María del Carmen Rodríguez (foto Caro Mulder)

Claro, Reta y Orense

Pesca femenina

Ellas también pescan

13|02|20 18:04 hs.

La mujer se ha fortalecido y ocupa lugares que estaban reservados culturalmente para los hombres. Un caso ejemplar es el de la pesca donde si bien siempre existieron aquellas a las que les que le gustaba, no era tan común ver a lo largo de la costa pescadoras que, además de recoger la línea, se sumaran a toda la actividad previa que hay en ella como es la de elegir los productos, la carnada y hasta el lugar donde ubicarse. 


La pesca lleva a rincones insospechados, lejos del turismo, de las playas céntricas y además brinda la posibilidad de “desenchufarse” de la vida cotidiana, de conocer lugares solitarios y disfrutar de la naturaleza. Esto modifica la perspectiva de que antes, estas mujeres únicamente acompañaban a sus maridos, novios y amigos para empezar a tomar acción frente a la actividad que muchas veces, hacen solas. 

La pesca en la vida de María del Carmen Rodríguez aparece a los veintidós años al ponerse de novia con quien ahora es su marido, Esteban Jensen, un reconocido y aventurero pescador de Claromecó. “Me empezó a preguntar si quería probar y comencé. De ahí nunca más la dejé”. 

Ambos han participado de los concursos de la zona y cuando Esteban no puede María va sola en el jeep que comparten “en muchos entré en el clasificador, eso es lo importante”, define. Como una apasionada, asegura que ella va “por el premio mayor” y no por el de la categoría de damas. 


María del Carmen Rodríguez, además de una apasionada pescadora, es la directora del Jardín Maris Stella (Caro Mulder)


Esta irrupción de la mujer en un deporte tradicionalmente para hombres trae aparejada la necesidad de ciertos cambios de estructuras y cuestiones de reglamentos en los concursos. Tal cual fue el de las 24 horas de la Corvina Negra, donde en su última edición no se permitió que ellos las ayudaran con el tiro; a partir de ahora la ayuda sólo podrá ser brindada a menores de doce años y personas con discapacidad. María dice que en las competiciones lógicamente se necesita una cuota alta de suerte, además de incluir técnica y otras cuestiones. “El momento es hermoso. La previa es parte porque no tiene 24 horas, tiene mucho más porque te preparás una barbaridad para ir”. 

Si bien es cierto que por cuestiones naturales la fuerza de la mujer podría no ser la misma, ella explica que la habilidad se aprende “y uno va tomando diferentes herramientas para cumplir el objetivo. Afino el nylon, trato de cruzar un canal para llegar al banco y ganarle metros al mar”. 

Las mujeres han logrado hacer punta en la pesca y ello obliga a generar un replanteo creando desafíos nuevos para una categoría que crece año a año. María indica que “si sacaran la ayuda para las damas en todos los concursos sería un incentivo para que realmente aprendan; se obtenga otra mirada sobre la pesca, experimenten el encarnar, hacer los nudos, todo, porque el deporte es más que recoger la línea”. Además, indica que “no habría que poner un premio tentador a la categoría porque se anotan mujeres y cadetes para salvarse y no a quienes les gusta la pesca. No hacen nada, no se mojan ni las piernas muchas veces”.

María argumenta que si a los pescadores tradicionales “no les gusta ni me permitirían” que ella “metiera mano”, en las mujeres debe pasar igual; le gusta elegir sus anzuelos para luego colocarlos, al igual que los langostinos o las anchoas que encierran parte del folklore de los concursos. 


“Afino el nylon, trato de cruzar un canal para llegar al banco y ganarle metros al mar”, así describió María cómo prepara su lanzamiento. (Caro Mulder)


Referido al gran número que representan las mujeres en las competiciones y específicamente en la desarrollada el anterior fin de semana, arroja que “es un negocio incluir al sector femenino por lo que si las reglas cambiaran en todos los concursos, primeramente creo que va a haber una baja en las inscripciones pero a futuro cuando realmente se interesen y descubran lo que es, va a subir muchísimo”. Ella sostiene que, la cuestión radica en la práctica y que el “sabor” de sacar una presa con un tiro efectuado de manera personal, “no tiene el mismo gusto que si no tiré la caña yo”.

El ganador de estas 24
El triunfo de Carlos Alzogaray “fue increíble”. Cuenta que, antes del concurso estaba vendiendo “La polla”, sorteo que consiste en acertar el número de inscriptos del certamen, cuando se encontró con el famoso Corsa que trasladaba a los cinco participantes; charló con ellos mientras creyó que venían a vacacionar. “Cuando me dijeron que venían a participar pensé, esta gente está loca, con cañas de pejerrey”. 

Por eso esta edición demostró que las corvinas negras “andan ahí, afuera, entre las piedras” y que el factor suerte es importante, “cuando tiene que ser para vos lo es, el pescado te elige”, finalizó. 

Para María y muchos concursantes el evento es una exaltación, “muchas veces he escuchado o leído que el tiempo va a estar feo y digo no voy a ir. A último momento estoy firme ahí porque no me puedo desprender, es más fuerte que yo, tiene mucho atractivo”. 

El jardín 
María del Carmen Rodríguez divide esa pasión que tiene por el mar y la pesca con el trabajo anual que desarrolla hace más de doce años: la dirección del Jardín de Claromecó Maris Stella. Un trabajo que la gratifica y que es como su casa, “me he adueñado, siempre hay mucho por hacer y uno quiere mucho el lugar y al grupo de docentes, que siempre es el mismo y trabajamos en equipo muy bien, una comunidad muy linda”. 

El mismo fue estatizado en febrero del 2019, y ella asegura que fue un momento que les cambió la vida, en el que pudieron concretar cantidad de proyectos como colocar el piso de varias aulas, y evitar las deudas. 

Esto, en referencia al pedido de estatización del Instituto Secundario de Claromecó que también está luchando por lo mismo, a la espera de la aceptación.