La Ciudad

Juan Pablo Jaime

Un sueño bajo los tres palos

22|09|19 17:58 hs.

Por Fernando Catalano


Con tan sólo 15 años de edad tuvo la firme determinación de ir detrás de su sueño. Ese que se arrastra desde la infancia y la inocencia. Pero como tuvo que madurar muy rápidamente a raíz de los golpes que la vida suele dar, a sus padres no les sorprendió el nivel de la audacia con la que les planteó su intención de irse a probar a un club de Buenos Aires. 

No pudo ser en Argentinos Juniors donde el cupo de arqueros estaba completo. Pero sí en Deportivo Español, donde el histórico Pedro Catalano estuvo entre quienes lo vieron pasar la prueba con la cual el club le dio la bienvenida. 

Es así como Juan Pablo Jaime desde el mes de octubre pasado puso en el norte de su joven vida el objetivo de ser un arquero profesional del fútbol argentino. Para ello, primero transitó sus primeros años formativos en Boca y Olimpo de Tres Arroyos, donde tuvo como profesores a Mario Colantonio, Lucas Coronel y Alberto Quintero, a quienes recuerda como “tres personas buenísimas que me dio el fútbol” y que lo “marcaron un montón”. 



“Con mi viejo”
“Habíamos hablado con mi viejo, yo quería irme a probar a algún lado. Mi viejo me decía que lo más cerca que teníamos era Bahía Blanca y que él se podía fijar en la página de Olimpo, y me iba a decir cuando hubiera pruebas. Entonces iba y me probaba, pero que iba a ser muy difícil ir solo”. De este modo, Juan recordó cómo comenzó la “negociación” con sus padres cuando les dio a conocer sus intenciones. 

Como no todo quedó ahí, tiempo después a su papá -Guillermo- le llegó el dato de una prueba en Buenos Aires, y ése sería el principio del viaje que comenzó a transitar. Después del intento en Argentinos, y antes de pegar la vuelta, decidió seguir probando. “Volvía pero hablé con mis padres, me quería probar en otro lado, y mi viejo habló para ver si seguía en pie una prueba en Español”, contó Juan. 



Ese mismo día fue aceptado en el club que en la actualidad pertenece a capitales coreanos. Hasta el 10 de diciembre del año pasado permaneció mientras comenzó a insertarse en el equipo, y el 4 de febrero de este año ya se fue a hacer la pretemporada. 

Haciendo camino 
Su recorrido por delante tiene nada menos que la experiencia que ya transita en la Sexta División del club donde alterna en la titularidad del equipo. Allí mismo pudo jugar para un equipo formado entre compañeros de la institución pero representando al seleccionado coreano. “Los dirigentes son de Corea, tengo muchos compañeros coreanos. Y como entran a la BA Cup como ‘Corea FC’, la mayoría son coreanos, pero también habíamos tres argentinos y un paraguayo”, dijo. Con esta participación tuvo su primera satisfacción al ganar la BA Cup. 

Para el Deportivo Español está jugando en dos ligas, en la Argentina y la de AFA, donde enfrenta a clubes como Almirante Brown, Atlanta, Armenio -contra el que jugó ayer a las 14- Riestra y Luján, entre muchos otros. 



Dejó Tres Arroyos mientras cursaba el cuarto año en la Escuela Agropecuaria (EATA). “La verdad que es el sueño que todos tenemos. De chiquito siempre jugué y la ilusión siempre estaba”, dijo Juan teniendo siempre presente el anhelo de llegar a poder defender un arco grande. 

Sus primeros meses los pasó en la casa de un compañero del club, pero desde hace poco vive solo en un departamento. Mientras logra acomodarse a la nueva realidad de tener que depender de sus propios tiempos y así organizarse para cumplir con los entrenamientos, el gimnasio y los estudios que cursa de noche, transcurre el año en el que también comienza a forjar las bases del sueño que persigue. 

La fuerza interior 
“Los que somos de afuera tenemos la necesidad de demostrarles a nuestros viejos que podemos”, afirma Juan que en todo momento agradece a sus papás Guillermo y Verónica por cómo han decidido apoyarlo, pero especialmente a su hermano Matías de quien dice que lo guía “desde el cielo”. 


