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La manera de cuidarse durante el verano

07|12|19 18:01 hs.

El verano es una época especial, llena de diversión y descanso, pero también posee riesgos antes los cuales es conveniente tomar precauciones para cuidar nuestra salud. Con el inicio de diciembre, el final del ciclo escolar y las vacaciones, es una época propicia para la realización de actividades al aire libre. 


Es conveniente tener en cuenta que el golpe de calor puede afectar a personas de cualquier edad, pero los grupos de mayor riesgo son los niños -que no manifiestan sus síntomas con facilidad- y los mayores de 65 años. 

La doctora Paula Llorens, médica del servicio de emergencias del Centro de Salud, indica que las consultas más frecuentes se dan por golpes de calor, por lo cual recomienda tomar los siguientes cuidados: 

-Aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada. 
-No exponerse al sol en exceso, entre las 10 y las 17 horas. 
-Evitar las bebidas alcohólicas o muy azucaradas. 
-Evitar comidas muy abundantes; consumir productos frescos y del día (carnes, frutas, verduras y lácteos). Evitar ingerir alimentos de procedencia insegura. 
-Mantener refrigerados los alimentos de fácil descomposición. 
-Evitar hacer ejercicios entre las 12 y las 18 es de vital importancia para poder estar en forma sin correr riesgos. Usar ropa ligera y de colores claros. Evitar el uso de prendas de lana y telas sintéticas. 
-Reducir la actividad física. 
-Usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero y anteojos oscuros.
-Permanecer en espacios ventilados o acondicionados. 

Es importante recordar que no existe un tratamiento farmacológico contra el golpe de calor y sólo estas medidas precautorias, pueden prevenirlo y contrarrestarlo.

Los síntomas 
A su vez es muy importante tener en cuenta, cuales son los síntomas por los cuales debe consultar a su médico: 

-Dolor de cabeza, intenso y prolongado. 
-Sensación de vértigo.
-Náuseas. 
-Confusión. 
-Convulsiones y pérdida de conciencia. 
-Piel enrojecida, caliente y seca, en conjunto con los demás síntomas. 
-Respiración y pulso débil.
-Elevada temperatura corporal (entre 41 y 42 grados centígrados). 

Si la persona sufre alguno de estos síntomas, es importante: trasladar al afectado a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo; hacer que mantenga la cabeza un poco alta, e intentar refrescarlo mojándole la ropa, aplicarle hielo en la cabeza; darle de beber agua fresca o un poco salada. 

Por su parte, la piel es uno de los órganos que más se deben cuidar con la llegada del verano. Por eso, es muy importante tomar ciertas precauciones. 

Existe la idea equivocada de que el bronceado es saludable. Sin embargo, la exposición solar, a través de las radiaciones ultravioletas (UV), puede producir graves daños en la piel. Algunas lesiones aparecen en forma inmediata, como las quemaduras y las ampollas; otras –como el envejecimiento prematuro de la piel, las manchas y hasta el cáncer de piel- se pueden presentar a lo largo de los años, ya que los efectos nocivos de estas radiaciones se acumulan en el tiempo. 

¿Cómo disfrutar del aire libre?
-No se exponga al sol entre las 10 y las 17 horas. 

-Use protector solar FPS 30 como mínimo, incluso los días nublados, y aplíquelo 30 minutos antes de exponerse al sol. Los niños y bebés necesitan mayor protección y el factor adecuado a su tipo de piel debe ser indicado por el médico pediatra o dermatólogo. Para que la protección sea efectiva, el protector debe aplicarse cada dos horas y después de cada baño, ya que pese a que se presenten como resistentes al agua pierden sus propiedades. 

-En la playa o en el agua utilice cremas con factor de protección mayor a FPS 30. Asegúrese de aplicarlo en forma pareja en todas las áreas expuestas de su cuerpo; incluyendo orejas, nuca y partes calvas de su cabeza. 

-En caso de niños pequeños evite que su bebé esté expuesto a la radiación solar en forma directa, y tenga mucho cuidado ya que el reflejo de los rayos en la arena y en el agua pueden quemarle la piel aunque esté bajo una sombrilla. 

-Los menores de 6 meses no deben exponerse al sol directo y no deben utilizarse en ellos filtros solares. 

La protección del sol debe realizarse desde el nacimiento y continuar toda la vida por los efectos acumulativos. 

En caso de detectar cambios en la piel, se recomienda realizar un control dermatológico para la detección temprana de lesiones. 

