Policiales

Natalia Ramos

Una Cámara que le da voz al abuso sexual

09|02|20 14:20 hs.

Por Valentina Pereyra 


“La cámara Gesell es lo más importante de la causa”, afirmó la doctora Natalia Ramos a cargo de la Fiscalía Especializada en Violencia de Género y Abuso Sexual de Tres Arroyos. “En las causas de abuso sexual la prueba más importante se constituye a través del relato del menor o la menor”, agregó. Luego, la acreditación del delito denunciado por la víctima en la cámara Gesell está a cargo del equipo de investigación que encabeza la fiscal en conjunto con las letradas Natalia Dello Russo y Romina Guzmán. 

El año pasado la Fiscalía realizó 28 audiencias por cámara Gesell a víctimas de abuso sexual y se llevarán a juicio las 39 causas denunciadas por este delito, 12 de ellas durante el mes de marzo. Las audiencias por cámara Gesell ya tienen fecha asignada este año y a partir de su realización la Fiscalía podrá imputar, pedir la detención o llevar a juicio a los denunciados.

El relato 
En la entrevista con LA VOZ DEL PUEBLO, la doctora Ramos estableció los fundamentos por los que es primordial la realización de la cámara Gesell: “No va a haber testigo de lo que dice la víctima, pero sí se puede construir la situación de acuerdo a su relato ya que cuando pasa mucho tiempo éste se constituye en lo importante porque no siempre hay prueba física”. 

La fiscal hizo hincapié en la importancia de realizar la denuncia, sobre todo en las causas de abuso sexual porque “si no se hace lo más probable es que los abusadores vuelvan a cometer el hecho, si no pasa nada esta conducta puede continuar por generaciones”. 

La doctora Natalia Ramos habló sobre el proceso que se lleva a cabo ante una denuncia por abuso sexual en el que se tiene en cuenta la edad de la víctima -si es adulta o menor- y la inexistencia -en la mayoría de las causas- de testigos presenciales, filmaciones o pruebas. Las pericias psicológicas o la cámara Gesell se realizan un mes y medio o dos después de hecha la denuncia con el fin de no revictimizar a los menores y terminar con todas las entrevistas lo más pronto posible. 



Las audiencias
Las audiencias por cámara Gesell se realizan en dos oficinas: en una de ellas está la víctima a solas con la psicóloga y a través de una filmadora instalada en el lugar se trasmite y graba el relato, mientras que en otra -alejada de ésta- se encuentran el imputado, el juez de Garantías, el defensor, el fiscal, el asesor de incapaces, el secretario del Juzgado quienes ven y escuchan la declaración -que es un adelanto de prueba- a través de un televisor. 

La fiscal se refirió a una audiencia de cámara Gesell que presenció en la que la víctima en su relato no percibía como algo malo lo que su abusador le hacía y explicó que es un hecho que se reitera en otros menores. “Creía que su abuelo le hacía lo mismo a todas sus nietas y no entendían por qué su papá no tenía la misma conducta si también la quería. Se daba cuenta que algo no estaba bien, pero no entendía qué, dado que el adulto responsable de quererla, cuidarla, acompañarla y tan amoroso, no ‘podía’ estar haciéndole daño. Hay que saber que los abusadores no se presentan como lobos, en general son Caperucita roja”. 

En Tres Arroyos hay instituciones especializadas en las temáticas de violencia de género y abuso sexual que contienen a las víctimas, pero es la familia quien debe sostener la situación -expresa Ramos- “porque el abuso no se olvida, se lleva de por vida esa cicatriz, por eso es importante el acompañamiento y que la familia no descrea del relato de los niños y niñas”. 

A modo de ejemplo Ramos comentó que “hay un caso por abuso sexual con acceso carnal que está llegando a debate en el que la víctima no quiere saber nada. Tenemos que evaluar esos casos porque muchas veces los imputados mandan a las víctima a arrepentirse o se presentan juntos, son casos excepcionales, pero se dan”. 

