El Campo

Huertas escolares

Tiempo de cosecha en el “Sembrando Futuro 2019”

28|10|19 16:41 hs.

El tercer año del proyecto “Sembrando Futuro” está en la recta final y los resultados son para aplaudir. El proyecto financiado por la Cooperativa Alfa y coordinado por la ingeniera Ana Jensen, impulsó la realización de huertas escolares en 10 establecimientos de la ciudad, y logró multiplicar los beneficios que se generan a partir de la implantación de verduras hortalizas. 


Una prueba de eso fue la elección de las escuelas ganadoras del concurso simbólico que encierra el programa. Las huertas premiadas fueron las de las escuelas 56, 4 y 5, mientras que la 27 recibió una mención especial. 

En todos los casos, al margen del trabajo de la tierra, se valoró que docentes y chicos lograron derramar en otros los beneficios de su trabajo. Hay que destacar, además, la tarea de los chicos de la Escuela Agropecuaria, que participan del proyecto como una especie de asesores de los “nuevos pequeños horticultores”.

“La ingeniera Natalia Carrasco, referente de la Chacra de Barrow en el ProHuerta del INTA, hizo la recorrida a fines de septiembre por todas las huertas. Ella evaluó las cuestiones productivas, pero además se tuvo en cuenta el aprovechamiento desde el aprendizaje y que valor agregado habían logrado”, explicó Jensen.


El momento en que Juan Ouwerkerk, presidente de la cooperativa, les comunica a los chicos de la Escuela 56 que habían ganado el viaje a Mar del Plata


Los chicos 
Así fue que la Escuela N° 4 fue premiada porque, al igual que el año pasado, los alumnos de sexto hicieron otra huerta para los chicos de Jardín de Infantes con los que comparten el patio.

“Hubo una interacción muy linda. Porque también tuvieron clases juntos, dibujaron las herramientas y en otra oportunidad cocinaron. Además, trabajaron también con los chicos de quinto, a los que los ayudaron a hacer un cantero de aromáticas y los integraron a la huerta del jardín”, indicó Jensen. “En total, en esa escuela hubo más de 60 chicos involucrados en el proyecto”, agregó. 

Los padres 
En el caso de la Escuela 56, la huerta logró integrar a los padres con la escuela, un viejo anhelo de las autoridades. Y eso valió el premio. “Cuando arrancó el año, la directora Fany Jensen empezó a pedir en el barrio materiales para la huerta. Y como casi todos los padres de los chicos fueron alumnos de ella, se prendieron a ayudarla”, contó Ana. 

“Y lograron una huerta maravillosa, por la prolijidad, por la creatividad, hasta hicieron un espantapájaros genial”, aportó Juan Ouwkerker, presidente de la cooperativa.

“La huerta fue una herramienta para acercar a los padres, que es algo que necesitaba la escuela porque muchas de las problemáticas de los chicos arrancan ahí, en la relación con los padres. Y así se logró que se integren”, dijo la ingeniera. 

Integración 
En el caso de la Escuela 5, a partir de la huerta se desarrolló un proyecto de inclusión con chicos de la Escuela 502. “Primero fue un ensayo y después fue evolucionando y terminó siendo una gran experiencia. Los chicos de la Escuela 5 hicieron su huerta y también los ayudaron a los de la 502 a hacer la suya. Y después hubo visitas de unos a otros, en algo que fue muy enriquecedor”, aseguró Ana. 

La Escuela 27 fue merecedora de una mención (“fue difícil la elección pero sólo podía haber tres ganadoras”) por cómo las encargadas de la cocina y los alumnos incorporaron las verduras al menú. “La huerta está pegada a la cocina, entonces ya cuando empezamos la clase los chicos le empiezan a gritar a las cocineras ‘croquetas, croquetas’. Y las chicas les piden que les pasen las verduras y se las hacen mientras nosotros trabajamos”, contó. 

Si bien en los dos años anteriores en que se llevó a cabo el “Sembrando” hubo distintas actividades surgidas a partir de la huerta, lo sucedido en este 2019 fue notorio e hizo que el programa generara beneficios impensados. “Fueron surgiendo cosas que no teníamos planificado. Esto se fue ramificando y creciendo para distintos lados, y eso es lo más enriquecedor”, aportó Ouwerkerk. 

“Algo que sucedió desde el primer año y que no lo teníamos ni pensado fue que en los comedores de las escuelas usaran para cocinar las hortalizas de la huerta. Y es fue porque se fueron enganchando los cocineros”, agregó el presidente de la entidad. 

Y a la hora de hacer un rápido balance, surge un dato que indica que la semilla sembrada por Ana y los docentes está dando los frutos. “Hay algunas maestras de años anteriores que me mandan fotos de las huertas que varios de los chicos que participaron del programa hicieron en sus casas. Eso es muy gratificante”, aseguró la ingeniera.  

El mes de cierre 
Sembrando Futuro tendrá distintas actividades durante noviembre para darle el cierre al proyecto de este año. A partir del viernes quedará inaugurada en el museo Mulazzi la muestra de fotos referidas al programa. Se trata de una selección de las imágenes que Esteban Batalla fue tomando a lo largo del ciclo. 

La exposición podrá ser visitada hasta fin de mes. Para el martes 12, en tanto, está prevista la realización por parte de las escuelas ganadoras del viaje a Mar del Plata. El programa incluye una visita a un museo a designar, esparcimiento en alguna de playa, el almuerzo en un local de comidas rápidas y un paseo por el centro de la ciudad.

Por último, el viernes 22 se concretará el acto de cierre, también en el Mulazzi, y del participarán las 10 escuelas que llevaron a cabo el proyecto y la Escuela Agropecuaria. 

Respecto a la EATA, hay que recordar que el año pasado otorgó dos becas a chicos participantes del proyecto y que la Alfa realiza un aporte económico en lo que es transporte, útiles y vestimenta para que los alumnos puedan concurrir. El compromiso por parte de la cooperativa también esté para este año, en caso de la escuela pueda otorgar dos nuevas becas.