Claro, Reta y Orense

Claromecó

El clima, adversario de los campings

10|02|20 10:22 hs.

Los campings siguen siendo una opción de alojamiento en la costa bonaerense. Si bien las casas y departamentos de alquiler ganaron lugar, la oferta de espacios para colocar la carpa, la casilla o el trailer es numerosa. Muchos aún los eligen por motivos económicos y porque ofrecen una vivencia distinta acercándolos a la naturaleza y también conectándolos con los vecinos generando relaciones. 


Hay para todos los gustos, en la playa, en la montaña y Claromecó no es la excepción; los encargados de los tres establecimientos más grandes y conocidos de la localidad brindaron su opinión frente a la temporada 2020 y las coincidencias fueron amplias, mostrando un turismo golondrina de fin de semana y una fuerte preocupación en relación al clima que no acompañó y que es el principal aliado o adversario para que funcione un camping. Asimismo, la situación económica que están atravesando todos los argentinos puede haber sido otra opción por la que no fueron tan elegidos. La nueva modalidad de las familias y grupos de amigos es alquilar inmuebles entre varios para luego dividir esos gastos siendo menor el costo. Por varios y más aspectos como esos, es que los dueños admiten que es un rubro en baja. 

Al igual que los hoteleros y diferentes comerciantes refuerzan la idea y necesidad de brindar más servicios, espectáculos y eventos que inviten a los turistas a visitarnos; que esa visita se extienda en cuanto a días y luego se replique en los años venideros.

Perspectivas 
Mario Daruich, del Autocamping Dunamar, bridó su opinión frente a la temporada que está transcurriendo y a diferencia de otros se mostró “positivo”, aunque es variable “cuando hace calor y buen tiempo el camping se llena de gente. El costo de la movilización es alto entonces no vienen todos los fines de semana”. A pesar de estar contento con lo que fue enero y cómo está transcurriendo febrero, asegura que le “da bronca porque haces un trabajo en invierno, dejando todo lindo y trabajando para que la gente disfrute y no sale”. 


Mario Daruich (Fotos: Caro Mulder)


Si bien explica que no tiene un balance oficial, el mes pasado fue similar a la temporada 2019 y se llevaron una sorpresa porque “la cosa venia fea”; la mayor afluencia de gente se da desde Olavarría, Azul, Tandil, Juárez y Chaves y siempre son familias, “los grupos de adolescentes no se encuentran acá, no es el tipo de camping ni de turismo en Claromecó”.

A pesar de la inflación que sufrió el país, el camping ubicado en calle La Pampa y Roca sufrió “solo” un treinta por ciento de incremento, “evidentemente la plata no te sirve, si hubiera venido una cantidad de gente superior podría ser pero estamos hablando de que tuvimos la misma cantidad. Si aumentas sesenta por ciento te quedas vos solo en el camping”. 

Luz y Fuerza 
El camping de Luz y Fuerza, ubicado cercano al Faro en calle 50 y 26 es uno de los más antiguos en Claromecó; cercano al mar pero alejado del centro, asegura el personal administrativo que la temporada se presentó “floja”.


Adela Sabatini (Fotos: Caro Mulder)


Adela Sabbatini que hace tres años trabaja allí informó que ha sentido una baja año a año y este en particular, “poca gente, tranquilo”. La modalidad de vacaciones fue de dos, tres días en la que se presentó una variedad de veraneantes mendocinos, cordobeses y sureños. Por la parte tresarroyense, aseguró que “están llegando en este mes, pero en enero pocos”. 

En comparación explica que esta fue la temporada “más baja” porque “no hay un peso”. Esperaban mayor participación para este fin de semana de la Corvina Negra como sí lo tuvieron para el evento del Enduro, pero sostiene que “muchos decidieron acampar en la playa y hasta han ahorrado en la comida y se han traído todo”. Con una temporada inusual donde tampoco el tiempo ayudó a pesar de contar con tarifas acomodadas y que casi no sufrieron incrementos, “las parcelas pasaron de doscientos pesos a doscientos cincuenta”, a la vez que se le ofrece un camping grande con importante arboleda, parrillas y hasta paseos para realizar. 

Finalizando, sostiene que la sociedad está un tanto “disminuida en su expectativa, y sobre todo expectante de ver qué va a pasar con el cambio de gobierno y desea guardarse”. 

Del ACA 
Otra de las opciones para acampar está en la intersección de calle 46 y 43 con el ACA Camping. Su responsable, Miguel Angel Molió explica que vienen también en baja, “el mejor y último año que tuvimos fue en el 2008” en el que contaron con un sesenta por ciento de ocupación en parcelas y hoy veinte, “si bien la vas ajustando, cada vez es peor”. 


Miguel Molio (Fotos: Caro Mulder)


Desde el camping aseguran que achicaron los gastos de empleados y comenzaron a reducir las actividades entre Matías su hijo y él. “Antes podíamos vivir de la temporada, pero ahora es mucho más difícil”, aunque también lo atribuye a un cambio de vida social en el que cada vez se tienen más gastos. En relación a los servicios, entiende que es importante brindar buena calidad y atención para que sigan eligiendo visitar la localidad y ello es un conjunto entre los espacios para alquiler, el rubro gastronómico y todas las demás áreas que están interrelacionadas. 

El aumento de la tarifa del 2019 a hoy fue de un cuarenta por ciento, aunque “lo que influye no es eso sino la distancia con la Capital Federal porque el sesenta por ciento de nuestros clientes son de allí y el combustible cuesta mucho”. 

Otra de las opciones en el ACA son los dormis, un estilo cabañas que se alquilan con ropa de cama y desayuno, “eso si trabajó muy bien en enero, con un ochenta y cinco por ciento de ocupación”. Las parcelas en cambio representaron un “treinta y dos por ciento” a pesar de que el valor de los primeros representa el doble del espacio de carpas. Los dormis representan un intermedio entre el acampar y las casas, brindando un paisaje lleno de naturaleza pero con la mística del camping, “compartís con todos los demás, el de al lado está afuera, conversas y haces relaciones”.