La Ciudad

Entrevista al economista tresarroyense

Juan Lezica: “Lo urgente es el dólar, pero hay que seguir reduciendo el déficit”

21|08|19 10:07 hs.




-¿En qué medida consideras que el diálogo entre Mauricio Macri y Alberto Fernández puede contribuir en reducir la volatilidad cambiaria? 
-En este momento, los mercados le están dando la espalda a Argentina, entienden que somos un país muy problemático y en tanta mayor descoordinación exista entre el oficialismo (esto es, el gobierno actual) y el futuro gobierno (entiéndase Fernández-Fernández) mayor será el daño que se producirá en el país y menores serán sus posibilidades de cobrar pronto lo que se les debe. Entonces, el diálogo entre Mauricio Macri y Alberto Fernández es fundamental. Cuanta mayor coordinación exista entre ellos dos, menor será el daño. Al mercado le gustaría ver una foto, pero claro, esto es imposible... 

-¿Son suficientes las herramientas de intervención que posee el Banco Central para estabilizar el valor del dólar? 
-No todos entienden (y no tienen porqué) cuales son las herramientas de intervención que dispone un Banco Central para enfrentar este tipo de acontecimientos (corrida). La máxima autoridad monetaria puede hacerle frente a la demanda de dólares de diferentes maneras, algunas más directas que otras. 

Por un lado, la más directa es venderle dólares a quien los pida, esto se llama “intervención en el mercado spot”. Luego, existen dos mecanismos muy conocidos, pero menos directos, subir la tasa de interés (la idea es que de esta manera uno tiene incentivos a armar un plazo fijo o invertir en algo que no implique convertir pesos en dólares) y otro mecanismo menos directo que se escucha a menudo es el “dólar futuro”. Este tipo de intervención trata de ponerle un precio máximo al dólar para fin de mes, o para los próximos meses, de esa manera se trata de atacar las expectativas de que el dólar siga subiendo hasta las nubes. 

Luego existen otros mecanismos, como puede ser la suba de encajes bancarios, limitar la cantidad de dólares que pueden tener los bancos, entre otros, pero no quiero aburrir con tecnicismos. 

Ahora bien, en este momento el Banco Central tiene disponible todos estos elementos para actuar y reducir la volatilidad cambiaria. ¿Son suficientes? Ante una corrida, nunca son suficientes estos instrumentos, de hecho por eso existen las corridas. ¿Ayudarán a reducir la volatilidad del dólar? Por supuesto que sí, el Banco Central va a hacer uso de todas estas herramientas para que el dólar este lo más calmo posible, al menos de acá a las elecciones, lo que suceda después nuevamente va a depender de la relación entre el presidente que se está yendo, y el que este viniendo. 

 -¿Qué primer análisis surge de las prioridades que hizo públicas para su gestión Hernán Lacunza, tras asumir como ministro de Hacienda? 
-Lo de hoy a la mañana (por ayer) lo interpretamos desde la consultora en la que trabajo como algo positivo. En cuanto a anuncios, no hubo nada muy relevante, pero mostró cierta coordinación entre Hacienda, el Banco Central, y el FMI, lo que está bueno que suceda. No hay más margen para cometer errores, y eso fue lo que interpretamos, quisieron demostrar. 

Con respecto a las prioridades, destaco el anunció de que no se abandona el pedido del FMI con respecto a que no se comience a gastar irresponsablemente dinero que no tenemos. Y éste es un punto central para los años que vienen. Uno estaría tentado a decir que gasten todo ahora, que frenen esta crisis, que aumenten los sueldos, que bajen la luz, el agua y el gas, que aumenten las jubilaciones. El problema de tomar todas estas medidas, es que no hay plata para hacer eso. A modo de ejemplo, uno no haría lo mismo en su propia casa. Si no tengo dinero no saldría a gastar sin control con las tarjetas de créditos, pedir prestado plata y gastármelo todo. 

Hacer eso sin plata, sería una locura, generaría una crisis difícil de cuantificar y comprometería seriamente a todos los argentinos. Mucha gente que desea genuinamente que las cosas mejoren se pregunta por qué no hacen esto, y esta es parte de la respuesta. 

