Policiales

Viajaban a Monte Hermoso desde Rafael Castillo

Dos turistas sufrieron fracturas en un espectacular vuelco

05|02|20 08:57 hs.

Dos personas sufrieron distintas fracturas durante un vuelco ocurrido ayer al mediodía en la ruta 3 y anoche Se trata de dos vecinos oriundos de la localidad bonaerense de Rafael Castillo que se dirigían a Monte Hermoso y, tras morder la banquina, perdieron el control del auto en el que viajaban y terminaron protagonizando un vuelco de características espectaculares. 


Según informaron fuentes oficiales, se trata de Juan González, de 55 años, y Margarita Aguilera, de 50, quienes viajaban por el citado camino nacional en un vehículo marca Chevrolet Aveo, color bordo, dominio NCO-271, que, aparentemente tras morder la banquina izquierda, hizo que su conductor pierda el control del vehículo y termine protagonizando un vuelco de cinco tumbos. A raíz del episodio, ocasionales automovilistas que fueron testigos del episodio, llamaron a las autoridades para socorrer a los ocupantes del vehículo accidentado. 



De esta manera, el personal del Destacamento de Seguridad Vial, a cargo del subcomisario Juan Manuel Gallego Oregui, junto a sus pares del Comando de Prevención Rural y Caballería, rescataron a la pareja del interior del habitáculo y los ubicaron en una ambulancia del Hospital Pirovano, que inmediatamente los llevó a una sala de urgencia para recibir atención médica.

Fuera de peligro 
De esta manera, pudo saberse que González había sufrido una fractura de tobillo y en el cuarto y quinto metatarsiano, lesiones a raíz de las cuales, al igual que la mujer, permanecían internados anoche en carácter “estable”. 



En tanto, Aguilera, sufrió fracturas en ambas muñecas, conmoción cerebral y recibió una sutura en cráneo y muñecas, heridas a raíz de la cuales, los propios médicos que las atendieron en el centro local de salud, aseguraron que “están mejor de lo que parecían inicialmente”. 



El accidente ocurrió a las 12.30 en el kilómetro 485,200 de la ruta nacional N°3, a poco más de cinco kilómetros de la planta urbana de Tres Arroyos, hacia donde posteriormente se dirigieron los miembros que reforzaron la labor inicial de Vial, precisamente con el ordenamiento y la moderación de velocidad del flúido tránsito que habían en la ruta en ese momento del día. 

A raíz de este episodio se iniciaron actuaciones judiciales de índole penal por “lesiones graves culposas” en la Fiscalía en turno de nuestra ciudad.