Finalmente, Ramos planteó como objetivo personal que la Fiscalía “así como se creó, se ‘descree’, por no ser necesaria en diez años y que pierda cantidad de causas para que vaya teniendo lugar para otros delitos.

“Hoy se logró que tras la primera denuncia del conflicto se dé una respuesta coherente con el problema que se está teniendo”. 

Las detenciones 
Los denunciados van presos por hechos como abusos sexuales gravísimos, tentativa de homicidios, reiteradas desobediencias o denuncias y, en los casos de fragancia, si el imputado tiene antecedentes o cometió un hecho grave. Las detenciones en etapa de investigación se dan por dos motivos: peligro de fuga o entorpecimiento probatorio.

En el curso de este año se resolverán los 103 pedidos de elevación a juicio que comenzarán en marzo con el tratamiento 12 causas. Para la doctora Ramos todos los hechos de abuso sexual o violencia de género “tienen que tener consecuencias”.    

                ----------------------------------

Una herida reabierta

En marzo se llevará a juicio público un caso de abuso sexual cuya denuncia data de la época en que la jueza Mirta Guarino estaba a cargo del Juzgado de Menores (desde su creación en 1998 hasta 2005) de nuestra ciudad. Se trata de una causa en la que una mamá y su pequeña hija denunciaron a un tío por abuso sexual. El hecho ocurrió en una localidad de nuestro distrito, pero no tuvo consecuencias para el abusador porque la madre, ante la presión familiar, solicitó archivar la causa y así fue. 

Este año, la víctima cumplió 18 años y se presentó en la Fiscalía para averiguar el destino de su causa. Una vez que le informaron lo ocurrido solicitó reabrirla y es uno de los hechos que se debatirán en marzo. 

“Todos los delitos prescriben, pero por la Ley Piazza -N°26.705- de 2011 que reforma al artículo 63 del Código Penal Federal Argentino sobre los plazos de prescripción del abuso sexual infantil se establece que dichos plazos deben empezar a computarse desde la mayoría de edad del denunciante. En 2015, dicha ley fue modificada ya que se amplió el tiempo de prescripción para que comience a computarse desde el momento de la denuncia. 

También hay fallos de la Corte que dicen que a partir del año ‘94 -con la incorporación en la Constitución Nacional de la Declaración de los Derechos del Niño- los de abuso sexual deben ser delitos investigados para darle una respuesta a los menores, si bien prescriben son tiempos más laxos”, explicó Ramos. 

Asimismo en los casos en los que hay muchas víctimas, la condena seguramente no se dé por las mayores, pero sus relatos se constituyen en indicios, que junto a las pruebas, también acreditan delitos. 

“Hay hechos tan horrorosos que no se pueden creer, otras veces no se quieren creer porque rompen los vínculos que existen en esas familias, es una situación en la que hay que volver a acomodarse”, destacó Ramos. 

Existen hechos de abuso sexual que ocurrieron hace muchos años y son denunciados por gente adulta que al momento eran menores. Si el hecho no se denunció oportunamente o se naturalizó la situación seguramente los abusadores reiteraron los hechos a lo largo de sus vidas a distintas generaciones. 

Ante esta circunstancia la fiscal planteó un objetivo que se propone cumplir la Fiscalía a su cargo durante este año, se trata de recorrer las localidades acompañada por su equipo de trabajo y las instituciones que abordan la temática para educar sobre la cuestión e insistir sobre la importancia de denunciar y de desnaturalizar los abusos. 

“Los casos que investigamos en el 90% son intrafamiliares o de gente conocida y las víctimas cargan con esto toda su vida”, explicó Ramos. 

Aquella niña abusada, muchos años después quiere saber la verdad, necesita que su abusador pague por lo que hizo, que sus actos tengan consecuencias legales. Ahora ella tiene voz, puede pedir y decir lo que su infancia e inocencia callaron, en marzo la Justicia le dará alguna explicación.