Sociales

Conductora de “Somos Noticias”,

Adriana Kees: “Es un oficio que te sigue permanentemente”

22|12|19 09:31 hs.

Los integrantes de “Somos Noticias” tuvieron una gran alegría hace pocos días. El miércoles 4 de diciembre, el programa recibió el premio de la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC) en “periodístico informativo (noticiero)” categoría 4, que corresponde a distritos con más de 60.000 habitantes. Como representante, concurrió Marisa Fernández a la ceremonia que se realizó en Tango Porteño, en la ciudad de Buenos Aires.


La locutora y periodista Adriana Kees, quien conduce “Somos Noticias”, dijo en una entrevista con La Voz del Pueblo que el premio “es una motivación”. Recordó que “primero recibimos la información de que estábamos nominados en una terna junto a otros programas del mismo formato y finalmente, resultamos ganadores”. Con sus compañeros de trabajo comparte muchas horas. “Es como una familia paralela. Aflora lo positivo y lo negativo, de eso se trata”, señaló. 

Junto a ella se desempeñan Lucas Pellicciotta y Marisa Fernández, en controles y cámaras; Franco Bonini, quien es camarógrafo y viaja todos los días desde Gonzales Chaves; y Carina Limori, en el área de administración. Como jefe regional de programación se encuentra Javier Carnero, cuya sede laboral está ubicada en Bahía Blanca. Destacó que “no puede cubrirse un rol sin la presencia del otro. El premio es para todo el equipo”. 

Es un formato televisivo que se emite en Claromecó, Coronel Dorrego, Gonzales Chaves y Benito Juárez, como parte de una regionalización del espacio. El canal lleva el nombre de cada lugar y por ende, en nuestra ciudad es “Somos Tres Arroyos”.



Como un juego 
Adriana Kees proviene de la zona de Esteban Agustín Gascón, partido de Adolfo Alsina, en el límite con la provincia de La Pampa. Cuando era chica “jugaba a hacer televisión. Me crié en el campo, no contábamos con servicio eléctrico. El televisor se veía por batería y la señal se recibía por aire, a través de una antena”. 

Por entonces, “no había en el ambiente nada que tenga que ver con estimular a un chico con la tecnología o con la televisión, que apenas se podía ver. Cuando la batería te lo permitía, me volvía loca por ver el informativo de Canal 9 de Bahía Blanca”. 

En su infancia y adolescencia, “decir que querías ser periodista o trabajar en televisión era como una cosa extraña. Más en los pueblos pequeños del interior. Parecía algo lejano”. 

Los recuerdos dieron lugar a una reflexión. “La rutina y las obligaciones a veces te hacen perder el foco, pero cuando pienso en eso digo ¡qué lindo que lo pueda estar haciendo!. No somos muchas las personas que podemos sostener a nuestra familia mediante lo que nos gusta, no hay que olvidarse de eso y ser agradecido”, expresó. 

Estudiante y profesora 
Se formó como locutora en el Instituto Superior Juan XXIII de Bahía Blanca, donde se dictaba la carrera del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER). Realizó la orientación en información periodística y se recibió en 1995. Describió esta etapa como “una linda experiencia”. 

Años después, en el Instituto Superior 167 de Tres Arroyos, tuvo la oportunidad de ser docente del ISER. Comentó que “hicimos gestiones en el Ministerio de Educación, con la directora del Instituto, para traer la carrera y se mantuvo durante muchos años. En lo personal, fue una enseñanza muy importante estar del otro lado”. 

Mostró satisfacción por haber sido profesora de “muchos que son colegas ahora, están trabajando; espero haber podido dejar algo positivo en ellos. Los quiero mucho, con la mayoría somos amigos, compartimos ratos de coberturas”. 

Consideró que, de esta manera, se logró “profesionalizar más el trabajo, darle otro aire a las radios también”. 

En 1997 
Comenzó a trabajar en la televisión de Tres Arroyos en 1997, cuando la programación local formaba parte de Multicanal. Este primer período se extendió aproximadamente tres años. Regresó en 2009 y permanece hasta la actualidad, en un nuevo marco empresario por la fusión de Cablevisión, Personal y Telecom. 

Es consciente de que “el desarrollo de la televisión en el interior no es nada fácil, entre otras razones por los costos. Tratamos de cubrir todo lo que pasa en la ciudad. Es un proceso de producción hasta llegar a tener el material terminado. Hacer televisión a veces parece una utopía, pero se puede concretar y nos alegra mucho que así sea”. 

Historias 
Para Adriana Kees, la confianza que le muestran los televidentes “es un valor enorme. Te genera orgullo, es fruto del trabajo”. 

Los días laborales empiezan “a la mañana, muy temprano, tratando de armar una agenda de las noticias. Algunas notas están pautadas y otras no. Empezamos a editar. Lo hacemos en equipo. Trabajamos comunicados con el operador Lucas Pellicciotta y con dos cámaras, Franco que viaja todos los días desde Chaves, ahora está de vacaciones, y con Marisa Fernández, que recorremos la ciudad. Hay que producir material para una hora, sesenta minutos en vivo”. 

La obtención de contenidos y la manera de presentarlos, plantea el desafío de “ser creativos. Es una linda exigencia. No hay un productor, hacemos todo. Producir la nota, realizarla y salir al aire”. 

Se siente bien por “poder hacer lo que me gusta, sostener a mi familia con el trabajo –reiteró-, contar historias. No sé si se ha logrado, pero tratamos de hacer justicia con algo que uno cuenta, ayudar a alguien solamente por haberlo contado. Es lo que intentamos”. 

Dejó en claro que “es bueno continuar luchando por el rol nuestro de periodista, que podamos seguir preguntando con total libertad. Sin barreras que se impongan o autoimpongan. No es poca cosa”. 



“Es imposible cortar…” 
Con el premio sobre la mesa del estudio, expresó que “es importante que todos los años la Asociación Argentina de Televisión por Cable lo otorgue. Y cada medio, con su rol, es importante. Todo el equipo sabe la dedicación que requiera llevar adelante este formato”. 

En el cierre de la entrevista, manifestó el agradecimiento “a mis viejos, que me permitieron seguir adelante con algo que creo no tenían muy claro que era, para que yo pudiera estudiar, lo que con mucho esfuerzo logré. Era un momento difícil. Y para mis chicos también, que son tres: Gadiel, Brunela y Galo. Tienen ausencias, cuando crezcan entenderán de este trabajo que es raro. Lo llevás encima todo el tiempo”. 

La vocación allí está, dando vueltas. “Uno sigue produciendo más allá del horario, es imposible cortar con eso, es un oficio que te sigue permanenente”, concluyó.