Desde hace años está a cargo del vivero y es quien impulsa importantes cambios

Claro, Reta y Orense

Proyecto en el Vivero

Una nueva estación forestal

12|02|20 18:01 hs.

El proyecto fue planteado a partir del último incendio que sufrió la reconocida estación forestal en el año 2014. “Yo veía que la concentración de personas estaba en el fogón con dos mil o tres mil allí y no había espacios de recreación”, explica Carlos Carabio, el ingeniero forestal a cargo del lugar que posteriormente planteó un nuevo manejo desde el punto de vista turístico y sin dejar de lado la posibilidad de apertura de muchas fuentes de trabajo para las personas de Claromecó. 


Carlos dice que “turísticamente la localidad no funciona, hay que ser claro y sincero pero no hay una planificación turística”. El propósito fue avalado y acompañado por la comisión asesora que tiene de integrantes a la sociedad de Fomento de Claromecó y Dunamar, la Comisión de Bomberos, el sector ejecutivo y un integrante de cada bloque de los concejales “que enseguida me dijeron que le diera para adelante”, lo que motivó su trabajo personal y fue un “mimo” a todo lo realizado en años. 

Caminando por los futuros senderos de lo que será la nueva estación forestal, los cuales conectarán las diferentes áreas, Carlos explica que “pretendo darle un marco distinto para que lo aproveche más gente, todo lo que se hace es pensando en la familia”; mientras indica que de las diferentes especies de árboles que se ven, algunas son nativas y otras plantadas, con el objetivo de formar espacios más amplios y parquizados pero no así la compactación de árboles. 


fotos Caro Mulder


Las retroexcavadoras continúan trabajando, realizando la limpieza de terrenos y preparando las forestaciones para extender entonces, el uso de la estación forestal y que no queden en actividad unas pocas hectáreas de las tantas con las que cuenta.

Proyecto 
El objetivo principal radica en dividir la estación en tres áreas, modificables en cuanto a su magnitud. Una de ellas, pertenece al sector recreativo y que es el primero que se puso en marcha “con los tiempos del estado, que son lentos”. 

Involucra al circuito saludable inaugurado días atrás, además de sectores con arboleda variada y senderos que conectan los diferentes espacios: olmos y tilos junto a las acacias que se dieron naturalmente; algunas plantas fueron compradas, otras producidas por el vivero interno que tiene vida dentro de la estación. 

La idea es que pueda disfrutarlo tanto el veraneante como el local y a futuro armar canchas de futbol, vóley, tejo y bochas. “Proponemos que se involucre el área de deportes y se sumen actividades dentro de la estación forestal”, expresó. Por otro lado, el área de servicios “pretendo que se privatice o concesione y que no haya miedo. Porque no es vender el terreno sino que el estado sea el dueño del suelo. 

En tanto indicó que lo fundamental es que haya control de parte de los organismos para que esas personas decididas a invertir cumplan con lo propuesto además de un punto elemental, que es que aquello que se hace sea sostenido en el tiempo. 


fotos Caro Mulder


Carabio mostró todos los trabajos que se están realizando en el vivero y los que se harán, muchos de ellos de manera artesanal apuntando a un espacio adecuado al entorno desde el punto de vista ecológico, turístico y forestal “donde no haya únicamente pinos”. El tercer sector refiere a la parte productiva, la del vivero en sí. “Producimos para el pueblo, la gente viene por lo ornamental, porque no queremos competir con los viveros de Caromecó”, dijo.

Carabio explicó que a todo el sector lo cuidan y trabajan siete personas. “Nos gustaría que la gente venga y vea lo que estamos haciendo, para valorarlo y para brindarnos opiniones e ideas que puedan surgir en proyectos”. 

Desde ese sector surgirán en un futuro hierbas aromáticas, una veta interesante que está en boga y “será beneficioso e interesante para la comunidad”. 

Por último, Carabio se acercó al sector de compostado, bordeado con bloques de cemento y expresó que “esto es la verdura del pueblo, nos regalaron lombrices y es una muestra de lo que se puede hacer, de lo que las personas pueden”. 

Después de la tragedia
Carlos Carabio se encontró a partir del último incendio con que “solito tenía que decidir, no sabía qué hacer con el volumen quemado donde los espacios se iban reduciendo, quedando huecos sin nada en el medio”, motivo por el que ideó y planificó el proyecto actual donde quedará por afuera la arboleda ya conocida con los respectivos pinos y modo de preservación. 


fotos Caro Mulder


Y en el centro, espacios verdes para la recreación y entretenimiento. Cuenta que tuvieron que retirar todo lo quemado, nivelar las partes manteniendo la duna para el dibujo, se arrojó tierra negra ya que todo era arena y comenzaron la plantación y las modificaciones donde se agregaron especies ornamentales que ampliaron el ecosistema y el ambiente. “Estaba lleno de pino quemado, se sacó árbol por árbol. El área parece chica y uno no se da cuenta de la magnitud, fue un trabajo de hormiga donde se sacaron más de ocho mil árboles quemados, un trabajo monumental”, indicó. 

Por último, Carlos reforzó su consideración de que “no hay conciencia sobre el fuego a nivel gobierno”, y explicó que se debería estar todo el año trabajando en ello, advirtiendo, creando conciencia, con un trabajo anual. Y “debería haber un guarda parque a modo de control”, sostuvo al finalizar.