Áaron Reyes hace días cumplió 19 años

Sociales

Aaron Reyes

Manos que ayudan

08|12|19 20:43 hs.

Mientras Aaron termina de dar los exámenes para pasar a sexto y llegar al último escalón de sus estudios secundarios, decidió hacerle caso a una de sus hermanas y sumarse a una propuesta que rebota en las redes sociales con una buena intención. 


Sabe desde muy chico lo importante que resulta recibir ayuda cuando realmente se la necesita. Entonces tomó la decisión hacer algo con quienes tengan una carencia que él pueda resolver con sus servicios. 

Es uno de los seis hermanos que su madre sola logró criar por el mejor camino que pudo trazarles. Con buenos ejemplos -como el respeto- y las carencias que suelen venir de la mano de la falta de plata, pudo hacer que estudien y que casi todos terminen la Secundaria. 

Es por eso que sabe, por su propia experiencia, darle valor a las cosas. Hoy mientras se esfuerza por terminar este tramo de su formación y se ilusiona con poder seguir estudiando donde su realidad se lo permita, pensó en regalarle un corte de pelo a los chicos que vayan terminando sus estudios, y que no tengan plata para pagarlo, por si tuvieran que ir a una fiesta de egreso, o de fin de año.

“Yo me ofrezco” 
“Más que nada es darles una mano. Hoy en día se la juegan para ver quién está más prolijo, se cuidan bastante y aparte a mí me hubiera encantado que me pase eso”, confió el joven peluquero de barrio que se formó viendo videos y al que le tocó que el pelo se lo corte su madre, a puro coraje, cuando terminó la Primaria. 

Igualmente Aaron aclaró que le va a cortar el pelo gratis también a “los que por algún motivo no lleguen -o no tengan dinero- para pagarlo. Yo me ofrezco a hacerlo”, dijo en un tono calmo. 


Un oficio y una mano para dar. Los vecinos ya conocen el trabajo de Aaron


En algún momento de su vida ese tono arrastraba una cadencia de timidez, que gracias al rap y su compromiso como alumno y compañero en la Secundaria 4, fue cambiando hasta transformar su voz en otra que ahora suena clara, cálida y respetuosa. 

“También lo hago para devolver la ayuda que hemos recibido muchas veces. Somos una familia humilde, mi mama sola con seis chicos se las rebuscó como pudo, es una guerrera. Soy el más chico y tengo 19, la más grande tiene 33 años”, contó. 

Dijo que su madre les enseñó “valores y a ser humildes siempre”. 

Comprometiéndose
Cuentan que Aaron tiene un espíritu solidario, y que lo demostró trabajando con sus compañeros, intentando resolver problemas para que no se lleven materias, o para ordenar el caos que a veces se genera en las escuelas como -por ejemplo- a la hora de compartir el almuerzo, pidiendo por el uso de buenos modales como el de no comer con la gorra puesta tapándose el rostro. 

Así fue como llegó también al Centro de Estudiantes, en el que permaneció hasta el año pasado. Personas a las que su historia no les pasó por el costado, contaron que por ejemplo generó el armado de un ropero comunitario para su Secundaria. 

Describió que “en pleno invierno hacían temperaturas bastante bravas y había chicos que a la escuela iban con una sola campera, zapatillas sin medias, ni bufandas o tampoco gorros”. 

Entendió el contexto en el que se daba esa situación, y el haber tenido alguna vez una necesidad, hizo que se comprometiera. “La escuela a la que voy yo es una de las más carenciadas, también pasé lo mismo. Ya de grande te das cuenta y podés hacer algo para ayudar. Y lo hicimos”, contó. 

Explicó Aaron que la idea fue que quien podía lleve desde su casa “algo que no use, y si había algo que te gustaba te lo podías llevar. El trueque era más para que se mueva el ropero, para que no se sientan tan mal los que por ahí necesitaban de verdad”. 

Incluso por ese mismo detalle fue el primero en tomar una prenda del ropero comunitario, “para darle confianza a otros para que agarren. Muchas veces cuesta decir ‘yo necesito esto’”, expresó el joven que antes de llegar al diario tuvo una entrevista con la cual consiguió trabajo como ayudante de pintor de obras. 

El arte, una salida 
Algo especial también le genera el arte. Hace tiempo que rapea, y se apoya en ese género musical para que a través del freestyle pueda expresar las cosas que lleva dentro, como sus “vivencias, las injusticias y las verdades”. 

Con el rap pudo conocer y hasta rapear con el artista chavense Caleb Santos, quien tiene una muy buena producción de canciones y videos en las redes sociales y experiencias junto a referentes nacionales como Wos y Duki, entre otros. 

Otro hecho en el que lo ubican quienes lo conocen tiene que ver con una reciente feria de libro desarrollada en la escuela. La experiencia resultó tener una interesante vuelta de tuerca tomada de una idea que generó el bibliotecario de la extensión, Juan Pablo Salvaneschi. “Quisimos que lean sin darse cuenta de que lo estaban haciendo”, dijo Aaron en referencia a una propuesta que los llevó a generar distintos espacios en las aulas, donde cada una tomaba el nombre de una red social. 

Por ejemplo, muchos pajaritos de Twitter que estaban pegados en diferentes sitios con frases escritas en una hoja de papel colgando de sus picos, debían ser elegidos por alguna de las expresiones sostenidas y que fueron tomadas de distintos libros y autores. 

Fue así como cada alumno leyó varias frases hasta poder elegir alguna de ellas para compartirla en su propia red social, habiendo realizado para ello la lectura de varios autores durante el transcurso de la selección. 

En su mochila de la vida, donde acumula todo tipo de experiencias, Aaron sostiene aún la invitación para aquellos que quieran pasar por sus manos a la hora de contar con un corte de pelo, algo que sus vecinos más chicos del barrio ya conocen.

Los espera en su red social de Facebook como Aaron Reyes; o en su domicilio de calle 12 de Octubre 1234.