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Una lluvia clave para los cultivos gruesos y el ánimo

21|12|19 09:47 hs.

En una semana en la que los productores estaban en llamas por el tema retenciones, la lluvia registrada entre la noche del jueves y durante buena parte de la jornada de ayer se comportó como un baldazo de agua fría para calmar un poco los ánimos. Porque las precipitaciones, que fueron muy irregulares y hubo zonas muy beneficiadas y otras muy poco, llegaron en el momento justo para rescatar a la gruesa. 


A los cultivos de primera que ya estaban sintiendo el estrés hídrico y a los de segunda, en el caso de los ya sembrados porque habían sido implantados en seco, mientras que con este golpe de agua muchos productores podrán sembrar sobre los rastrojos de cebada. 

“Fue muy dispar la lluvia. Hay zonas cerca de Tres Arroyos donde llovió unos 40 milímetros y zonas donde lloví 7 milímetros. Entonces depende de cuánta agua te cayó, el humor que tenés. Pero es cierto que la lluvia, sea el milimetraje que sea, fue más que bienvenida porque era necesaria”, explicó el ingeniero Fidel Cortese. 

“Teníamos el perfil muy seco y esto permitirá realizar algunas siembras de segunda más, ya sea de soja y maíz. Y ni que hablar de lo necesitados que estaban los lotes de segunda ya sembrados, porque se habían hecho en seco”, agregó. 

En lo que respecta a los cultivos de primera, el presidente de la región Sur del Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la provincia de Buenos Aires indicó: “Se implantaron muy bien, pero ya estaban empezando a sufrir estrés, así la lluvia llegó bárbaro”. 



“El agua viene muy bien para implantar la soja y el maíz de segunda. Si bien en algunas zonas es poco lo que llovió, y en esos casos los productores no se van a arriesgar a sembrar todo lo que tenían previsto, si harán algunos lotes. Porque en muchos casos los perfiles estaban tan secos que se había cosechado la cebada y no se había podido sembrar nada”, comentó el ingeniero Gonzalo Rodera, asesor agronómico de la Cooperativa Agraria de Tres Arroyos. 

En cuanto al beneficio para los cultivos de primera, Rodera cuenta que “los girasoles son los que están más adelantados, es más, lo que fueron sembrados en octubre ya tienen el botón floral, y el agua les viene bárbaro porque es cuando empiezan a definir el rendimiento”. 

Y agregó: “En realidad viene bien para los tres cultivos, pero la soja es la que estaba más atrasa y con menos demanda”. 

El ingeniero de Agraria aporta otro beneficio que trae aparejado el agua caída: “Es muy beneficiosa para los controles de malezas, porque cuando hay estrés hídrico el producto no trabajar bien en la planta, y estas precipitaciones van a ayudar a emparejar todo”. 

Otro que destacó el efecto de la lluvia caída fue Matías De Velazco, el presidente de Carbap que tiene campo en la zona de De La Garma. “Esta agua viene muy bien para levantar el ánimo después de una semana complicada. Aunque sea por unos días no nos vamos a tener que preocupar por el clima”, dijo.