Hay que tener en cuenta que exponerse en dosis pequeñas y frecuentes, broncea mejor que una exposición prolongada y aislada. Busque la sombra de un árbol, techo o sombrilla. 

Es importante recordar además que las nubes dejan pasar el sol, y que la arena, el agua y la nieve aumentan su acción. 

La vista 
En los meses de verano, el sol, las altas temperaturas, la sequedad del ambiente o el cloro de las piscinas pueden afectar la salud de los ojos, por eso también se deben extremar precauciones y tomar las medidas de protección adecuadas. 

Los procesos inflamatorios, como la conjuntivitis alérgica o irritativa, aumentan su incidencia en los meses de calor. Las radiaciones resultan dañinas para la córnea y el cristalino, además los rayos ultravioleta inducen al envejecimiento de la piel y del cristalino y pueden producir cataratas. 

El cloro del agua de los natatorios o la sal del agua del mar puede producir irritación, en tanto que la sequedad del ambiente (tanto natural como por uso del aire acondicionado) provoca mayor evaporación de la lágrima aumentando la sensación de ojo seco.

Para proteger nuestros ojos debemos utilizar anteojos de sol, viseras o sombreros y antiparras en caso de inmersion. En el caso de "ojo seco" debemos aumentar el parpadeo, en forma consciente, y de ser necesario, usar lágrimas artificiales.

En caso de síntomas, debe consultar al oftalmólogo. Es recomendable ventilar el ambiente en caso de utilizar aire acondicionado. 

En piletas y clubes 
En verano, las piletas de natación de clubes, quintas y casas de fin de semana suelen ser el pasatiempo elegido por la familia. Estos son algunos de recaudos y sugerencias para que el disfrute de las actividades en el agua se lleven a cabo en un entorno seguro, ya que la doctora Paula Llorens, destaca que no son los accidentes más frecuentes en el servicio de emergencias, en Tres Arroyos, pero esto se debe justamente a que se toman las medidas de precaución adecuadas. 

Sin embargo, considera pertinente recordarlas. 

-La presencia de un mayor que sepa nadar es imprescindible para el cuidado de menores. Nunca deben estar solos en espacios cercanos a la pileta, el mar o espejos de aguas naturales. Ni por un ratito, por ningún motivo. Es cuestión de habito, remarca la profesional, “hay que acostumbrar a los chicos a no acercarse solos a la pileta, y, si no saben nadar aun con presencia de un adulto, deben tener un chaleco salvavidas al estar en el área, ya que otros objetos para flotar, como brazaletes, colchonetas, etc., no ofrecen seguridad ni garantía, el accidente por inmersión, es un evento que produce consecuencias en un tiempo muy breve. Se debe sacarlo del agua Inmediatamente, llamar al 107y realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar, si hay personas capacitadas hasta la llegada del servicio de emergencias”. 

-Es adecuado no dejar juguetes y objetos flotando que puedan llamar la atención de los más pequeños, ya que no tienen noción de peligro y puede ser un incentivo a introducirse solos a las piletas. 

-Poner especial cuidado para evitar resbalones en el borde de la pileta. 

Otros inconvenientes, que pueden suscitarse, son los juegos realizados en la piscina, como saltar, tirarse de cabeza y empapar de agua a otras personas. Estas prácticas pueden ser peligrosas si no son realizadas con cuidado. Por ejemplo: los saltos a la piscina desde el exterior solamente deben realizarse en piletas con cierta profundidad, ya que de lo contrario pueden producirse golpes de importancia. Los chapuzones y los juegos con otras personas dentro de la pileta pueden ocasionar un exceso de agua alrededor de la misma, lo que representa un potencial peligro para quienes caminen por el borde, ya que pueden resbalar y golpearse al caer.   

Higiene personal 
Mantener correctos hábitos de higiene, se considera fundamental entre los cuidados que se requieren en el verano. Evita contraer alguna infección como los hongos, que tan habituales son en estos meses del año. Los cuidados en la higiene como secarse muy bien pies, axilas y zonas húmedas, deben tomarse tanto en piletas públicas o privadas. Este aspecto se cuida utilizando siempre calzado para desplazarnos por vestuarios e instalaciones y consultando al médico ante la aparición de picazón o lesiones en los pies, principalmente entre los dedos. 

Finalmente, la ducha antes y después de sumergirse en el agua es esencial para mantener un verano saludable y disfrutarlo sin sobresaltos.