Sociales

Virginia Escobedo y una idea del taller de estimulación

La plantación de un árbol, símbolo de esperanza

22|09|19 10:19 hs.

Desde hace cinco años, en la sede de la Fundación Campano se realiza el taller de estimulación cognitiva. Es brindado por la psicóloga social Virginia Escobedo, quien está realizando una especialización en gerontología. “Me dediqué a adultos mayores porque siempre hice capacitaciones en estimulación cognitiva”, señaló en una entrevista en LA VOZ DEL PUEBLO. 


También es profesora de yoga integral y profesora de yoga terapia. Explicó que “hago una interacción de todas las disciplinas y lo vuelco al trabajo específico en este caso con los adultos mayores”. 


Virginia Escobedo


El jueves, el grupo de estimulación cognitiva realizó una plantación en un predio destinado a las prácticas de equitación. Virginia Escobedo hizo referencia a las características del taller y describió esta iniciativa, que va a tener continuidad en otros espacios abiertos de Tres Arroyos.

En movimiento 
Al explicar en qué consiste la estimulación cognitiva, señaló que “es una terapia no farmacológica. Se implementan diversas actividades a través de lo corporal, trabajando movimientos y hago también un poco de psicomotricidad; abordamos el área lingüística; utilizamos la música; implementamos técnicas de yoga, de respiración”. 

En la enumeración de los distintos aspectos, hizo referencia a “la oxigenación cerebral. Son acciones que comparo con la entrada en calor del cuerpo cuando uno va a practicar deportes, hacemos pequeños ejercicios. Lo que se busca es que el cuerpo y la mente estén en movimiento”. 


Los integrantes del taller de estimulación cognitiva hicieron su aporte para la forestación de un predio. El lugar sufrió la pérdida de varios árboles en el temporal del 1º de enero


Concurren personas a partir de 60 años. No obstante, más allá de que el taller está pensando para esta franja de edad, puntualizó que “la estimulación cognitiva es buena y es pertinente que se practique en todo momento de la vida”. 

En este sentido, comentó que “siempre le digo a mis viejas, como yo las llamo cariñosamente, que en realidad la generación que está activa, la persona que tiene 40 ó 50 años, debe hacer hincapié en estimulación cognitiva porque nos va a preparar para tener una vejez saludable”. 

Son períodos que se pueden experimentar de distintas maneras, según la calidad de vida en los años previos. Virginia Escobedo argumentó que “cuando uno habla de vejez le parece que es algo lejano. Se trata de otra etapa que está dentro del proceso de envejecimiento, obviamente es la última etapa de nuestra existencia en este plano terrenal. Para una vejez saludable, hay que tener una vida saludable”. 

Acompañados 
En el taller, según indicó, “puede haber casos de personas con algún diagnóstico que no necesariamente es Alzheimer, puede ser una depresión u otra situación siempre que sea en un grado leve. Cuando es severo trabajo en forma individual, en el domicilio o en el mismo lugar, pero de manera personalizada”. 

Las relaciones sociales son centrales. “Dentro de los factores determinantes que ayudan a que uno logre una vejez saludable o que contribuyen a que una persona que tiene alguna patología pueda sobrellevarla, uno es justamente el vínculo con el otro, la socialización. De ahí la importancia de hacer estos talleres y de afianzar el vínculo entre ellos. Es sumamente sanador y reparador”, subrayó. 


Luego de la plantación, compartieron unos mates y una merienda




En ciertas ocasiones, los adultos mayores empiezan a aislarse, “sobre todo aquellos que detectan que hay ciertas falencias como olvidos o pérdidas del lenguaje. Cuando son todavía conscientes de que esto sucede, les da vergüenza o miedo, prefieren quedarse en su casa”. 

Advirtió que “el aislamiento es un factor altamente negativo para profundizar o potenciar una patología en el caso de que exista. Y si no la hay puede ser un elemento que genere sobre todo la depresión”. 

En su análisis, observó que “cuando una persona está en una situación depresiva, los aspectos cognitivos comienzan a tener sus fallas, aparece la desconcentración, la falta de memoria, la dificultad a la hora de entablar una conversación”. 

Proyectos
Habló del desarrollo del taller y valoró que “este año mantuvimos un elenco estable. La gente ha podido sostener su asistencia”. 

Surgieron proyectos, el primero referido a las visitas a muestras de arte, especialmente las que se llevan a cabo en la Fundación Campano. 

Luego nació la idea de “sumarnos a la campaña que se está dando a nivel mundial sobre la concientización y cuidado del medio ambiente, la protección de nuestros árboles, sobre todo a partir del incendio del Amazonas. Es un tema que generó en el grupo mucha sensibilidad”.

Por este motivo, se decidió “comprar una planta y hacer un aporte así para la forestación de distintos sitios de la ciudad. Encontrar lugares donde la gente utilice ese espacio ya sea con una finalidad recreativa, social o cultural”. 

El jueves se realizó la primera plantación en una quinta de equitación. “Es un predio al que van muchos nenes a realizar sus primeros ejercicios y a aprender a montar a caballo –afirmó-. Nos pareció valioso hacerlo en ese lugar, porque sufrió una pérdida grande de árboles con el temporal del 1º de enero de este año. Es una forma de ayudar a repararlo”. 

Además del cuidado del medio ambiente, Virginia Escobedo manifestó que “implica un símbolo de esperanza. Ellos saben que cuando el árbol tenga un crecimiento pleno, probablemente no van a estar. Ir dejando una huella me parece un mensaje muy alentador, sobre todo en esta época en la que a veces se siente cierto desánimo y desesperanza”. 

Es clave “poder pensar más allá de nuestras individualidades. La sensibilidad por el otro, el amor y el cuidado. Pensar en sus nietos posiblemente también los motive”. 

Han sido invitados para concretar una tarea similar en la Sociedad Rural. “Aquellas instituciones que les interese esta propuesta se pueden comunicar con nosotros y sino iremos buscando algún espacio para hacer esta actividad que surgió del grupo del taller”, finalizó.  

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Día y horario
El taller tiene lugar desde febrero a diciembre, los jueves de 16 a 17.30. Quien esté interesado puede acercarse a la Biblioteca Campano, ubicada en Hipólito Yrigoyen 252, y consultar a Griselda Collazos, comunicarse con Virgina Escobedo o con alguno de los integrantes del taller.