La Ciudad

El guardavida Mariano Irigoyen salvó a una familia

Un héroe en el mar

23|08|19 09:44 hs.

Por Fernando Catalano

Cuando Mariano Irigoyen repasa cómo fue el momento del rescate de una madre con sus dos pequeños hijos en el mar, tiene que tragar saliva para poder terminar la frase que lo lleva a reconocer “la fuerza” con que la mujer aguantó a los niños para que la energía de la naturaleza no se los lleve, mientras él llegaba para efectuar un inesperado salvataje. 

Este miércoles 21 se encontraba disfrutando de su día libre. En realidad le tocada trabajar pero cambió su franco y se fue con su novia tresarroyense Marina Arias, a pasar unas horas en las playas de la isla de Mallorca, España. 

Hace doce años que Mariano alterna su pasión y trabajo como guardavidas entre distintos puntos de España y Claromecó. Este año se encuentra trabajando en un complejo turístico con piletas en Alcudia, a 10 kilómetros de Mallorca, y en su tiempo libre baja a la playa con Marina. “Es la primera vez que me toca hacer un salvataje estando solo, y lo que tiene de especial fue que yo tenía que estar en mi trabajo y cambié el día libre. Dio la casualidad que estaba en la playa, y no somos de bajar temprano pero ese día estaba fresquito para lo que es Mallorca porque te cocinas, si bajas temprano”, explicó Mariano a La Voz del Pueblo para contextualizar los hechos. 

Mientras estaban disfrutando de la playa y aprovechando para darse un baño y tomar unos mates, ocurrió la emergencia. Además de no tener que estar ahí, por el cambio de su franco, Mariano tampoco tenía elementos con los que actuar, y tampoco un segundo guardavidas que lo asista. 

De todas maneras confió en que como había colegas suyos trabajando en la playa, alguno podría acompañarlo. “No dudé en meterme al mar por la madre y los dos nenitos que sabía que eran chiquititos porque los vi bajar, pasaron al lado nuestro con una tablita”, contó.


El video, grabado con un celular



Los mares 
Explicó Mariano que el mar en Mallorca no tiene la misma peligrosidad que las aguas que bañan la costa claromequense. “Suele ser muy calmo, con una bandera celeste todos los días, pero cuando sopla mucho el viento se pone peligroso aunque no tanto como en Claromecó, pero es riesgoso”, confió. 

La dinámica de sus aguas también forma canales, que según dijo, es lo que pasó con la madre y sus hijos. “Estaban con el agua hasta la rodilla y dieron un pasito al costado por lo visto, y se los llevó la marea, cayeron al canal y terminaron con el agua al cuello. No hacía pie la señora y mucho menos las dos criaturas”, describió. 


En el video hecho con un celular, se aprecia que Mariano aguante en el mar a la madre y sus hijos, mientras espera ser asistido por guardavidas que estaban en servicio


Instantes antes junto a Marina vieron cómo un hombre pasaba corriendo cerca suyo en la playa, en una actitud que Mariano relacionó con un llamado hacia un niño o un amigo. Pero su novia le marcó la escena y fue donde –por instinto- decidió intervenir. 

“Nos moríamos” 
“Duró una eternidad, deben haber sido cinco minutos pero se hace más largo dentro del agua”, dijo para intentar sintetizar lo que fue una lucha constante para sostenerlos a los tres mientras el poder bruto del mar desgastaba su resistencia, y cuando aún esperaba que guardavidas en servicio vayan a ayudarlos a salir. 

Su determinación alivió a la madre que estaba a punto de ser arrastrada, y con su presencia dentro del canal soportó a los tres hasta que llegaron dos rescatistas. Transcurrida la emergencia contó que cuando salió del agua “la mujer me agradeció, yo me fui a sentar y media hora después me buscó y me dijo: ‘Pensábamos que nos moríamos, los nenes saben nadar muy poco y yo también’”. 


En su red social de Facebook, Mariano compartió la emoción de ese rescate


Ahí fue cuando recordó una vez más la escena que siempre le quedará grabada en la memoria. “Cuando entré la vi con cara de desesperación, pobre. Como que ya no daba más, y ahí uno ve la fuerza que tiene una madre… (traga saliva y su voz se silencia)… para mantener con vida a sus nenes. La verdad que hizo una fuerza impresionante”, describió hablando desde su teléfono celular a miles de kilómetros de su ciudad. Mariano, que no desconoce los riesgos de un mar embravecido por prestar servicios cada verano en Claromecó, recuerda que esa experiencia en la que los segundos son fundamentales para llegar a tiempo y salvar una vida; en esta ocasión se multiplicó por tres. 

Y en esta ocasión la circunstancia se agravaba porque se lanzó sin dudarlo, aún sabiendo que no tenía elementos de resguardo. Eso representaba además que las vidas en peligro, pasaban a ser cuatro.    


Un guardavida va a auxiliar a Mariano y la familia española, mientras el tresarroyense los mantiene a flote


Salvar una vida 
“No he tenido algo parecido sin elementos de rescate, pero fuera del horario de trabajo y con compañeros nos habíamos metido a nadar después del horario de trabajo, fue en mi tercer año. Entramos por Cazadores, y mientras salíamos por el Nahuel (Epú) vemos que había una nenita que se la estaba llevando el mar. Estaba con el padre y la sacamos, pero estábamos con mis compañeros, y se hizo más fácil”, dijo al recordar la situación más parecida en la que le tocó participar en las playas claromequenses. 

Al terminar la conversación para la crónica de este diario, Mariano reflexionó sobre la elección de vida que hizo, para convertirse en guardavidas. “Siempre es lindo salvar una vida, es algo que por lo menos a mí pasa y no puedo explicar lo que siento, pero que te llena de orgullo”.