algo que la persona que lo encuentra no tiene idea del valor que tiene para el que lo perdió, números de teléfono, datos, fotos que para otros no tienen valor pero para uno, no tienen precio en plata, pero sí en recuerdos y datos. 

Así que yo pensaba que no era adicto, pero si dependiente de un aparato que te tiene atado a su memoria, ya que antes uno se acordaba de todos los números más importantes. 

Ahora, desafío a que alguien se acuerde el número de teléfono de otra persona de memoria.

Siempre me reí de los que parecían adictos al celular y yo decía, yo no soy así, pero nunca pensé que uno dependiera tanto de un aparatito que vale mucho o poco, según con qué necesidad uno lo necesite… 

Mi mensaje es, si encontrás un celular, devolvelo, ya que hasta que no pierdas el tuyo, no te das cuenta de lo importante que es para otra persona, trabaje, estudie o solo sea adicto al aparatito, que se rió de mí y seguro, se va a reír de vos también si lo extraviás y nadie te lo devuelve. 

Muchas gracias.  

Gerardo Mario Chedrese