Carolina Aló fue asesinada de 113 puñaladas por Fabián Tablado

Policiales

Tras 24 años preso

Tablado, el hombre que mató a su novia de 113 puñaladas saldrá libre en febrero

04|12|19 17:39 hs.

Fabián Tablado pasó a la historia del policial argentino como uno de los femicidas más salvajes: en 1996 asesinó de 113 puñaladas a Carolina Aló, quien por entonces era su novia. El próximo 28 de febrero, tras cumplir casi 24 años de prisión, saldrá en libertad. 


Fuentes judiciales indicaron que la pena de Tablado vence ese día, pese a que en 2013 fue condenado a una nueva pena por amenazas, lo que había llevado su reclusión hasta el 2022. 

Sin embargo, según el legajo que está en el Juzgado de Ejecución Penal 1 de San Isidro, en la causa del homicidio de Aló, se le realizó el cómputo diferenciado de la ley del "2x1", que estaba vigente al momento de ese hecho y por ello se le contabilizan doble los días que estuvo en prisión preventiva.

Si bien a lo largo de los 23 años y medio que lleva preso pasó por varias unidades del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), Tablado se encuentra alojado actualmente en la Unidad 21 de Campana. Edgardo Aló, el padre de la víctima declaró hoy que "hace casi 24 años que recorro los tribunales para que no salga más y no entiendo qué sucedió ahora para que a este psicópata asesino lo liberen antes". 

"No entiendo que un juez diga 26 años y seis meses de forma efectiva y haya otro que le da menos de 24. Le faltan por cumplir prácticamente tres años", agregó. 

El hombre recordó unas cartas que Tablado le envió a una exnovia suya, y sostuvo que "no puede ser que no se tome en cuenta que este asesino haya anunciado que cuando saliera iba a volver a matar y que matar no es fácil pero es una adrenalina que tiene que volver a vivir, todo dicho de su puño y letra".

Un caso aberrante 
El crimen de Carolina Aló ocurrió el 27 de mayo de 1996 en la casa de la familia Tablado, ubicada en Tigre. Aló, de 17 años, estaba de novia con Tablado, por entonces de 20, e iban juntos a la nocturna de la Escuela 1 Marcos Sastre de Tigre. 

Aquella noche la pareja dio distintas excusas en el colegio, logró salir antes del horario de salida y fueron juntos a la casa de Tablado, donde no estaba su familia.

Allí, de acuerdo a lo que declaró luego el femicida, tuvieron relaciones sexuales y luego se inició una discusión por celos que derivó en el homicidio. 

De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, Tablado persiguió a Carolina por varios ambientes de la casa y la mató de 113 puñaladas aplicadas con cuatro armas blancas halladas en la escena: una cuchilla de cocina, dos cuchillos de mesa Tramontina y un formón de carpintería.

Tablado escapó, le confesó lo sucedido a un amigo y se fue a esconder debajo del puente de la calle Tedín, en Tigre, a unas 20 cuadras del lugar del crimen y seis de la escuela, donde, unas horas más tarde, la policía lo detuvo. 

El juicio se realizó en 1998 y la polémica giró en torno a que la defensa planteaba que Tablado era inimputable o que al menos debía condenárselo a una pena reducida porque consideraba que actuó en "estado de emoción violenta". 

Como en aquella época no existía la figura del "femicidio" y para lograr una perpetua en un crimen de pareja, víctima y victimario tenían que ser cónyuges, la fiscalía y la querella acusaron por la figura del homicidio agravado por alevosía. 

Los peritos concluyeron que Tablado tenía una personalidad psicopática y que comprendió la criminalidad de sus actos, pero en un fallo dividido, por dos votos a uno, la Sala III de la Cámara Penal de San Isidro condenó a Tablado a 24 años por homicidio simple y así evitó la prisión perpetua. 

Tablado gozó de salidas transitorias en 2008 y 2011, pero por distintos motivos le fueron revocadas y a fines de 2012, la Cámara de Apelación y Garantías de San Isidro le negó la libertad condicional al tener en cuenta "su inestabilidad emocional". 

El femicida tuvo varias novias estando preso e incluso en 2006 llegó a casarse en el penal de Florencio Varela con una de ellas, una docente llamada Roxana Villarejo, con quien tuvo mellizas pero la relación no prosperó y se separaron. 

Ella lo denunció por maltrato psicológico y por amenazas telefónicas, tanto a ella como su madre, y en un juicio abreviado que terminó el 21 de noviembre de 2013, el juez Correccional de San isidro Facundo Ocampo, lo condenó a otros dos años y medio de prisión, lo declaró reincidente y fijó una pena única de 26 años y 6 meses de prisión. (DIB)