La Ciudad

.

Groenenberg le respondió a Salim: “Es un soberbio”

16|11|19 08:38 hs.

“No te pongas mal cuando alguien hable mal de ti. Recuerda que la gente exitosa es criticada por gente mediocre y envidiosa”. La frase responde a un afiche que Enrique Groenenberg colocó ayer en la puerta de su oficina y que, directamente, tiene una clara relación con las críticas que recibió del concejal vecinalista Guillermo Salim, quien, con duros términos, lo responsabilizó por el pedido de interpelación al secretario de Seguridad Claudio Cuesta y además lo trató de ignorante y falto de ética. 


Tras esos cuestionamientos, el presidente del Concejo Deliberante cumplió lo que prometió el pasado jueves, luego de las declaraciones del titular de la bancada vecinalista. “Lo de Salim tratándome de ignorante y falto de ética para mí fue una trompada. Creo que el concejal se excedió: hay tres cosas en la vida que no vuelven para atrás: un disparo, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida”, dijo Groenenberg. 

“Sus palabras fueron pronunciadas y perdió la oportunidad de callarse la boca, de no decir esas cosas. Y cuando hablan de circo y politiquería hay que decir que el circo lo hicieron ellos. Por normas y costumbres, cuando alguien quiere reunirse con el Concejo se anuncia previamente de manera que orgánicamente se comunique a todos los ediles la posibilidad de esa reunión; y una vez programada se hace de forma que sea lo más fructífera posible”, dijo.

Otro circo 
En sus consideraciones, también habló de circo. Manifestó que el viernes al mediodía “nos encontramos con el circo del secretario de Seguridad junto a cuatro policías. Los concejales vecinalistas estaban casi todos, mientras que el resto tenía otras obligaciones. Pero se los recibió y se les ofreció la oportunidad de otra reunión”. 

El presidente del cuerpo deliberativo admitió que le consultó a Salim cuando tuvo en sus manos los pedidos de interpelación presentados por los bloques de la oposición, pero que tuvo la negativa del concejal vecinalista. “Con una actitud totalmente soberbia, me dijo que no me iba a dar ningún tipo de respuesta sobre el tema. Además me amenazó diciéndome que hiciéramos las cosas bien porque esto es de una gravedad política importante”. 

“Por eso -continuó- busqué informarme porque la ignorancia se puede revertir aprendiendo, pero la soberbia no”.