La Ciudad

Día de la Industria

“La política que se venía aplicando ha ido destruyendo la industria”

02|09|19 14:34 hs.

Gerardo Iza es de 2014 presidente de la tradicional fábrica de acoplados Aiello y desde fines del año pasado vicepresidente del Consorcio de Propietarios del Parque Industrial de Tres Arroyos. Y con motivo de celebrarse el Día de la Industria, fue consultado por LA VOZ DEL PUEBLO sobre el impacto que tiene en el sector la complicada situación económica que atraviesa el país.


“Si bien nosotros estamos dentro del sector metalúrgico, particularmente en transporte, que es muy distinto a la dinámica de un molino o de las empresas que están orientadas a alimentos o a procesamientos de materias primas agrícolas, en términos generales, la crisis por un lado o por otro nos golpea a todos en mayor o menor medida la situación es similar en el resto de las empresas”, explicó en el comienzo de la charla. 

“El gran problema es la incertidumbre, de cosas que tienen que ocurrir y no ocurren. De no saber cómo planificar, en el caso nuestro no poder negociar con los proveedores. Nosotros veníamos armando una cadena y ahora esa cadena financiera se interrumpió, algunos proveedores no tienen precio y eventualmente te envían mercadería contra pago anticipado, empiezan a faltar algunos materiales, en algunos casos un proveedor te envía mercadería con remitos abiertos y en el momento que se acredita el pago que vos hacés se ajusta al dólar del momento. Todo hace a que reine la incertidumbre y que, al menos en mi sector, prácticamente los mercados se paralicen”, agregó.

- ¿Todo se desencadenó después de la PASO? 
- Veníamos ya complicados de antes, pero era medianamente manejable. Había algunos proyectos para más adelante. Pero a partir de las PASO y la disparada del dólar es cuando se desencadena el desajuste bestial. Porque el aumento del dólar es tremendo y eso asusta a todo el mundo, incluso a los que no debiera, y así empiezan los ajustes “por las dudas”. 

- ¿Antes de la disparada del dólar cuáles eran las cuestiones que más complicaban? 
- La alta presión impositiva y la falta de créditos. Para nuestros clientes el crédito es una herramienta fundamental y si antes era difícil acceder a uno, hoy la posibilidad es directamente inexistente. Eso hace además que estemos teniendo un perjuicio muy grande porque en muchos casos al no haber crédito en algunas operaciones de clientes importante hemos tenido que financiar nosotros de manera directa, debimos hacer concesiones financieras y hoy ese dinero que está a futuro obviamente está totalmente devaluado. Entonces ahí estamos afrontando un costo financiero importante y no sé cómo vamos a ajustar la ecuación. 

- ¿Hoy hay clientes interesados en comprar? 
- En este momento básicamente no hay mercado, no hay compradores. 

Estas últimas semanas el teléfono no ha sonado. Tenemos trabajo porque hemos hecho ventas anticipadas. 

- En este contexto, ¿Cómo se hace para planificar el funcionamiento de una fábrica? 
- La pregunta del millón es qué es lo que va a pasar de acá en adelante. Lo que observamos, y por lo que conversamos con colegas, es que la situación tiende a empeorar. Sabemos ya que el escenario ante tanta incertidumbre es peor. A veces, cuando uno sabe que es inevitable que ocurra algo malo, lo que quiere es que pase rápido. Y después, cuando ya estás en el piso, analizas de cuánto fue el daño y si lo vas a poder recuperar o no. Hoy en la Argentina no sabés en qué momento te vas a caer y si el golpe será muy fuerte o no, entonces eso te quita toda posibilidad de planificación. 

- ¿Y cómo ves el futuro inmediato? 
- La verdad es que no sé cómo se va a resolver. Falta mucho tiempo para diciembre y no sé quién (por las empresas) va a llegar. Es complejo. Hoy se empiezan a romper las cadenas de pago, vos no cobrás, el proveedor tampoco, se hace difícil pagar los sueldos, algunas empresas empiezan a cerrar, es toda una cadena que se frena y después cuesta una enormidad volver a ponerla en funcionamiento. 

- ¿Aiello ha tenido que suspender operarios? 
- Nosotros seguimos trabajando con todo el personal, no sólo eso, sino que en estos últimos tiempos incorporamos gente. Aumentamos nuestra planta un 25% porque incorporamos soldadores y equipos técnicos por unos proyectos que estábamos armando para Vaca Muerta. En total hoy somos 60 personas: 50 operarios y el resto ingenieros y personal administrativo. 

- ¿A la industria le convendría seguir con este modelo económico o modificar el rumbo? 
- La realidad es que la política que se venía aplicando ha ido destruyendo sistemáticamente a la industria, sobre todo las pymes. Es público la cantidad de empresas que cierran y la imposibilidad de continuar de otras porque no han tenido herramientas para adaptarse a este cambio. Que por otra parte es un cambio real, es aceptar una realidad. Vos te tenés que sentar y preguntarte si tu empresa es o no rentable. Hoy los costos financieros y los sistemas de trabajo que impone esta nueva política industrial, te llevan a eso. Entonces queda en el campo de batalla el que puede. Te doy un ejemplo claro: yo puedo competir con Brasil en términos de calidad de productos, pero de costos porque allá la chapa cuesta un 25% menos que acá. Y esas son las condiciones de mercado que tiene que generar la política industrial del país. Pero acá, terminamos compitiendo en inferioridad de condiciones y con una carga impositiva insostenible. Entonces me matás. 

- ¿Qué habría que hacer en lo inmediato para fomentar la industria local? 
- El primer alivio que necesita hoy una empresa es el financiero. Los costos impositivos son más del 60% de tu facturación, entonces, ¿quién vive con eso?