La Ciudad

Ayer

Frigorífico Anselmo: crece la deuda con el personal y hay fuerte malestar

18|01|20 08:49 hs.

Deudas que crecen día a día con los empleados y corte en el suministro del gas son dos de las cuestiones que marcan la crisis que por estos tiempos atraviesa el Frigorífico Anselmo, cuyo futuro inmediato está enmarcado por una total incertidumbre. 


Mientras la crítica situación se profundiza cada vez más, desde el Sindicato de la Carne descartaron que se produzca un inminente cambio de manos de la firma, al tiempo que confirmaron que la totalidad del personal lleva adelante una retención de tareas. 

Ayer, en el ingreso al frigorífico, se percibió con claridad lo que desde hace meses viven los 150 operarios de la firma. Apostados en el estacionamiento de la empresa, los empleados expusieron su malestar por la falta de pago de los sueldos y apuntaron directamente a la conducción que encabeza Nicolás Ambrosius, a quien lo marcaron como el principal responsable de toda la situación dada alrededor del emblemático centro matarife. 

"El 30 de diciembre me dieron tres mil pesos y después no cobré más nada", dijo Eugenia Carrera, totalmente angustiada por la realidad que le toca atravesar y que, en mayor o menor medida, es igual a la del resto de sus compañeros.


Eugenia Carrera, Néstor García y Guillermo Gutiérrez


Néstor García, secretario general del Sindicato de la Carne, acompañó ayer a los trabajadores y confirmó que desde hace una semana el personal del Frigorífico se encuentra bajo retención de tareas. "Tiene que ver con la situación que la empresa viene afrontando desde hace tiempo. Si bien los trabajadores siempre pusieron el lomo, cuando dejaron de cobrar también decidieron dejar de trabajar", expresó. 

Ante eso, el dirigente gremial dijo: "Se viene, se ficha y se hace retención de tareas por un par de horas. El acatamiento es del cien por ciento. Será hasta que venga alguien que reactive todo esto o nos dé un trabajo que se pague". 

El representante sindical sostuvo que circulan trascendidos versiones de todo tipo en cuanto a un eventual cambio de manos de la firma. “Hay muchas versiones, gente de Cabaña Las Lilas recorrió la planta. Se dice que están a punto de firmar un contrato, pero lo que nosotros queremos es que venga alguien que traiga materia prima, trabaje y además mantenga a todo el personal", indicó. 

Y agregó: "No vamos a permitir que se nos toque a ningún trabajador, así que, venga quien venga, tiene que saber que el sindicato no va a dejar que se toque a nadie. Hubo gente mediática interesada también pero no se pudo avanzar”. 

Por otro lado, García confirmó que, por una millonaria deuda con la prestadora, la firma sufrió el corte del servicio de gas.

Un responsable 
Con un evidente malestar por la situación que les toca atravesar, empleados del Frigorífico Anselmo apuntaron directamente a la conducción. “Hay un solo culpable: es Nicolás Ambrosius. Esto es un factor administrativo y ellos te envuelven en palabras. Pagamos los empleados esta situación. Estamos cansados de este verso", expresó Guillermo Gutiérrez. 

En tanto, con un elocuente y lógico enojo, Gustavo Moller, dijo: “El problema no es que no queremos trabajar, sino que no hay vacas para faenar. Vamos a apoyar a quien quiera venir con una propuesta seria. Esto con palabras no anda. Esto anda solo con animales para faenar”. 

Emiliano Arana, por su parte, agregó: “No ha venido una administración seria. No vamos a permitir que vuelvan los pampeanos (gerenciadores hasta agosto pasado) porque no queremos que se abra pero con cincuenta menos. Todos la vamos a pelear porque necesitamos trabajar”. 

Tanto los que expusieron su punto de vista ante la prensa como aquellos no lo hicieron sienten en carne propia la compleja situación económica. Y a partir de esa coyuntura, buscan sobrevivir a través de trabajos de escaso tiempo (changas) o bien se apoyan en el empleo de sus parejas. Eugenia Carrera, por ejemplo, es madre de dos hijos y tuvo que irse a vivir con sus padres. “El último pago que recibimos fue de 3000 pesos en diciembre. Hay gente a la que le deben más de 100 mil pesos”, sostuvo.   


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Silencio de Ambrosius 

Mientras los operarios aguardaban una respuesta de parte de la conducción encabezada por Nicolás Ambrosius, el empresario, al mismo tiempo que los trabajadores exponían su malestar, permanecía en las oficinas del Frigorífico. Y cuando desde la prensa local se solicitó su presencia para conocer su postura con respecto a la situación y los pasos a seguir, se negó a dar declaraciones. “Cuando haya algo para decir, lo diremos en conferencia de prensa”, fue lo que expresó una de las dos voceras que se dirigió ante los periodistas que requirieron la palabra de Ambrosius.