La Ciudad

En reemplazo de Nicolás Ambrosius

CELTA es presidida por Marisa Mendiberri

09|11|19 11:43 hs.

Por primera vez en su historia, una mujer presidirá la cooperativa eléctrica de Tres Arroyos. Se trata de Marisa Mendiberri, consejera de CELTA desde hace 16 años, quien asumió anoche el cargo, en reemplazo del renunciante Nicolás Ambrosius. Mendiberri -que desarrolló toda una vida de trabajo en el ámbito municipal, especialmente en el Hospital Pirovano-, será acompañada en la gestión, como vicepresidente, por el contador Rubén Prado. 


También una mujer será la secretaria, recayendo la responsabilidad en Griselda Campano, que venía desempeñándose como síndico, mientras que la prosecretaría será ejercida por Gustavo Finocchio. 

La asignación de cargos se produjo tras realizarse la asamblea general ordinaria de la institución, que evaluó y aprobó la memoria y balance -primero presentado por la cooperativa con ajuste por inflación, de acuerdo a la normativa vigente-, correspondiente al 88º ejercicio finalizado el pasado 31 de mayo. 



La reunión de delegados se produjo, como es habitual en los últimos años, en la sede de la Biblioteca Popular Sarmiento y contó, también como es común en los encuentros de la CELTA, con una amplia participación de los delegados. 

Durante el evento, además, se trató y aprobó el Balance Social Cooperativo. Finalmente, el pleno de delegados analizó el funcionamiento de cada uno de los servicios que brinda la cooperativa, haciéndose especial hincapié en los servicios eléctrico y de telecomunicaciones. 


Marisa Mendiberri


La entidad destacó que se registró un sostenido crecimiento en telecomunicaciones, no sólo en cantidad de servicios y abonados, sino también en cobertura geográfica, llegando a lugares que no son alcanzados por los prestadores privados, cumpliendo aquí también CELTA su fundamental función social cooperativa. 

Tras la evaluación, y para concluir, se aprobó el proyecto general de inversiones y su financiación.

Cuota capital 
En la asamblea de delegados primó la postura de mantener en los niveles actuales la cuota capital, hasta evaluar el funcionamiento futuro de la economía. Si se considerara necesario evaluar un aumento, se deberá convocar a una asamblea extraordinaria que –según se indicó- sería para los meses de verano.