Claro, Reta y Orense

Claromecó

Unidos para lograrlo

27|01|20 10:14 hs.

esde 2018 el Club Recreativo Claromecó buscó tener su piso flotante para que los chicos del básquet pudieran realizar la disciplina con las condiciones de infraestructura correspondientes. Desde la subcomisión se impulsó una misión para juntar los fondos que se llamó “Campaña del metro cuadrado de piso flotante” para hacer realidad el sueño de muchos. Luego de haberlo logrado, fue necesario pintar el mismo con un material especial y ya es inminente la inauguración. Un trabajo solidario de y para Claromecó. 


David Mariucci, uno de los grandes pilares de este logro, rememora cómo empezó este deporte en Claromecó. “Hace seis años Matías Sánchez y Gonzalo Barrios tenían un grupo de alrededor de cuarenta chicos de diferente edades. Colocaron cuatro aritos en la pared y empezaron con la actividad”; el puntapié para crecer con perspectiva fue un viaje a Tandil en el que jugaron los más chicos y donde se dieron cuenta que podían comenzar a pensar en algo más grande. Cuando David se incorpora al año siguiente, el objetivo fue instalarse en la Asociación Tresarroyense Básquet y con ese fin comenzaron con la compra de tableros profesionales, soportes y jirafas “caseras” como les llama él, indicando que no había dinero para comprarlas, por lo que en conjunto con los padres se fueron armando; un trabajo de contribución que también recibió la ayuda monetaria de la Municipalidad y entidades que sirvieron mucho, “no teníamos pelotas, no había nada” sostiene. Al mismo tiempo remarca la importancia del acompañamiento de madres y padres, no solo en la puesta en marcha del lugar sino “acompañando a los hijos, se llevaban los uniformes para lavar, son muy cumplidores con cada evento en el que hacemos rifas porque saben que si no, no podíamos subsistir”.


Fotos: Carolina Mulder


El momento de incorporarse a la ATB (Asociación Tresarroyense de Básquet) fue un quiebre y una apertura de perspectiva, porque “nos dijeron que era muy bueno pensar en un piso flotante para las categorías más grandes”. Y ahí comenzó el sueño de muchos y sin pausa juntaron las placas necesarias a partir de rifas, bingos y subsidios, con “mucha generosidad por parte de la gente del aserradero, que nos dejó a un precio accesible el material”. Colocaron tornillos, pusieron las maderas y colaboraron, en conjunto, con todo lo que se pudo porque pagar una empresa especializada acarreaba otra cantidad de dinero que “era imposible”. David subraya que no hubo un solo nene, ni un solo familiar que no se acercara a ayudar, a brindar apoyo y asistir, “Mariano Gómez y Agustín Gómez Ferrari en especial, que sin ellos no se hubiese logrado. Agustín tiene la habilidad de saber cómo armarlo y por eso lo llevamos adelante”. 

Y el piso flotante llegó para el club a raíz de la solidaridad y el amor por el deporte. Pero el trabajo no finalizaba allí, ya que necesitaba ser pintado con un producto especial a fin de que sea resistente tanto para este deporte como para el patín, una de las actividades incorporadas que ayudó en este proyecto, donde “Laura Trujillo hizo una movida muy importante, ha colaborado económicamente con este proyecto, ella y las chicas”. La pintura elegida fue la misma que tiene el Club Once Unidos de Mar del Plata, donde el básquet jugó la Liga Nacional y se practica patín profesionalmente. 

Solo hacen falta tres manos de pintura en de parte del aplicador Daniel Ecatone para que pueda volver a disfrutarse el deporte en el Club Recreativo Claromecó, “una persona capacitada para hacerlo con este tipo de pintura que tiene resistencia y durabilidad, con dos componentes propios”. Un básquet solidario, un espacio que fue concretado gracias a cada padre, a cada alumno, a cada vecino y a cada profesor. Incluso también desde otros equipos de Tres Arroyos, “la comunidad del básquet es muy solidaria, generosa; hicimos la campaña y no hay persona de otro equipo que no haya donado”. Un espacio que quedará para la localidad para siempre, pero lo más importante es que fue un trabajo realizado en comunidad, todos aportando su grano de arena para que esto fuese posible, el proceso fue valioso y haberlo alcanzado mucho más. Emocionado, David subraya que “es muy lindo y gratificante que uno con tanto esfuerzo logre estas cosas, de la gente y el acompañamiento y sobre todo que va quedar algo para Claromecó”.

El básquet para los chicos
El integrante del cuerpo de guardavidas sostiene que este espacio es un lugar donde vienen a hacer una actividad física, pero sobre todo y más importante, un lugar de contención donde incorporan valores, principios y disciplina; “secundariamente las divisiones menores aprenden a jugar a básquet”. Subraya la importancia de un club de este tipo y “sobre todo el básquet” donde existe en gran medida el compañerismo y la amistad. “Se han hecho aliados de chicos de otros clubes, les ha dado eso. Han viajado incluso a Mar del Plata, es una experiencia única” en la que aprovecha también para agradecer a la Asociación de Básquet de Tres Arroyos, que siempre los han ayudado a concretar los encuentros. “Con Orense somos de los que más nos cuesta participar en los viajes por los traslados y nos han ayudado mucho con eso”. 


Fotos: Carolina Mulder


Tomando su propia experiencia, dice que los profesores actuales de otros clubes fueron sus contrincantes y sin embargo son sus amigos y ha aprendido mucho de ellos enriqueciéndose para trasladarlo a sus alumnos de hoy en día; “siempre fui el que tenía menos experiencia y siempre me han respaldado”, afirma. 

Consultado sobre el objetivo del profesor en cuanto al juego, define que será mantenerse en la liga tresarroyense; “Dios quiera que algún chico de Claromecó pueda jugar en la elite o profesionalmente, pero lo más importante es que pasen un buen momento, puedan ver otras cosas y les permita salir a otras localidades”. 

Ampliación 
Con visión a un cercano futuro, tirarán una de las paredes de la cancha para ampliar aproximadamente 40 metros cuadrados donde se colocarán sillas para los partidos y unirán el fogón y el kiosco para poder trabajarlos en cualquier actividad, logrando un mayor acceso. “Que esto no quede acá, que mejore. Hoy estoy yo pero mañana va a haber otro y bienvenido sea, tiene que seguir para adelante”. 


Fotos: Carolina Mulder


El básquet fue ganado su espacio en la zona, David menciona que un día recibió un mensaje de Nicolás Cirone que tenía ganas de dar clases en el club, desinteresadamente. Y él este año tendrá un espacio mayor. 

Esta ampliación, al igual que el piso junto a la pintura, darán bienvenida al básquet de todo el país, ya que a medida que el tiempo pasa se está conociendo que la localidad lo tiene y ahora, con la infraestructura correspondiente. “Máximo Fjellerup entrenó el año pasado acá para ir al Mundial, estuvo tirando en el piso de cerámico”, explica orgulloso. En enero el club tuvo muchos interesados de chicos de nivel local y federal para acercarse a entrenar, pero el mismo estuvo cerrado por este proyecto que está concretándose a pasos agigantados. 

Por último, hace mención y agradece tanto al Ente Descentralizado, a las empresas que aportaron, a la comisión de básquet del Club Recreativo Claromecó, como también a la directiva.