Graciela Zabalegui

Policiales

La tresarroyense asesinada en MdP

Detuvieron a dos sospechosos por del crimen de Graciela Zabalegui

15|11|19 09:35 hs.

Dos personas fueron detenidas en las últimas horas en Mar del Plata acusadas de participar en el crimen de la portera tresarroyense Mirta Zabalegui (68) y, según dejaron trascender autoridades policiales y judiciales de la ciudad balnearia, el caso quedó a un paso de esclarecerse.


Según publicó en su edición digital el diario La Capital, se trata de Carlos Alberto Oña (48), quien está acusado de ser el autor material de la muerte, y Oscar Eduardo Lantes (65), quien está acusado de encubrir al primero. 

Estas dos detenciones se suman a la de Carlos Juárez (48), quien había sido arrestado a comienzos de este mes por entender el fiscal Leandro Arévalo que tenía una participación directa en el hecho. 


Los dos sospechosos fueron detenidos por la policía de Mar del Plata


Según los datos a los que tuvo acceso el diario La Capital, Oña y Juárez están sindicados de ser quienes perpetraron el robo que acabó en el asesinato de Zabalaegui, en el interior de su departamento-portería de la calle Bolívar al 2300, el pasado 6 de septiembre. 

La mujer fue descubierta, ya sin vida, por un allegado y cuando la policía de investigaciones inició la labor en la escena del crimen determinó que había sido golpeada en la cabeza. También al revisarse el inmueble se concluyó en que el móvil había sido un robo, porque faltaban ahorros que la mujer tenía reservados para un viaje. 

El crimen fue ubicado en el rango horario del mediodía de ese viernes y las averiguaciones se orientaron a reconstruir las horas finales de Zabalegui. Uno de los datos que llamó la atención fue la presencia en el edificio, días antes, de un grupo de personas oriundas de Perú. 

Testigos aseguraron que los dos hombres y la mujer trans extranjeros, que fueron detenidos poco después del asesinato y permanecieron entre rejas a raíz de un importante hallazgo de drogas en su poder, habían ocupado por muy poco tiempo un departamento del sexto piso e incluso habían tenido contacto con Zabalegui. 

En aquel momento, en un operativo relámpago que pareció más orientado a calmar la demanda investigativa que a tener un futuro judicial, la policía localizó a los peruanos y los detuvo. Como se sospechaba por algunos indicios, en el procedimiento fue secuestrada droga pero no se logró imputarlos, en los días siguientes, del asesinato.

Estafa previa
Eso sí, la historia de los tres peruanos permitió avanzar en la hipótesis de que ese departamento del sexto piso estaba relacionado con el crimen. 

Se descubrió que, en verdad, a los peruanos los habían estafado con el alquiler del inmueble –de allí su rápida mudanza- y que el autor de esa maniobra había sido Juárez, un hombre con antecedentes por prácticas similares. La misma consistía en alquilar por unos días un departamento y en ese lapso subalquilarlo por 2 años. Al acabarse el tiempo del alquiler inicial, llegaba el desalojo. 

Ese dato, agregado a un testimonio que sostenía que Juárez había hablado con Zabalegui colocó a aquel en el centro de la investigación. El análisis de cámaras de seguridad reveló que una camioneta que Juárez usaba estuvo estacionada cerca de la puerta del edificio en el mismo horario en el que se estimó el asesinato. 

Lo cierto es que para el fiscal Arévalo había motivos para notificar a Juárez sobre lo que sucedía en el expediente, de acuerdo al artículo 60 (avisa a una persona que se la investiga aún sin estar imputada) y cuando la policía días atrás fue a hacerlo lo terminó deteniendo por la posesión ilegal de un arma. 

Crece la sospecha 
Mientras tanto, Oña ya había sido citado a declarar como testigo por ser parte del entorno directo de Juárez. Sin embargo las sospechas sobre él aumentaron de forma radical con la declaración de Juárez, quien admitió haber sido el “entregador” de Zabalegui y que Oña había participado. 

Se confirmó entonces que Juárez había mantenido una charla con la portera y, en su transcurso, la mujer había manifestado su necesidad de cambiar la moneda de sus ahorros. 

Juárez, falsamente, se habría ofrecido a realizarle la transacción. Ya con el dato de que la mujer contaba con ahorros en el departamento, Juárez desplegó el plan para el robo. 

Personal de la DDI abocado a la pesquisa unió distintos cabos para construir la hipótesis acusatoria con mayor grado de certezas. 

De ese modo supo que el “Goma” Lantes había sido posiblemente quien le entregó el arma con la que fue detenido Juárez y que, también, al ser consultado por la fiscalía como testigo habría pretendido desviar la investigación. 

En las últimas horas, con toda la prueba la Justicia autorizó allanar domicilios en Carlos Gardel 48, Juan B. Justo y 180, 9 de Julio 3059 PB 1 y Mitre 2981. 

En esos procedimientos quedaron detenidos Oña, por el delito de “homicidio en ocasión de robo”, y de Lantes por “falso testimonio en concurso ideal con encubrimiento agravado”. (La Capital de Mar del Plata)