Chaves

Federico Cajén fue adicto a la cocaína durante 32 años

El duro tránsito del adicto y su entorno en un crudo testimonio

17|09|19 08:27 hs.

ADOLFO GONZALES CHAVES.- Recientemente se llevaron a cabo varias charlas para alumnos de Secundario, como también para el público en general, en nuestra ciudad y De la Garma sobre adicciones. 


Los encuentros estuvieron a cargo de Federico Cajén, fundador de una consultora de adicciones, el cual previo a una de las charlas dialogó con LA VOZ DEL PUEBLO. 

“Es un espacio que inicié de manera virtual -en principio- y a partir de ahí por la necesidad que hay en la gente, en las familias por este flagelo que son las adicciones, comenzó a tener mucha repercusión”, contó el hombre que impulsó esta obra después de haber atravesado su última recuperación.

En primera persona 
“Soy una persona que se recuperó después de haber sido adicto durante treinta y dos años. Comencé a dar charlas que son motivacionales contando mis testimonios y de ese modo hago prevención con testimonios muy duros, de alto impacto, pero son la realidad. Es decir, son las miserias humanas que tenemos, pero contadas en primera persona para que la gente entienda, más que nada los jóvenes, que una equivocación, una curiosidad, que una mala decisión que puede llegar a tomar a los 13, 14, 15 años, les puede determinar un destino. Y eso sería el fracaso, la frustración, la muerte, la soledad -o la locura- si se elige el camino de las adicciones”, describió. 

Más adelante remarcó que “las cuestiones con la adicción son el deterioro de lo afectivo. Lo primero que uno comienza a sentir es mucha angustia sin saber por qué. Uno niega la enfermedad de la adicción constantemente, no la reconoce y se provoca un deterioro en la salud y ni hablar de las consecuencias en la parte material, porque cuando eso se termina uno sale a robar, es así”, explicó Cajén quien además resaltó que en cada contexto social, familia y en cada persona, las consecuencias son diferentes, aunque de todas maneras termina impactando en un deterioro general de la persona. 

En una mirada introspectiva, Cajén describió que un adicto “termina convirtiéndose en un ser indeseable, más allá de la presencia, porque la sustancia modifica la conducta y los hábitos de las personas”. 

Entrar 
En cuanto al ingreso al oscuro mundo de las adicciones y sus consecuencias, dijo en declaraciones a este diario, que “se da por distintas circunstancias porque cada persona es un mundo diferente como por ejemplo en la juventud donde aparece por la curiosidad, la rebeldía, por influencia, o no. Comienza quizás un sábado en un asado y a la otra semana se repite, y cuando quieren acordarse lo hacen todos los fines de semana, y te convertiste en adicto”. 

Producto de sus más de tres décadas de experiencia en ese submundo, Cajén contó que una vez convertido en drogadependiente la persona comienza a convertirse en “mentirosa, egoísta, manipuladora, ventajera y ladrona. Y de todo esto se desprenden otras cuestiones”. 

La salida 
Cómo salir de esa dependencia también forma parte de sus charlas. “Es un trabajo diario y es fundamental el apoyo de la familia porque básicamente de esto se sale con amor. Si bien los profesionales, como médicos, psicólogos, etc, deben de estar. De esto no se sale solo, siempre hay que recurrir a que la familia esté involucrada, al igual que los profesionales, nunca intentar sacar de este problema a una persona, solo”, advirtió. 

Desconectado 
Durante los encuentros en los que se enfrenta ante un auditorio de jóvenes, Cajén destaca que “los jóvenes preguntan desde el morbo para tener información de cuánto pueden llegar a resistir consumiendo determinada sustancia. Lamentablemente varias drogas ya están instaladas culturalmente, no es imposible hacer prevención, si bien en las charlas quedan impactados porque son muy crudas y reales, es mi vida que durante 32 años fue un calvario para mis padres”, según confesó. 

Recordó que a los 17 años se desconectó de la vida, y que de pronto se encontró a los 48 años con tres hijas, casado dos veces y con un montón de afectos totalmente deteriorados y cosas irreparables. “Se puede salir. Si bien después hay que aceptar las consecuencias de lo que uno hizo, por ello le digo a los jóvenes que las decisiones que ahora pueden tomar es su responsabilidad, porque las malas decisiones, son como las buenas, determinan el futuro de ellos”, dijo. 

Finalmente, y en un mensaje para la comunidad en general, remarcó “nadie está exento”. Y agregó que “se debe mirar un poco hacia el costado y tal vez este tema ya esté en la familia, pero a no desanimarse, ni enojarse, sino buscar los caminos y soluciones”.