El Campo

Exposición Rural

Santa Rosa se ganó un lugar en La Rural

09|09|19 20:24 hs.

Alfredo Bellocq tiene 51 años, es veterinario y nieto e hijo de ganaderos. “De Indio Rico me fui únicamente para estudiar en Tandil. Después siempre estuve acá. Y esta zona es para ganadería”, dice para sintetizar su origen y cómo arrancó en el mundo de las vacas. 


Desde hace 12 años, el cabañero comenzó a dar remates para vender sus toros y vaquillonas de Aberdeen Angus negros y colorados. “Esto lo arrancamos vendiendo 25 toros y ahora entre las tres o cuatro ventas anuales que hacemos terminamos sacando 150. Y por suerte siempre nos quedamos cortos”, cuenta. 

La primera fecha de venta de Santa Rosa es en Lobos, en aquel terreno es donde comenzó en 2007 y lugar en el que tiene una importante clientela. “Este año el remate lo dimos el 22 de agosto y nos fue muy bien. Después participamos de otro en Vidal. Y ahora vinimos a Tres Arroyos”, explica. 

Es el segundo año que Santa Rosa remata en la pista de la Sociedad Rural y en el marco de la exposición. “La invitación la recibimos por parte de Agropecuaria Cepeda y de la entidad el año pasado, y nos pareció muy buena idea. Vinimos y nos fue bien. Por suerte, este año nos volvieron a tener en cuenta, y el resultado fue todavía mejor”, asegura el indiorricense. 

“El hecho que el remate se haga en el marco de la Exposición Rural también lo potencia. Y a la muestra también le viene bien la alternativa de tener toros. Es bueno para todos”, agrega.



Cuestión genética 
El último viernes de agosto fue La Escondida, la cabaña de Gonzales Chaves, la que dio su remate anual. Ahora fue el turno de Santa Rosa. Y de esta forma la plaza de Tres Arroyos se va haciendo fuerte nuevamente en lo que es subasta de cabañas.

“Antes tenías los remates de San Agustín de Hurtado y de La Segunda de Buus, y hoy esas ventas ya no están. Así que la idea es ir de a poco agrandando la plaza. Así que la idea es seguir viniendo”, cuenta Alfredo. 

Con orgullo, el cabañero cuenta que “el año pasado metimos un toro en Genética Global, este año nos compró uno el CIALE y también Juan De Bernardi. “Tenemos toros en los centros genéticos más importantes de inseminación que en la Argentina. Así que creo que vamos bien ‘rumbeados’ con lo que estamos haciendo”, se despide.