La Ciudad

Ayer

La Escuela 5 se llena de caricias

19|11|19 09:02 hs.

Al haberse cumplido ayer una semana del incendio que generó grandes pérdidas materiales y daños en el edificio de la Escuela 5, su comunidad educativa recibió un mimo que es fundamental para ganar fuerzas y envión con el objetivo de poner nuevamente al colegio de pie. 


Si bien la tristeza y el dolor por lo ocurrido el pasado lunes todavía se percibe en los rostros de directivos, docentes, miembros de la cooperadora, padres y alumnos de la entidad, por unas horas esa amarga sensación quedó a un costado cuando, en la propia esquina del establecimiento (Lavalle y Castelli), se llevó a cabo un festival en el que artistas locales, de todos los ámbitos, expusieron su costado solidario para colaborar con la escuela. 

Durante la jornada hubo venta de tortas y se dispuso de una urna para que el público presente haga su aporte voluntario. 



Todo surgió a partir de una valiosa iniciativa impulsado por la compañía de payasos Había Una Vez y Detonados, que llevaron adelante una movida que contó con el respaldo de Sergio García, Noelia Azmat, Lucas Fígaro, Nicolás David, Ballet Folklórico Municipal, Noelia Cuevas, Tango Pasión de Arrabal, Camagüey, Monique Godoy, Carlos Martínez, Ivi Gallardo y Alma Chinwenwencha, quienes se sumaron a la jornada solidaria. También hicieron lo propio Adriana Gaitán y Eduardo Re, los encargados de la conducción del festival. 

Paredes teñidas de negro, un molesto olor a quemado y evidentes daños en el edificio son las consecuencias que se perciben con sólo dar una simple recorrida por el lugar siniestrado. Y con el fin de recuperar lo perdido, las actividades benéficas están a la orden del día. El sábado último se llevó a cabo una de ellas y ayer, otra. En tanto, las expectativas son grandes en torno a un festival que tendrá lugar en el Polideportivo el 24 de este mes. 



Marina Iturralde, bibliotecaria y presidente de la cooperadora de la Escuela 5, valoró todas las iniciativas pensadas para colaborar con el establecimiento. “Daños y necesidades hay un montón. Se estropearon los cielorrasos, las paredes, las aberturas de las oficinas del Equipo de Orientación Escolar, de la Dirección y de la Secretaría. Eso quedó todo destruido. Lo que es historia de los chicos, también”, señaló. 

Entre sus apreciaciones, dijo que “ya estamos trabajando mucho para levantar la escuela. Nuevamente la queremos ver de pie. Todavía genera mucha tristeza verla así”.

Una caricia 
De todos modos, y a pesar de lo que aún provoca observar las consecuencias que el fuego dejó en el colegio, en su comunidad educativa no paran de agradecer cada una de las colaboraciones que reciben de distintos sectores de la ciudad. “Todo es una caricia. Es increíble la solidaridad de la gente. Además, muchas empresas se pusieron a disposición para lo que necesitemos. Estamos superados y muy agradecidos”, destacó Iturralde, casi al borde de las lágrimas y con la voz quebrada por la emoción. 



Por su parte, María Melián, una de las integrantes de la Compañía Había Una Vez, manifestó que “es la tercera oportunidad en la que hacemos una acción solidaria como la de hoy -por ayer-. Primero fue para la calesita de atrás de la Municipalidad, después para la calesita de Oscar y ahora para la Escuela 5. Nuestro grupo se ha formado para esto. Es un placer para nosotros ayudar”. 

“La Compañía Había Una Vez tiene un cariño muy especial con este colegio, ya que el Jardín de Infantes 910 es el de los payasines. Los hijitos de nuestros payasos van a ese jardín. De ahí nace esta propuesta. Hacemos lo que nos gusta y, a su vez compartimos el dolor que siente la comunidad educativa de la Escuela 5”, expresó, también movilizada, la integrante de la Compañía.