La Ciudad

Con los pañuelos amarillos

Abuso sexual infantil: víctimas y denunciantes tienen defensa

17|11|19 10:27 hs.

Toma forma la defensa de una nueva causa que además tiene un color con el cual identificarse. En Tres Arroyos la médica Victoria Meroni se propuso como la cara visible de los pañuelos amarillos, que pasarán a identificar problemáticas que -por su profesión- conoce bien de cerca. 


“Es para identificar y visibilizar el abuso sexual en la infancia y la protección de las víctimas que son menores de edad, y de aquellos que denuncian este tipo de delitos”, contó la médica policial, que además trabaja en el servicio de guardia del Hospital Pirovano. 

Explicó que la iniciativa que ella representa en Tres Arroyos “acompaña a las madres y a quienes denuncian estos casos a través del sistema judicial donde muchas veces se ve invertida la responsabilidad. Es una organización nacional”, afirmó. 

Desde su experiencia ofrece asesoramiento y acompañamiento a personas que pasen por ese tipo de circunstancias. Indicó que “se ve que donde hay una denuncia años posteriores se ve una inversión de la culpa, la madre que denuncia es denunciada a través del sistema judicial, a través del presunto abusador de ese niño porque la prueba no es suficiente, y terminamos en denuncias de calumnias e injurias, daños, perjuicios, etc., hacia la madre denunciante o de incumplimientos de régimen comunicacional o de impedimento de contactos”.


Victoria Meroni


Derechos vulnerados 
La facultativa incluso contó que estas situaciones llegan a la Justicia hasta que ocurre que las madres que denunciaron un abuso hacia sus hijos “terminan siendo puestas al borde o -a veces- hasta en prisión. No sólo se desestima la causa, se archiva por falta de prueba donde hay una vulneración de los derechos humanos que son para todos. Los niños tienen sus derechos en particular protegidos por los Derechos del Niño sumados en la constitución y deben ejercerse en todo el territorio nacional”, precisó. 

Consideró además que en un contexto donde además se suman los derechos para evitar la violencia de género, “en estos casos se ven vulnerados varios derechos como el de denunciar, el de la libertad, a crecer sin violencia y el que no se ejerza ningún tipo de violencia sobre las mujeres por -simplemente- ser mujeres”. 

Alienación parental 
En respuesta a circunstancias instaladas falsamente como normales, Meroni sostuvo que “se dice en general que la madre que denuncia en realidad lo hace para obtener un beneficio o para separar a los niños de esos padres, arbitrariamente. Y ante la falta de pruebas se habla del síndrome de alienación parental que de hecho está prohibido en nuestro territorio pero se sigue utilizando como mecanismo para violentar los derechos”. 

Según la integrante de la Policía Científica tresarroyense “es muy difícil probar físicamente el abuso sexual simple”, en cambio resulta más fácil hacerlo cuando hay penetración porque para la investigación quedan las muestras físicas. 

Si bien destacó el “buen mecanismo” de recepción de denuncias que existe en Tres Arroyos considerando el funcionamiento de la Comisaría de la Mujer y de una Fiscalía de Género especializada, apuntó que la iniciativa de los pañuelos amarillos concurre en dirección de asistir a víctimas y denunciantes para cuando termina la investigación penal preparatoria, para una vez que se eleva a juicio y para cuando terminaron las apelaciones. 

El después 
“Nadie habla del después, por eso me uno a esta organización porque una víctima de violencia sexual (sea mujer, niño, hombre, trans) no importa su género, va sufriendo una re victimización a lo largo del proceso. Y con el correr de los años va teniendo múltiples implicancias esto de tener que recordar -vez tras vez- se vuelve lacerante para su psiquis”, detalló Meroni. 

Testimonio inicial 
Asimismo afirmó que “está demostrado, porque hay estadísticas internacionales, que la falsa denuncia es inexistente”. Si bien consideró que “existen los fraudes y los falsos testimonios”, estimó que es necesario “valorar el testimonio inicial”, situación que suele quedar atrapada entre las “falencias del sistema judicial argentino como las demoras en la toma de las declaraciones o en la búsqueda de la prueba, por ejemplo”, sostuvo en el cierre.