Gentileza Sebastián Ureta

Policiales

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Pensaron que habían apagado el fuego y se les quemó la casa

02|02|20 08:38 hs.

Los Rodríguez compartieron una noche de asado en familia que terminó de la peor manera. Aparentemente una brasa mal apagada generó una chispa que tomó contacto con alguna madera guardada cerca de la parrilla y eso originó un incendio que se llevó el garage, el fogón, un auto, una moto, la instalación eléctrica de la casa y varios elementos del interior, como muebles y componentes de uso persona. 


El dramático episodio tuvo lugar en una casa ubicada en la calle Azcuénaga 1085, frente a la cancha de Boca, cuando Luciano Rodríguez, su esposa e hija, como así también su padre Néstor, su mamá María Silvina, ya habían llegado llegado a Orense, donde se preparaban a vivir una jornada de playa, pero el llamado de un vecino alertando sobre la situación, los hizo volver a Tres Arroyos y acompañar en su labor a los bomberos. 

En diálogo con LA VOZ DEL PUEBLO, María Silvina, mamá de Luciano, accedió a relatar los pormenores de la difícil situación vivida ayer por la mañana en la casa de su hijo, “nosotros comimos acá. El asado lo hizo mi hijo y después nos íbamos a Orense, porque hoy (por ayer) el día iba a estar bueno. Se apagó todo normal, pero a las 2 de la mañana, un vecino lo llamó a mi marido para decirle que se había prendido fuego la casa, que se había originado en el fogón”, comentó. 

“Mi marido y mi hijo vinieron enseguida para acá, estábamos todo, mi marido, mi hijo y mi nuera, después que pasó todo, mi yerno y mi hijo nos fueron a buscar de vuelta”, añadió.

Dentro de la casa 
Si bien el siniestro afectó principalmente el garage de la propiedad, donde había guardados un auto y una moto, también provocó daños en el interior de la vivienda adquirida hace 12 años por los padres de Luciano, quien con el paso del tiempo le había hecho modificaciones. 

“El resto de la casa tiene los cables derretidos, y está todo impregnado de humo en las paredes”, comentó María Silvina, antes de agradecer a las personas que tomaron intervención en el episodio, “gracias a los vecinos que estuvieron presentes y nos avisaron y los bomberos que enseguida intervinieron”. 

En el cierre, mientras se aprestaba a continuar con el orden y la limpieza la zona afectada, María Silvina recordó el momento previo a la salida, cuando asegura que su hijo se encargó que el fuego quede apagado, “mi hijo le echó agua a las brasas, pero hacía mucho calor y nos sabemos si voló alguna ceniza y, como había leña adelante, agarró todo lo demás”, estimó.