-¿Argentina puede cumplir sus compromisos con el FMI o es inevitable una renegociación de la deuda? 
-Argentina va a tener que empezar a devolver la plata que nos prestó el FMI recién en el 2021. De todas formas, el mercado ya da por descontado que la deuda no la vamos a pagar en tiempo y forma, sino que pediremos extender los plazos y que el FMI accederá a nuestro pedido. 

-¿Es fundamental garantizar una reducción del déficit fiscal para proyectar una recuperación del crecimiento? 
-Sí. En este momento tenemos la urgencia de controlar el dólar, pasada esta urgencia, se tiene que avanzar con la reducción del déficit fiscal. Como mencioné más arriba, el déficit fiscal es una cuentita en la que de un lado tenés gastos y del otro lado tenés ingresos. Al igual que uno haría con su negocio propio, desearía que en el mediano plazo, al menos esa cuenta dé cero, nunca un número negativo. Si siempre se tiene un número negativo, es muy difícil poder crecer, porque no tenés plata para realizar inversiones, para agrandar tu negocio, o para contratar más empleados. En el caso del Estado, esa cuenta viene dando negativo desde hace aproximadamente 80 años, con algunas interrupciones que marcaron valores positivos. Pero este factor es el más importante a tener cuenta hacia adelante. No se puede gastar más de lo que ingresa. 

-¿Hubo una desregulación excesiva de los mercados durante el gobierno de Macri? ¿Puede tenerse en cuenta un modelo más restrictivo en el movimiento de capitales financieros como sucede, por ejemplo, en Chile?
-Cuando uno quiere jugar en los mercados internacionales, tiene que cumplir con ciertas reglas. Esas reglas implican que los inversores puedan entrar y salir cuando ellos quieran. Perder y ganar plata es parte del juego. Lo que no se puede hacer en este juego, es violar las reglas. Por ejemplo, si un inversor apuesta por un bono, o una acción y pierde el 40% en dos años, o en un día, eso está dentro de las reglas del juego y es válido, y en el momento que quiera irse se pueda ir. 

Lo que no está bien, sería que invierta dinero en por ejemplo la misma acción, y que se la quiten, o que cuando quiera irse, le digan, mira no te dejamos ir ahora, esa plata que invertiste se tiene que quedar acá cierta cantidad de tiempo. Eso es hacer trampa, si las reglas no lo permitían de antemano, y es lo que está penado totalmente en los mercados de capitales. ¿Esta era una buena idea para Argentina? Con el diario del lunes te digo que no. Y este es uno de los temas que más controversia generaba y ampliaba la brecha entre los votantes previo a las elecciones del 2015. 

Dado nuestro pasado, los argentinos tenemos una desconfianza natural hacia el peso, y nos cuesta pensar en otra moneda que no sea el dólar. De hecho, las operaciones grandes se hacen en dólares. No es casualidad. El tema entonces, está en que cuando nos abrimos, nos abrimos mal. 

-¿La eliminación del IVA en alimentos de la canasta alimentaria básica podrá reducir la presión inflacionaria? 
-La semana pasada el peso se devaluó un 25%, lo que genera cierto impacto en los bienes que son “transables”. Estos son aquellos que o bien pueden venderse dentro de Argentina, o bien pueden ser exportados. Argentina, como todos sabemos es un país exportador de alimentos. Lo que genera una gran exposición de los alimentos a la cotización del dólar. En condiciones económicas normales, se estima que el pasaje de la devaluación a precios (pass through en inglés) es de alrededor del 50% al cabo de unos meses. A modo de ejemplo, si el dólar pasase de 10 a 15 pesos tendríamos una devaluación del 50%, al cabo de unos meses podría esperarse que los precios aumenten en un 25% (en porcentajes, la mitad de la devaluación). 

Esta vez la devaluación fue del 25% y se espera que pase a precios un 40% de ese 25% de devaluación, lo que nos termina dando un incremento de los precios de los alimentos en torno al 10%. La eliminación del IVA en ciertos alimentos, va a generar en el mejor de los casos que los alimentos no aumenten respecto a la semana previa a las elecciones. La noticia es buena sin dudas, su alcance, limitado.