La planilla del Dep. Español, con Jaime en el arco


Sin dudas la dura experiencia de perderlo marcó su vida. Matías falleció cuando tenía cinco años, y hoy estaría próximo a cumplir los 12, el 17 de diciembre, según apuntó. 

La mochila donde guarda la experiencia de su vida y donde está el afecto de sus padres, la pérdida temprana de su único hermano y su búsqueda por transformarse en arquero de fútbol profesional, lo prepararon para definir cómo enfrentar este momento de su vida, con mucha fuerza interior. “Aprendí -a pesar de todo- a seguir”, dijo en un tono tranquilo y amable, como en el resto de la entrevista que se extendió en varios tramos por teléfono y hasta por mensajes de WhatsApp. 


“Guiado desde el cielo” por Matías. Juan Pablo abrazado a sus padres Verónica Solans y Guillermo Jaime


Formar el arquero 
En Deportivo Español, Juan ya trabaja con un equipo que especialmente se dedica a formar arqueros, e incluso suman al entrenamiento intensos trabajos con neurociencias, con los cuales mejoran entre otras cosas la velocidad y la capacidad para resolver circunstancias de juego, según contó a LA VOZ DEL PUEBLO. 

Su trabajo, además de lo que establece el club diariamente, se complementa con el gimnasio. En el Fortius Gym, de Roberto Luzzi -preparador físico de Fernando Gago- encontró no sólo donde fortalecer su 1,87 metro de altura y afirmar sus notables condiciones físicas, sino también el plus de la motivación. 

Allí ha sabido compartir tiempo con ídolos del fútbol como Leonardo Pisculichi, a quien admira como buen hincha River; y también con el ex Boca Agustín Calleri. Al lado de ellos ha podido hacer su trabajo mientras las estrellas del deporte hacen tareas de pretemporada, durante su paso por Argentina y antes de regresar a sus clubes fuera del país. 

Mirando hacia adelante y fortaleciendo día a día sus capacidades, Juan, guarda entre sus anhelos cuidar el arco de River, pero también le abre las puertas a clubes como Racing y Peñarol. Especialmente al club uruguayo al que considera una institución que siempre “va para adelante” y que por filosofía “se mata por recuperar la pelota”.  

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Así lo recuerdan sus formadores
“Cueste lo que cueste”
Alberto Quintero recuerda bien a Juan Pablo Jaime por su espíritu. El entrenador de arqueros que desde hace cinco años es formador en Olimpo, repasó su paso por el plantel de la cuarta división del Aurinegro que salió campeón, antes de que irse a Buenos Aires. 


Alberto Quintero es entrenador de arqueros en Olimpo


“Es un buen pibe, con ganas de entrenar y mejorar. Tiene ese espíritu de llegar cueste lo que cueste. Pero sobre todo es una gran persona”, contó. “En Español lo van a llevar mejor que nosotros, tienen equipos para formar especialmente a los arqueros”, dijo Quintero, que además resaltó que entre las virtudes de Juan está la de “hablarle mucho a los compañeros”. 

“Siempre digo que el arquero no sólo tiene que sacar pelotas. Ordenando a tus jugadores también atajás”, dijo para definir toda una virtud de la joven promesa tresarroyense.   

“Al máximo”
En tanto, desde Boca, otro de sus ex entrenadores también lo recordó para LA VOZ DEL PUEBLO. Lucas Coronel dijo que “Juampi es un pibe bárbaro, recuerdo que los compañeros lo querían mucho, es un chico muy entrañable”. 


Lucas Coronel, fue su entrenador en Boca


El arquero y también formador lo recordó de igual manera dentro del campo de juego. Dijo que mientras lo tuvo bajo sus alas era “un arquero con personalidad, que no le temblaba la voz para corregir a un compañero o expresar lo que sentía. Le gustaba mucho entrenar, e innovar con ejercicios nuevos, lo cual hacía que mejorara”.

Incluso proyectando a futuro, Coronel, le tiene mucha confianza. “Por la sorprendente personalidad que tiene no tengo dudas que jugará muchísimo al fútbol, lo cual es un pilar fundamental para afrontar desafíos. Y Juan Pablo tiene eso, que en la hora de ir por el objetivo, se brinda al máximo”, aseguró.