La Ciudad

La historia de Elba Selva

Una historia tapada del fútbol femenino

22|08|19 12:25 hs.

Por Fernando Catalano

En el año 1971 Elba Selva llevaba la 10 en la espalda de la selección argentina de fútbol femenino. Fue protagonista de una gran historia que en nuestro país estuvo invisibilizada durante unas cuatro décadas, hasta que en un CEF fue descubierta por un profesor de educación física. 

Su historia fue llevada hasta la propia sede de la AFA, donde se la desconocía. Y desde ayer comenzó a quedar inmortalizada en el impactante corto de dos minutos quince segundos producidos por VML Young & Rubicam, para Adidas. 

La realización, de la que participó el tresarroyense Juan Pedro Ferretti, como director de Arte de la agencia de publicidad internacional, coloca a la futbolista de 74 años de edad en la historia misma del deporte argentino, y además la convierten en protagonista de un hecho verdaderamente emocionante. 


Juan Pedro Ferretti es director de Arte en la agencia internacional de publicidad, VML Young & Rubicam


La impactante realización narra su encuentro con la actual goleadora de la selección, Mariana Larroquette; quien de manera sorpresiva le entregó en manos una pelota que en aquel Mundial de la década del 70 no se pudo llevar al anotar un histórico hat trick contra el seleccionado inglés al que vencieron por 4 a 1. En realidad los cuatro goles fueron convertidos por ella. 


"Hat Trick"


Confió Juan que el instante en que Elba es sorprendida por Mariana, fue absolutamente “genuino”. No estuvo ensayado. 

De hecho la humildad y timidez de la todavía talentosa y septuagenaria futbolista, traspasa la pantalla, sin que haya sido necesario forzar la situación. Si bien mira hacia la cámara, lo hace sabiendo que venía siendo filmada desde una práctica previa de fútbol, tarea con la que además se acumularon tomas donde deja en claro lo bien que se cuida, y lo mucho que siente por este deporte.



Más que marido, compañero 
La historia como futbolista de Elba tiene tantos años, como aristas por donde intentar hacerle justicia a la hora de contarla lo más fielmente posible. Pero sin dudas hay una anécdota que le confió a Juan y que describe en qué contexto le tocó ser parte de la selección argentina de futbol femenino, en los comienzos de la década del ’70. 

“Viene de jugar con las chicas y su marido le pregunta: ‘¿Estás mal Elba, qué te pasa?’. Y ella responde: ‘No, que las chicas se van a jugar a México’.


En 1971, anotando contra las inglesas


“Su marido le preguntó: ‘Y por qué no vas?’. ‘Soy mujer, tengo mi hijo, la casa’, dijo ella. Y el marido le dijo -en el año ’71- ‘No te preocupés por los chicos, yo cocino, los cuido. Nunca te voy a poder pagar este viaje a México, andá, jugá y olvídate de nosotros que vamos a estar bien. Además tengo a tu hermana y a tu mamá’”. 

Contar historias 
Cuenta el publicista tresarroyense, al que le gusta contar historias, que Elba recordó muy a menudo a su esposo ya fallecido, por cómo se comportó con ella. 

En una experiencia previa su trabajo también fue reconocido al producir la publicidad con la que el diario deportivo Olé anunciaba el retiro de la página Nº 20, en homenaje al basquetbolista argentino más grande de todos los tiempos, Emanuel Ginobilli. 

“Tomá Elba, jugá” 
Recordó que el día en que descubrió la historia de Elba estaba mirando noticias, algo que hace a diario y bien temprano. “Un día encuentro que había un grupo de chicas -que ahora son abuelas- y que habían jugado un Mundial en 1971, después del de México 1970”, dijo. Y agregó que conoció a goleadora albiceleste mientras entrenaba con un grupo de jubiladas en un CEF. “Un profesor de educación física le dijo ‘tomá Elba, jugá’, y ella empezó a hacer jueguitos”, describió. 


En 2019, amasando la redonda como siempre a sus 74 años de edad


Fue entonces donde al sorprender al profesor terminó contando para sorpresa de todos, que en aquellos años había jugado un Mundial, y que había sido goleadora. 

“Lo que hicimos con Adidas, como ellos esponsorean a muchas chicas de la selección y también a AFA, es contar una historia que inspire a las chicas a jugar al futbol”, dijo al explicar el sentido de la producción. 



En buen estado 
Entre los recuerdos que asomaron en una entrevista que mantuvieron con Elba que duró más de media hora, llegó a contar que jugaba tan bien que los varones de la época preferían no enfrentarla en los picados, y que incluso la mandaban a la lavar los platos. 

“Tiene 74 años, entrena varias veces al día, come saludable, es competitiva, y mientras producíamos las imágenes no dejaba de patear al arco”, repasó Juan. Incluso recordó que cuando su historia comenzó hace poco tiempo a hacerse conocida, hasta sus vecinos se le acercaban para preguntarle si era verdad que había jugado un mundial de fútbol. 


De manos de Mariana Larroquette, Elba Selva recibió su pelota por aquel “Hat Trick”


Saliendo a la luz 
No fue casualidad entonces que Juan Pedro Ferretti pensara en su historia. Desde el mes de febrero mientras realizaba un trabajo de producción buscando información, tenía en claro que quería presentar la historia este 21 de agosto. Justo en la jornada que fue declarada como Día de la Futbolista Argentina, por la Legislatura porteña. 



Su historia también cuenta que aquel viaje a México fue pagado por empresas. Ella y sus compañeras viajaron sin tener la vestimenta oficial para jugar, y tampoco un director técnico. En el país azteca le dieron hospedaje y las camisetas a las que ellas mismas le cosieron los números en la espalda; y hasta llegaron –algunas- a cantar tangos en la calle para ganarse monedas al paso, mientras hubo quienes las invitaban a comer para poder sobrellevar aquellos días sin recursos. 



Por estos días, y con aquella experiencia socializada, se volvieron a juntar y bajo el nombre de Las Pioneras se dedican a enseñar y hasta han sido invitadas a viajar a Francia para acompañar al flamante seleccionado nacional de fútbol femenino. Sin dudas el presente, reivindica a aquel seleccionado y sobre todo a Elba, que al volver al país después de aquel Mundial, había colgado los botines al ver que nadie las esperaba en el aeropuerto para recibirlas.