Néstor Colantonio recibió a este diario en el local comercial

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Néstor Colantonio, de Joyería Ferrari

“Veo regresar a gente que nos visita y es una satisfacción”

03|11|19 10:56 hs.

Néstor Colantonio se inició en el ámbito de las joyas en 1995 en Mar del Plata, como mayorista de oro. Desde hace poco más de un año, decidió regresar a Tres Arroyos, ciudad donde nació y tiene muchos familiares; instaló su comercio primero sobre avenida Moreno y posteriormente en Colón 222, la actual ubicación de Joyería Ferrari.


“Después de 50 años volví”, dice en diálogo con LA VOZ DEL PUEBLO. Realizó una inversión significativa para recibir a clientes y amigos en un local muy bien presentado; “he apostado por Tres Arroyos y lo voy a seguir haciendo. Es una satisfacción que gente que ha venido regresa, debe ser por la atención, el packaging que le damos. Vienen mujeres y varones”. 


Joyería Ferrari se encuentra ubicada en Colón 222


Explica que “tengo una amplia gama de joyas en oro, plata, acero, anillos de oro, de brillantes, solitarios, relojes. Todo tipo de precios y para distintas posibilidades”. 

Le otorga relevancia a que “la joya tiene un diseño y por esta razón, vale. Cuento con muchos modelos exclusivos, hace tiempo que nos dedicamos a esta actividad. Son distintas opciones de buena calidad, con precios diversos, no es inaccesible”. 

Al describir la importancia del diseño, de las creaciones particulares y únicas, subraya que “hay que sacar a la gente de lo uniforme y brindarle algo nuevo, que se anime”. Habla de productos que en el mercado se pueden ofrecer como plata y oro, pero “la realidad no siempre es así. Utilizan materiales que no son buenos, ese tipo de mercadería yo no la trabajo. Quiero darle tranquilidad al cliente de que se lleva algo que lo va a poder disfrutar siempre y sin ningún inconveniente”. 

Invita a los tresarroyenses a acercarse, realizar consultas. “El local es un lugar muy agradable, estamos como en casa. Una compra se puede hacer con crédito personal, cheques, hay muchas alternativas. Vienen y se llevan la mercadería”, afirma. 

Es una propuesta comercial de perfil familiar. “Vengan y miren, creo que les va a gustar. Sin un mostrador de por medio, que es una barrera para el cliente. El trato es directo y buscamos siempre, a través de lo que conocemos del rubro, cubrir las expectativas de quienes nos visitan”, concluye. 

Benvenuto Cellini, el origen de la fecha
El Día del Joyero y Relojero se celebra todos los años en esta fecha para recordar el nacimiento de Benvenuto Cellini, uno de los orfebres más destacados del Renacimiento italiano. Nació el 3 de noviembre de 1500. 

Entre otras obras, realizó el crucifijo que Francisco de Médicis regaló a Felipe II en 1576. Durante un corto tiempo, fue discípulo de Miguel Angel y trabajó para las principales familias de la aristocracia romana. 


Este Salero de Francisco I de Francia es una obra de Benvenuto Cellini, realizado con marfil, oro y esmalte.


Entre 1538 y 1562 escribió su vida, escritos que fueron impresos mucho tiempo después de su fallecimiento en 1571. Tuvo como título “La Vita di Benvenuto di Maestro Giovanni Cellini fiorentino, scritta, per lui medesimo, in Firenze” (Nápoles, 1728). Según Oscar Wilde, se trata de un de los pocos libros que merecen la pena leerse. 

Los joyeros y relojeros tienen una presencia valiosa en nuestro medio. Familias que durante décadas han desarrollado su oficio y brindan una propuesta comercial, así como quienes se sumaron de manera más reciente y diversificaron las opciones para los vecinos de Tres Arroyos. 

Una tarea que ha tenido cambios, por la evolución tecnológica, pero que en esencia requiere de mucho conocimiento y experiencia. 

Los clientes buscan asesoramiento, una palabra y sugerencia que los guíe al momento de realizar una compra para uso personal o con la finalidad de entregar un obsequio. A todos quienes forman parte de esta actividad, hoy hay que tenerlos más presentes que nunca y desearles un muy feliz día.