Sociales

Para Mariano Martínez

“Hay que vencer esos prejuicios de las categorías sociales”

20|10|19 16:52 hs.

Mariano Martínez es nacido en Valentín Alsina, por eso el espíritu de barrio y de pertenencia a un lugar se nota y mucho.


El viernes fue uno de los protagonistas de la noche en La Casona donde el vocalista de Ataque 77 puso en el escenario junto a su tecladista una mágica noche por los chicos de la Escuelita de Fútbol de Los Ranchos. 

Previo al show que brindó en una sala más que llena conversamos sobre cómo se llega a esto y de qué manera él se involucra con este tipo de causas. 

Junto a Sergio Rodríguez, hacedor de este proyecto de la escuelita, habló sobre su vínculo con nuestra ciudad que es desde 2005. 



Porque cuenta Mariano que “con esta ciudad muchas historias, acá viven Julia, la mamá de Valentín mi hijo más chico de 13 años. Tengo con Tres Arroyos mucha vida, muchas cosas que han pasado. Mi hijo creciendo, más amigos que empiezan a aparecer y uno se empieza a involucrar en historias y movidas. Y gente inquieta como el Mudo Torres, alto personaje de acá, gran artista que siempre nos vemos y de repente surge una amistad, una cercanía y esta propuesta de juntarnos. Unir fuerzas para visibilizar el trabajo que están haciendo los chicos en la escuelita. Eso es el gran logro de esto que recién empieza, un trabajo que ellos iniciaron en algún momento y que ahora tiene que acompañar la sociedad tresarroyense”.



Involucrarse 
Este tipo de ciudad como la nuestra es de involucrarse y enseguida tuvo llegada a la sociedad esta propuesta al punto tal que en poco tiempo se agotaron las entradas para el show “y está bueno que el aporte mío sea desde la música. En principio hacer música es una vocación, es una manera de comunicarse y después con el tiempo empieza a tener sentido desde el lugar de uno. El trabajo nuestro es así, llevarle una alegría a la gente, pasar un momento con ellos le da un sentido importante. Y mediante el arte generar acciones como ésta, listo ya tiene el sentido que tiene que tener. Si no, me quedaría en mi casa donde la paso bien tocando y grabando pero esto es salir para afuera. Que la música sea un instrumento para colaborar para estas cosas, para un cambio de conciencia y generar acciones solidarias y prestar atención a quien tenemos al lado. Al vecino, al amigo, a la pareja, al compañero,… qué pasa con su vida, qué inquietudes tiene y ahí empieza todo. De ese modo se fue generando este intercambio para que un grupo de gente tirando para este lado darle una mano al laburo de estos chicos que se viene dando hace años y generar conciencia en el resto de los tresarroyenses e involucrarlos. Hay un montón de gente que lo ha hecho y a mí me puso muy contento cuando Julia empezó a compartirme lo que estaba pasando previo a nuestra llegada con los chicos difundiéndolo en los medios. Qué buena noticia porque uno está acostumbrado a recibir malas, este laburo que hacen ellos es muy grato”. 



Transformación 
Luego de tres décadas con la música, Mariano reconoce que esto que comenzó como una forma de hacer arte con el tiempo se transformó en “mi manera de aportar algo, de servir para algo. Si la música es sólo un negocio no va, esto tiene que dejar algo. Yo soy uno más de un grupo de personas que coincidimos en una energía y una necesidad de aportar algo al laburo de los chicos. Y como te decía antes, esto sigue teniendo sentido después de más de treinta años de seguir haciéndolo. En este país nosotros necesitamos eso, el encuentro, el juntarnos y unir fuerzas para movilizar este tipo de situaciones”. 

Un “rebelde solidario” 
Más tarde fue el momento del show en el que todos se vieron más que felices, las canciones de Attaque 77 sonaron y fueron coreadas por quienes realmente colmaron la sala de La Casona. Una noche más que de fiesta en que el cantante de Attaque 77 convocó de una manera más que simple: a través de su música. 



Pero también nos dejó un mensaje más que significativo, “hoy la actitud más rebelde es la de ser solidario. Es lo que a mí me parece a pesar que hoy nos cuesta confiar en cuanta movida de este tipo hay. Acordate de cuántos en la época de Malvinas les pasó. Pero somos una sociedad en muchos aspectos adolescente, yo soy optimista y me parece que siempre les estamos pidiendo y quejándonos a los gobernantes cuando los que tenemos que movilizarnos somos nosotros. No tenemos que esperarlo todo que nos llegue de algún lado servido. Todos podemos hacer algo para generar un cambio que pedimos y reclamamos pero de un modo pasivo. Es el momento de que desde su lugar, cada uno haga su aporte”.  

Buena gente
Estas acciones como las llevadas a cabo por Mariano Martínez siempre tienen buen sentido porque permiten visualizar un barrio y vaya que el de Los Ranchos lo necesita. Ya en otras oportunidades LA VOZ DEL PUEBLO lo ha hecho saber a través de los chicos como protagonistas en el caso de la Escuela de Arte del barrio. 



El que se visualice a través de la figura de Mariano Martínez quien no representa a ningún personaje sino todo lo contrario un tipo simple y de reflexiones directas y más que profundas, involucradas con un barrio porque “a mí me tocó de alguna manera esto porque crecí en Valentín Alsina, un barrio obrero humilde, las cosas no eran tan fáciles es el aprendizaje o el camino que me tocó a mí. Quise ser músico porque era la vocación y fui detrás de eso de la misma manera que puede ocurrir en todos los barrios más o menos carenciados. Chicos con inquietudes siempre existen. Por supuesto que gente bien intencionada y mal intencionada siempre existe en esta sociedad que vivimos siempre hay sectarismos y ciertos prejuicios que en un barrio carenciado puede haber. Pero me parece que este tipo de cuestiones como sociedad creo que estamos preparados para superarlos y comprender que es necesario acercarnos. Hay que vencer esos prejuicios de las categorías sociales, eso se tiene que terminar, se tiene que caer. A los chicos de la Escuelita que ellos llevan adelante les va bien esta iniciativa pero que no quede en un evento aislado, hay que sostenerlo en el tiempo. Que siga creciendo involucrando a toda la sociedad tresarroyense más allá de clases sociales”.