Sociales

Con Hugo Costanzo como guía

Un recorrido por el mundo del dibujo

09|09|19 19:50 hs.

El jueves Hugo Costanzo estuvo a sus anchas. El momento era más que especial porque brindó en el Museo de Bellas Artes (Mubata) una charla que denominó “Dibujos y dibujantes”. Allí, durante aproximadamente una hora, el publicista y plástico local fue desandando caminos por el mundo del lápiz y el papel. 


Una charla ágil, apoyada por las diferentes proyecciones de afamados del dibujo argentino que han vivido o transitado el país. Destacó el virtuosismo de algunos de ellos mostrando detalles de cada uno de los que ágilmente iba mostrando Ariel Wolfram, en la proyección de las imágenes. 

Numeroso fue el público que colmó el espacio destinado a la charla, que siguió con gran atención cada una de las cosas que Costanzo fue explicando de forma clara, para que cualquiera de los presentes pudiera entender la trayectoria de algunos de los numerosos virtuosos de esta técnica.


Numeroso fue el público que presenció la charla


Los maestros 
Párrafo aparte para algunos de los que él considera los maestros del dibujo, como Lino Spilimbergo, quien “atrajo a su lugar de residencia en Tucumán, formando una especie de cofradía, a grandes dibujantes como Carlos Alonso, quien lo sigue hasta allí. 

Este último cuenta que Lino hablaba poco pero trabajaba delante de sus alumnos, de esta manera ellos aprendían. Otro de ellos fue el húngaro Lajos Szalay quien trabajó mucho la llamada línea quebrada que influenció al propio Juan Carlos Castagnino o Ricardo Carpani, Raúl Alonso,… el Negro Páez, todos ellos son artistas de museo, distintos de otros”. 

Ilustradores y humoristas 
Después de esto pasó a los ilustradores de revistas e historietas como Luis Scafati (de Humor), Guillermo Roux (Patoruzito), Fernando Martínez, Joao Mottini, José Luis Salinas (El Cisco Kid), Alberto Breccia, Enrique Breccia, Francisco Solano López (El Eternauta), Horacio Altuna, Hugo Pratt (El Corto Maltés), Carlos Roume, Carlos Nine (tapas de Humor), José Muñóz (Alack Sinner), Juan Giménez, Andrés Cascioli. Carlos Meglia, Oscar Chichoni, “El Tomi” Tomás Müller, Eduardo Stupía. 

Siguió el relato por Oscar Conti (Oski), Alejandro del Prado (Calé) “el mejor pintor del barrio de Buenos Aires, el fútbol, las hinchadas…”; Hermenegildo Sabat “un enorme artista plástico”; Cristóbal Reinoso (Crist); Oscar Grillo “compañero mío de la Panamericana de Arte”; Carlos Loiseau (Caloi) “amigo del Negro Fontanarrosa y compañero de andanzas”; Carlos Garaycochea “maestro de dibujantes y actor cómico”; Joaquín Salvador Lavado (Quino) “además de ser el papá de Mafalda es un gran observador de la sociedad desde sus dibujos en las páginas de la Revista Viva”; dejando para el final al Negro Fontanarrosa “además de muy buen dibujante era muy buen escritor. Daniel Rabinovich, de Les Luthiers, contaba que una vez le pidieron a Fontanarrosa chistes sobre taxistas, decían que el fax que tenían no paraba de sacar papales de los chistes que mandaba. 

Fue por sobre todas las cosas un virtuoso de todo tipo, a tal punto que refiriéndose a su enfermedad escribía: ‘La mano ya no me responde más’ demostrando las agallas que tenía”. 

Reflexión 
En el final aclaró que “acá no ha quedado un dibujante sin ver, sino miles. Seguro que si lo hiciese estaríamos hasta mañana a las 10. Como decía el Tano Cascioli ‘mientras que en la Argentina siga habiendo pelotas de fútbol y lápices van a seguir saliendo buenos futbolistas y buenos dibujantes’” 

En el final dejó una reflexión suya: “Lo que creo y sostengo es que no importa lo que un dibujante o artista elija para expresarse; lo que importa es que lo haga con calidad, con dignidad. Que ponga lo mejor de sí en cada uno de sus trabajos, sea una historieta o lo que fuera lo importante es que lo haga con calidad, con decisión, con convencimiento de lo que hace. Y termino con esto que es una frase de Carlos Alonso cuando le hicieron un reportaje sobre qué debía tener un buen dibujante, el respondió: ´Corazón y huevos´. Eso es lo que han hecho todos estos señores que vieron y los que ni vieron, es corazón, sensibilidad y agallas para hacer lo que se quiere…”. 

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El recuerdo de Pedro Seguí, Tito Menna y Julio Freire 
Para el final dejó a los dibujantes humoristas comenzando con Pedro Seguí, quien trabajó con Costanzo en su vieja agencia King Publicidad luego de haber sido la mano derecha de Guillermo Divito en Rico Tipo. “Pedro iba a Bahía Blanca una vez por semana a comentar y dibujar en el viejo Canal 7 de esa ciudad y yo me ofrecí a llevarlo. En esos viajes me contaba las anécdotas de la editorial Rico Tipo y la vida de Divito como verdadero play boy. Luego Pedro se fue a México y terminó sus días vendiendo por la calle sus dibujos en La Boca… Era un genio Pedro”. 



Reflexionó sobre Tito Menna, quien nació en Juárez, “y vivió muchos años en nuestra ciudad enseñando, trabajando y pintando carteles. Fue hacedor de las campañas publicitarias de Medias París. El dominio que tenía de la figura humana, sobre todo de la mujer, era apabullante, la técnica que tenía para el color con témpera, tinta o anilinas era increíble. Aquí en el Museo Mulazzi hay dos trabajos de él. Además de haber sido director de la Escuela Panamericana de Arte porteña”. 



Cuando llegó a Julio Freire, a quien se refirió porque cuando existía La Previsión Costanzo les hacía la publicidad, dijo: “Entonces me animé a hablarle al señor Freire, quien me hizo la tapa y contratapa de un folleto de La Previsión. Lamentablemente ese dibujo no lo pude rescatar cuando el remate de las cosas porque otro pagó mejor. De todos modos me quedó un gran recuerdo tanto de él como de su mujer Marta. Un tipo que a través de un dibujo contaba una historia en él mismo”.