La falta de un manejo eficiente de las enfermedades foliares repercute en la pérdida de herramientas

El Campo

Informe

“Entre el 60 y 70% del trigo sembrado es susceptible a roya amarilla”

18|12|19 19:57 hs.

“Hoy en día, entre el 60 y 70% de la superficie sembrada de trigo es susceptible a roya amarilla. Eso es porque el productor sigue seleccionando variedades según su potencial de rendimiento, que son justamente las que tienen peor comportamiento frente a roya. Entonces apelan a la aplicación de productos como estrategia principal para el control de los patógenos, ejerciendo una presión de selección importante que a largo plazo puede derivar en la generación de nuevas resistencias”, aseguró Ariel Faberi, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP). 


El especialista disertó en el encuentro organizado por la consultora RAVIT (Red Agropecuaria de Vigilancia Tecnológica) con el apoyo de UPL Argentina en Balcarce para tratar las enfermedades en trigo. El control de las mismas se ha vuelto un tema crítico.

Los productores perciben que las tradicionales soluciones han perdido efectividad pero lo cierto es que las susceptibilidades de los hongos a los distintos fungicidas van cambiando. Es necesario un cambio de escala para afrontar la problemática. 

Esa fue una de las principales conclusiones que se extrajeron de la jornada. Faberi sostuvo que hay muchos aspectos técnicos que aún se pueden resolver a nivel de lote. Pero el escenario es bastante preocupante. 

Las enfermedades foliares son cada vez más agresivas y se cuenta un mayor número de fallas y escapes, datos que evidencian que los controles están empezando a perder su eficiencia. “La temática requiere de la colaboración de todos los actores”, aseguró el especialista. “Los problemas ya no son puntuales y no se pueden encarar de manera aislada. Hay que generar un marco mucho más amplio y regional”, agregó. 

Uno de los primeros ejes de trabajo en la región se concentra en el análisis sanitario de los trigos esta campaña. De ahí el aporte de Faberi con eje en la resistencia de los hongos a los fungicidas. 

Para el investigador, es preocupante la pérdida de sensibilidad que están experimentando algunos triazoles por parte de roya de la hoja. Y la aparición de poblaciones resistentes de mancha amarilla a estrobilurinas, como se evidenció en un reciente trabajo realizado por los fitopatólogos Francisco Sautua y Marcelo Carmona de la FAUBA. 

Durante la reunión, Faberi sostuvo que una de las herramientas principales que el productor debería tener a mano es la elección de la variedad con un perfil sanitario óptimo. 

Además, el especialista puso especial énfasis en un manejo consciente del control químico: no reducir dosis, aplicaciones en el momento adecuado, monitorear los cultivos y utilización correcta de mezclas. 

Entre todas estas prácticas, la incorporación de fungicidas multisitio es otra herramienta de gran valor a la hora de combatir las fuentes de riesgos y peligros que pueden derivar en la generación de resistencias.