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Con "canciones doradas"

“Yo disfruto mucho el hacer esto”

09|12|19 17:57 hs.

La noche del pasado sábado seguramente para quienes estuvieron en el teatro de la Escuela 1 difícilmente la olviden. Es que la presencia de Adrián Barilari con sus “Canciones doradas” dejó a todos más que conformes. Previo al show tuvo un momento para poder hablar con LA VOZ DEL PUEBLO y definir su presente. 


Para Barilari esta mutación del vocalista de Rata Blanca al solista de la actualidad “se empieza a dar de manera natural cuando edito mi primer disco solista en el 2003. Digo de manera natural porque hasta ese momento yo era ‘el cantante de’… Cuando sale mi primer disco homónimo ‘Barilari’, el empezar a trabajarlo en los medios me da esa identidad. Después surge ‘Canciones doradas’ en el 2007 y eso tuvo más repercusión todavía porque salía del metal y se metía en un ámbito popero-rockero pero en español. Canciones muy conocidas reversionadas pero en español y ese disco fue el que me permitió vender más placas en mi carrera, fijate que pasaron más de doce años. Y ahí empecé a tener un nombre e identidad propia como Adrián Barilari, fue un proceso que se fue dando en la medida que los discos fueron avanzando”. 

Curiosamente mucho del público que ha visto o lo ve en sus shows diferencia esto de sobremanera porque Adrián Barilari siempre fue “el cantante de Rata Blanca”. 

Cosas que se fueron dando naturalmente porque Adrián no pensaba volver a Rata Blanca en el 2000 y junto a Walter Giardino hacer Temple que tuvo una corta vida. “Esto cuando lo vieron los medios dijeron que era la vuelta de Rata Blanca. Ahí volvió toda la película de Rata Blanca del 2000 en adelante en paralelo con mi carrera solista lo que me catapultó y empecé con otros discos”.



Otro formato 
La actualidad de Barilari hoy lo pinta como que en este nuevo formato “yo hago discos por diversión pero Rata Blanca es la banda madre. Tiene todo el camino armado de 30 años a esta parte y lo mío es más hecho en casa, como para salirme de ese gran monstruo que es Rata Blanca. Pero esto es otra cosa es decir vamos a salir, vamos a divertirnos, a tocar canciones de los 70, los 80, vamos a hacer algo que me gusta. Que no son canciones viejas, son canciones de aquella época que siempre suenan como constantemente nuevas”. 

Acá hace un racconto de grupos y solistas, Michael Jackson, Kiss, Bon Jovi, Aerosmith, U2, “esas bandas que marcaron tres décadas. Yo te hablaría hasta de los 60 y nosotros tuvimos la suerte de vivir eso, y eso no vuelve más es maravilloso pero está, más de lo que uno puede pretender”. 

Hace pocos meses sacó un nuevo trabajo pero reconoce que toca más con “Canciones doradas” porque este material es algo nuevo, que la gente tiene que consumir primeramente, que va a pasar un tiempo. 

Adrián reconoce que “esto que hago con ‘Canciones doradas’ es algo que venimos consumiendo hace cuarenta años y la gente lo tiene incorporado. Yo lo veo en la cara del público cuando arranca una canción, que la estoy cantando en español y no la conocen pero sí la melodía y automáticamente la cara es de ‘te acordás’… Eso es lo que pasa con las canciones que son hit; yo siempre digo que para una banda el haber tenido un solo hit es tocar el cielo con las manos”. 

Disfrutar 
En cuanto al manejo de la música y su parte comercial Adrián se muestra en desacuerdo pues “el negocio y el artista van por caminos diferentes, son temas álgidos, el cobro de las regalías”. 

“Yo disfruto mucho el hacer esto, así como disfruto tocar con Rata y hacer escenarios inmensos disfruto mucho tocar en bares. Es lo que uno lleva dentro como tal, la pasión de subirse a un escenario y tener el contacto con la gente. Todo lo que pase después. A veces lo pensás cuando decís ¿y esto es lo que cobré? Por eso yo siempre digo que soy cantante y no músico porque este carga con el peso de llevar su instrumento y el cantante no lleva nada, solamente la voz. Yo siempre le digo a la juventud no sean músicos sean cantantes o managers porque ellos llevan la otra parte. Ellos son los que manejan las partes que los músicos no queremos abordar”. 

En cuanto a cómo hoy conviven el Barilari-Rata Blanca y el Barilari de “Canciones doradas”. Adrián cuenta que con “Rata acaba de cerrar el Luna Park, con seis días culminamos el año; entonces yo tengo el verano para desintoxicarme del metal y el rock por así decirlo y hacer cosas como éstas que me gustan. Presentar mi disco solista, juntarme con músicos que hace mucho que no veo, retomar este tipo de canciones que son de diferente público que el de Rata Blanca. Este es un público de muchas edades al que le puedo cantar cosas distintas, canciones famosas de los 70, los 80, los 90 pero también vas a poder escuchar otras cosas. Que no esperás que yo las cante; también como soy cantante y no músico puedo darme el lujo de cantar lo que quiero no me ato a los instrumentos”. 

Algo que minutos después desplegó en el escenario del Teatro de la Escuela 1. El público… más que feliz de disfrutarlo. 

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 El show
Adrián Barilari pisó por tercera vez un escenario tresarroyense con su brillante actuación del sábado; y todos esperábamos reencontrarnos -tal como ocurrió- con su gran simpatía, ocurrencias y un talento increíble en el manejo de su voz. 

Apoyado en una banda compacta, que lo potencia como cantante, nos llevó en un viaje que incluyó las versiones en castellano de clásicos internacionales como “Bad Love”, de Eric Clapton; “(Everything I Do) I Do It For You”, de Brian Adams; “Bed of roses”, de Bon Jovi; “Are You Gonna Go My Way”, de Lenny Kravitz; “Still Got The Blues”, de Gary Moore; “That’s life”, de Frank Sinatra y “Adict to love”, de Roberto Palmer; y entre otras, “Here I Go Again,” de Whitesnake. 



Al show no le faltaron sorpresas como la de poder ver al gran vocalista del metal argentino interpretando “Nostalgias”, con letra de Enrique Cadícamo y la música de Juan Carlos Cobián. 

Un tango con el que homenajeó a un familiar suyo con quien comenzó a cantar desde niño. “No soy músico, soy cantante. Y tengo la cara bastante dura”, dijo ante el público que lo descubría en otra faceta. 

Para este momento, el vocalista de Rata Blanca, también había presentado en sociedad un vino que un amigo mendocino suyo hizo inspirado en él y que además se encontraba a la venta a la salida del show juntos a discos en CD y vinilos. 

Brindis, clásicos, mucho ida y vuelta con el público al que invitó a olvidarse de los problemas cotidianos sumergiéndose en el show, terminaron con un bis que incluyó un set de canciones de ‘Rata’ con las que los presentes terminaron de despegarse de las sillas y para terminar una noche inolvidable con un interminable aplauso. 

Concluido el show, Barilari, cumplió con una gran amabilidad con la promesa de quedarse a firmar autógrafos y a sacarse fotos con todo el que quisiera.